miércoles, 8 de febrero de 2017

Entrevista al camarada RAD

En esta nueva entrevista que le realizo al compañero RAD se trataran cuestiones históricas del movimiento republicano y comunista en España.

1.¿Cuando empieza a coger fuerza el movimiento republicano en España?

Bueno, esta pregunta sería más propia del ámbito histórico que forma parte, incluso, de la educación académica que imparte la burguesía. No obstante, trataré de contestarte en base a los conocimientos que, de memoria, puedo aportar. El hecho de que la II República sea la referencia por las consecuencias que trajo, incluso hasta hoy en día después de 80 años, deja relegada a una I República que fue un régimen político corto, duró 11 meses, pero que también estuvo caracterizado por la inestabilidad y un período convulso en la que el pueblo no fue partícipe en la misma medida que en la II República, pero que tuvo una tremenda importancia para el futuro de este país. Este período se produjo por el vacío que dejó la monarquía, en la figura de Isabel II de Borbón, expulsada del país. La lucha de clases se estableció, principalmente, entre una burguesía emergente que quiso aprovechar el vacío existente para instaurar un régimen que favoreciera su dominación como clase, con el apoyo del pueblo, frente a la España conservadora, colonial y monárquica compuesta por los elementos más reaccionarios y que contaban, como siempre, con una todopoderosa Iglesia cuya influencia trascendía el mero ámbito religioso, fenómeno este que, posteriormente, pudo verse también durante la II República, formando estrechos lazos con los mismos elementos, anacrónicos en muchos casos, pero que no ha sido posible expulsar o desbancarlos de la posición dominante que ocupan en la sociedad hasta el día de hoy y que, finalmente, fue resuelto tras la guerra, en mi opinión, con una especie de acuerdo tácito entre clases dominantes, antagónicas, pero que han sabido encontrar sus propias parcelas de explotación y opresión. Este fenómeno tan español, tan nacional, ha sido producto de la causalidad y de las relaciones ancestrales, amistosas, que mantienen las clases dominantes. Además, todas estas clases han estado respaldadas por el ejército con intereses coloniales en su día, militares de carácter conservador, ultra-católico, tradicionalista y autoritario, que en el momento de la instauración de la I República apoyaban la Restauración monárquica, siendo el árbitro de la situación política. La cuestión es que esta burguesía liberal a la cabeza, y el pueblo que la secundaba, en la lucha por la república, hubieron de participar en un escenario casi dramático, con una España poco desarrollada económicamente y cuya pobre clase obrera minoritaria y otras populares lo más cercano que conocían a las luchas contra los “ricachones” era por la presencia mayoritaria y abundante del anarquismo, con mayor presencia en Catalunya, por estar ubicada allí la poca industria existente.


El anarquismo, en realidad, ningún modelo políticoperseguía, pero empleaba la violencia revolucionaria contra las clases dominantes. En estas condiciones se produce la demanda republicana con el comienzo de la 3ª guerra carlista y problemas coloniales en Cuba para lo que hubo que enviar tropas, además una situación nacional delicada con constantes cambios de gobierno y que producían una gran inseguridad en las clases altas. Ese vacío monárquico, tratándose de un país que así era considerado, dio lugar a que muchas de las monarquías europeas, expulsadas de sus tronos por la burguesía, o bien porque mantenían relaciones de parentesco con los borbones, e incluso los propios borbones, que consideran este país de su propiedad, aspiraban a ocupar el trono “vacante”. La visita al cadáver del general Prim, muerto en un atentado, fue el primer acto oficial al que acudió Amadeo de Saboya, nuevo monarca elegido para ocupar el trono, finalmente, pero por un corto período de tiempo (se dice que no supo adaptarse a la indiosincrasia y naturaleza de un país, que pasaba de la belicosidad entre los mismos políticos a la paz fraternal de un día para otro y que esa naturaleza del carácter español le aconsejó que renunciara al trono de unas gentes tan extrañas con las que nunca se estaba seguro y eran poco de fiar y que un trono no valía ese constante malvivir) y así, discretamente y sin pompa alguna, salió del país para no volver jamás. Este acontecimiento fue aprovechado por los republicanos que alborozados y con toda euforia, proclamaron la I República española y que duró 11 meses, entre 1873-1874. Transcurrido el período republicano, el general Martínez Campos proclamó, al fin, la restauración en el trono de los Borbones, en la figura de Alfonso XII hijo de la promiscua Isabel II. Por tanto, podemos decir que de 1873-1874, los 11 meses en que el régimen fue republicano, este vino de la mano de la burguesía moderada, al igual que la II República, una burguesía, pequeña y débil, dado el atraso industrial y económico del país del que sus “eternas” clases dominantes preferían seguir obteniendo rentas que no modernizar. 

2. La experiencia de la Segunda República Española, ¿En qué crees que nos ha ayudado más a los comunistas españoles sobre plantear la lucha por una III República Socialista Española?

No existe relación alguna, salvo en la palabra república, entre una República Socialista y otro modelo de República, al igual que no existe relación alguna entre el socialismo y el PSOE, sobre todo porque una República Socialista Española, galega, francesa o alemana es la culminación del modelo republicano de base proletaria, obrera o popular, o dicho de otra forma, es el sistema político de una país socialista y la más alta forma de participación, representación y democracia que puede existir para los que hasta ese momento, formaban los ejércitos de los explotados y de los oprimidos. Por tanto, estamos hablando de una revolución socialista y muy lejos de un modelo que se dirima en reuniones de colectivos de todo tipo y con un gran abanico de representación de clases sociales, que sobran en su mayor parte, y por ende hasta los tres palotes de III. Si hablamos de una república federal, porque hasta el popular y democrático, está a años luz, bueno, hablaríamos de república en lugar de monarquía, pero teniendo en cuenta que esta república no garantiza nada a priori. Los USA son una república y la mayoría de países del planeta. En el caso de este Estado pienso que se consideraría un gran avance por el talante de quien se siente republicano, ya que lo que en otros lugares no se aprecia, en el caso de aquí sí por todo lo que rodea a los intentos de instauración republicana.


 Por tanto, hablar de República Socialista Española o Ibérica o como diera en llamarse siendo socialista, es difícil creer que todos los grupos, asociaciones, colectivos y demás estuvieran por la labor, muy al contrario, es muy posible que estuvieran “al otro lado de la trinchera”. La república socialista es el sistema de gobierno de los comunistas, pero no de ahora, sino de siempre. No existe otro modelo en el que puedan abolirse las clases sociales con el poder del Estado obrero ni existe otro modo de producción que no fuera el socialista, el de economía planificada. Podría darse el caso, más por corazón que por cerebro, que haya comunistas que pudieran pensar: “Resulta que en la IIª República, quien tuvo que dar la cara y salvar el demócrata culo burgués fuimos los comunistas, pues ya no nos volverá a pasar…”. Pero esto es algo meramente anecdótico y no encaja en la realidad objetiva de un proceso político social que, en el caso nuestro, dudo mucho que pudiera darse por nuestra propia historia de la que no puede dejarse de lado el fenómeno instaurado en todas las instancias del Estado burgués y en las clases sociales que vencieron al pueblo y sus organizaciones en la guerra. Este es el fascismo transmitido generacionalmente y que forma parte de nuestras vidas y tenemos perfectamente asumido. Este hecho se pone de manifiesto cuando, si oyes hablar a cualquiera, centran exclusivamente su atención, que nos hace sentirnos “un país democrático”, en el hecho de que tenemos elecciones cada 4 años y a las que se presentan “socialistas” o “comunistas”, por ejemplo, mientras que los aspectos que definirían realmente que vivimos bajo el fascismo: la corrupción, el enchufismo, el patrioterismo barato, el poder de jueces y de fuerzas represivas que celebran “misas”, porque no hay separación entre Iglesia y Estado, el doble rasero al aplicar condenas de prisión a disidentes o afines, que la extrema derecha goce de un proteccionismo impensable en ninguna parte, la memoria histórica, acometida bajo la perspectiva de que el paso del tiempo la borre del inconsciente colectivo… en fin, tantos aspectos de la realidad cotidiana que el ciudadano no sabe apreciar que deberían ser de otra forma porque siempre los hemos vivido y quienes podían darnos la referencia de una alternativa favorable a aspiraciones populares no están ya y vienen de la mano de los explotadores, opresores y criminales, las “lecciones” sobre “libertad y democracia”. En estas condiciones objetivas la lucha por la II República se convierte en humo al no ser capaces de transmitir los cambios sustanciales de la infraestructura, el aspecto ético, ideológico, que es el que verdaderamente marcaría la diferencia y no el hecho de que el máximo dignatario del Estado sea un monarca, un presidente o un “Consejo de sabios de la tribu”. En conclusión, si hablamos de república en abstracto, cualquiera tiene cabida, pero en esa abstracción no cabe la república socialista que es antagónica con el modelo de sociedad y el modo de producción vigente en la propia UE...

3. ¿Cuáles fueron los conflictos entre el frente popular y los cenetistas y poumistas?.

Pues en un principio no pienso que fueran insalvables, salvo para la parte de la rancia España que desató el infierno, a los que es fácil imaginar delirando viendo a los bolcheviques a la cabeza de las masas asaltando el “Palacio de Oriente”. De hecho, la ajustada diferencia con la que el Frente Popular obtuvo la victoria electoral, en febrero de 1936, se debió, en gran medida, al voto anarquista, contraviniendo sus ideas y hasta hubo dos ministros anarquistas en el gobierno y eso sí que era ya una ruptura en toda regla con sus principios, por lo que problemas con el Frente Popular no pudo haber ninguno; por su parte el POUM era firmante de la adhesión al Frente Popular. Pero la política de los Frentes Populares, la URSS y la izquierda europea, sobre todo, la veían con buenos ojos porque era una forma de integrar a segmentos de la población susceptibles de apoyar al fascismo, que vivía sus horas felices de crecimiento imparable. Sin embargo, los antagonismos de clase hubieran estallado tarde o temprano. Pues a excepción de los comunistas, el resto de partidos representaban intereses pequeño-burgueses y burgueses liberales. La historia del POUM, el papel que jugó en la guerra, es confuso. Habían abandonado la facción de Trotski, por no compartir sus planteamientos totalmente. Se declaraban marxistas y aspiraban a la unificación de todas las facciones y organizaciones comunistas opuestas a Moscú, pero sin embargo establecieron buenas relaciones con la CNT, pues sus acciones eran semejantes. De hecho, la toma del poder en Barcelona la protagonizó el POUM, introduciendo medidas de tipo anarquista que hizo que esta se sumara a la “revolución”. También compartía con esta que la guerra debía ser la revolución si se quería ganar. Enfrentados a la URSS y al PCE realizaban su guerra particular en el interior de la zona republicana. Considero que, realmente, carecían de la disciplina y organización del PCE y su papel era como el del “perro del hortelano, que ni come las berzas ni las deja comer” Tras los sucesos de Barcelona fueron ilegalizados y actuaron en la clandestinidad; sus milicias fueron retiradas del frente. Capturados sus líderes y antes de ser juzgados por alta traición, ocurrió el episodio de la desaparición de Andreu Nin. (Recientemente leí que los restos encontrados en Alcalá de Henares, en algún lugar que se le daba uso militar y tras la intervención de forenses, antropólogos y profesionales, dictaminaron que eran los suyos).


 De todo esto se culpa, naturalmente, a la URSS, a Stalin y al PCE, pero la guerra no permitía demasiadas veleidades porque cada vez se era más consciente de la superioridad del ejército fascista y la manera de neutralizarla era con la superioridad ética. De este modo, su protagonismo durante la guerra se centra más en las dificultades que sembraron en el bando republicano, ya que sus milicias defendían la legitimidad republicana en los frentes como el resto, lo que les diferenciaba de los trotskistas que nunca, jamás, han intervenido en conflicto armado alguno. Sus dirigentes fueron condenados a muerte, pero la intervención del catalán Tarradellas y la cenetista Federica Montseny lograron que les fuera conmutada la pena por prisión. De cualquier forma, su papel fue peculiar y fuera del contexto del enfrentamiento bélico, al centrar su actividad en la crítica al PCE y a Stalin, y rebelándose en el asunto de Barcelona contra el gobierno catalán y el central. Pese a no ser trotskistas -en esa época, y hasta ahora incluso se denominaba así a todo oportunista, que lo eran y mucho, que criticaba a Stalin y al comunismo- fue una de las dificultades a las que hubieron de enfrentarse los comunistas, que, como es habitual, en el asunto del POUM fueron los malos de la película. Otro asunto fue sobre la creación del Ejército Popular y la desaparición de las milicias. Entre el PCE y la CNT surgieron profundas desavenencias. Los anarquistas habían desaparecido de Europa tras mostrar a obreros y clases populares del lado que les situaba su utopía sin pretenderlo, enfrentados al Ejército Rojo y terminaron aquí, en el extremo de Europa. El gobierno había optado, viendo la gravedad del conflicto, por la creación de un Ejército regular. Los cenetistas, desconfiados con los comunistas percibían que esta era otra vuelta de tuerca más de ellos para el triunfo de la revolución socialista. El gobierno también veía en el PCE estas maniobras, pero los comunistas organizaban, trabajaban, daban resultados, opciones y, además, la poca ayuda recibida era gracias a ellos porque provenía de la URSS. El asunto más relevante, pues, dividió las fuerzas republicanas y su enfrentamiento provino de aprovechar la guerra para la revolución social o ganar la guerra contra el fascismo primero. La primera posición dejaba entrever el cada vez más intenso desapego del Estado por parte de la CNT, pero sobre todo no contribuir a la revolución socialista, por si acaso, pues no podían ser tan estúpidos en actuar libremente ajenos al Estado republicano y situar en las milicias el peso de la guerra, de la revolución social, posición compartida, como hemos señalado, también por el POUM, ante las mejores tropas con las que contaba el Estado. Los comunistas por el contrario reforzaban el Estado con su planteamiento y engordaban las filas revolucionarias. En el supuesto de triunfar, el Estado podría serles útil en su reversión y dispondrían del poder político. Las masas republicanas confiaban mucho en los comunistas: eran decididos y solventaban las situaciones difíciles, organizaban y resolvían las dificultades, con mayor o menor acierto, que se producían constantemente en el lado de la república. El mantenimiento del orden y la disciplina en el bando republicano era la única alternativa que consideraban que les brindaba alguna oportunidad para ganar la guerra.

4.¿Es verdad que la república dejó que se mataran cristianos en su propia zona?. Hay curas martirizados , algunos hablan incluso de mujeres cristianas violadas por defender su fe.

Tanto fascistas como republicanos vaciaron las prisiones dejando en libertad, también, a los delincuentes comunes, al lúmpen, y si bien la amnistía del Frente Popular era legítima, dejar libres a los presos y obligarles a alistarse en la Legión era política también de los fascistas para engrosar sus filas. El resultado es que elementos delincuentes comunes de toda índole se unieron, en el caso republicano, a organizaciones en las que no se les exigía nada para entrar ni les era necesaria una formación previa, como era el caso de la CNT en la zona republicana. Este enorme sindicato en la época, tenía entre sus filas a elementos indeseables que aprovechaban la situación de guerra creada para actuar como lo que eran. Hay muchos testimonios al respecto, el propio poeta Pablo Neruda, que estaba aquí por aquellas fechas, nos describe como partidas con estos elementos fusilaban sin motivo alguno a gentes en venganza o para robarles. Estos episodios escapaban a todo control incluso dentro del marco de las organizaciones. Si bien estos actos no fueron sistemáticos en el bando republicano y eran severamente castigados, fueron producidos en gran medida por este tipo de elementos. Nadie podría asegurar que, aparte de ellos, otros no actuaran igual, pero quien adquiere un compromiso militante actúa de forma diferente. ¿Se mataron cristianos?. Es de suponer que sí y si los cristianos destacan era porque el odio de las masas iban dirigidos hacia creyentes, dado el papel que jugaba la Iglesia de apoyo total al bando fascista. ¿Se pudo violar a mujeres?: También. No tengo noticias al respecto sobre este asunto aunque es de suponer, por lógica, que pudieran producirse, pero, desde luego, sería por ser mujeres y por asuntos de degeneración moral de gentes que aprovechaban la falta de ley y orden, o mejor, quien se encargaba de velar por ello. Ahora bien, lo de que fuera por su fe suena, o yo lo asocio más, a la propaganda fascista y a la figura de la mártir que “entrega su vida antes de perder su virtud”. Aquí se percibe la mezcla de realidad en la que, como digo, es difícil suponer que no se produjeran situaciones de este tipo, aunque hay que insistir que no demasiadas tampoco en el bando republicano pues se dependía mucho del pueblo y de su apoyo, y la propaganda fascista que, respecto a algún caso conocido o inventado, lo expresaran en sus rancios términos de “por defender su fe”. Absurdo.

5. ¿Qué consecuencias tuvo que el gobierno de la república perdiera el control de ciertas zonas en la España republicana?.

El gobierno republicano se enfrentaba a una situación difícil y compleja que para los fascistas no significaba ningún problema o no en la misma medida. Con instaurar su ley, su orden, represión y muerte les bastaba para “ganarse la adhesión a la causa”. Pero el gobierno republicano debía mantener el funcionamiento de su zona, dedicando recursos para la guerra de donde fuera necesario y posible, hacerlo, mantener el orden interno, reforzar las filas del ejército, la propaganda que mantuviera alta la moral de los ciudadanos en las ciudades y los campos con el mensaje de que “pronto se aplastaría la rebelión” y, además, avituallar y dar un trato correcto, incluso mejor de lo corriente, a la sociedad de su zona, y mantener y proveer al ejército que combatía en los frentes de lo necesario, que nunca se produjo. Perder el control de ciertas zonas que solían ser tomadas por anarquistas, el POUM u otros, no sabemos a largo plazo las consecuencias que tuvo, pero las que tenía en el momento: obstaculizar el funcionamiento social establecido por el gobierno central y aplicando “su” metodología de cómo debe funcionar la sociedad bajo la situación revolucionaria establecida, pues ello se ajustaba a su objetivo de “ir haciendo su revolución” por donde pasaban. La gente sufría, por supuesto, cuando la CNT confiscaba la pequeña cosecha obtenida, por ejemplo, a los campesinos, que no eran ricos, y las repartía entre los milicianos porque no daba para más, o ensayar modelos, pues no tenían nada establecido, respecto al reparto de la riqueza colectiva o la autogestión. En fin, no debía ser una situación cómoda para campesinos rodeados de gentes que se bebían su vino y su agua, se comían su poca comida, reclutaban al hombre joven de la casa e iban armados. De hecho, hay testimonios e incluso figura en libros, en los que se afirma que “los trotskistas” del POUM eran muy aficionados a las ejecuciones, a fusilar a campesinos que habían incumplido alguna de las normas dictadas que podía ser perfectamente una nimiedad. La República, cuya debilidad armamentística era evidente, necesitaba de gentes para llenar sus filas y mediante el comportamiento del Estado hacia gente lejana y campesinos, ganarlos para la causa y que se alistaran o la apoyaran. La actuación de estas milicias, solo provocaba desconfianza y la sospecha entre los campesinos de que “había que salir de Málaga, aunque fuera para meterse en Malagón.” Por otra parte, el aislamiento de estas zonas hacía más fácil su toma o bien apartarlas de los frentes favorables al bando republicano o, dada su dispersión, como eslabones de unas zonas con otras.

6.¿Que opinión te precede el levantamiento antistalinista de Barcelona de 1937 empujada por anarquistas y el POUM?.,
La “levantamiento anti-stalinista”, como la llamas, ya pone en evidencia a este partido, el POUM, “levantandose” contra Stalin, que estaba fuera de lugar, aunque pudiera tener mayor o menor influencia sobre el PCE, pero planteado en esos términos, Stalin no estaba aquí dirigiendo a los ejércitos. Es muy similar al comportamiento de los trotskistas durante la II Gran Guerra, o Gran Guerra Patria en la URSS, que mientras en este inmenso país llegaron los nazis a estar a 80 Kms. de Moscú y ya con una cantidad incalculable de víctimas soviéticas, ellos se dedicaban a hacer campaña en la Europa ocupada contra los Partidos Comunistas, aleccionando a los obreros y al pueblo a que se rebelaran contra los Partidos Comunistas que estaban subordinados a Stalin y la URSS. En el caso del POUM, los trokistas lo plantean en esos términos, estamos combatiendo contra el fascismo, pero es más importante combatir a Stalin o resistir a su “dominación”. Este tipo de cuestiones, posteriormente, es lo que ha llevado a afirmar que el POUM era trotskista, porque fue un partido que siempre se movió entre este y el anarquismo. Me parece absolutamente fuera de contexto y ajeno al problema que se le planteaba a la república, de guerra en el amplio sentido del término, los planteamientos oportunistas de este partido que parecía estar más fuera de onda que la CNT que, al fin y al cabo y pese a que sus milicias fueran heterogéneas y pensaran y actuaran por libre al carecer de mando central, en muchos de los frentes si estaban presentes combatiendo. Lo que, en mi opinión, se transluce tras ello no puede considerarse más que un intento de tomar el poder en una nación, un territorio de la península, para secesionarlo y luego ya veremos. En definitiva, si bien Catalunya había demostrado su posición independentista ya antes de la revolución del 34, en la guerra lejos de la euforia miliciana de los primeros momentos, con ayuda militar al bando fascista por parte de Alemania e Italia ese golpe de efecto parecería hecho más a la medida contra-revolucionaria y contra los comunista incluso, porque el gobierno central se vio obligado a desviar recursos militares para mantener la unidad territorial, provocando una confrontación absurda e inútil en ese momento. Y los fascistas no contemplaban la separación de territorios; para ellos España iba con Catalunya incluida. No hace falta ser marxista para ver en ello un acto contra el gobierno y provocar un problema fuera de lugar en ese momento. En cuanto a la adhesión de la CNT y, por tanto, el aumento de los “revolucionarios” complicó aún más la situación que hubo que resolverse a tiros y muertos entre partidos u organizaciones obreras. Los fascistas se partirían las manos aplaudiendo.

7. ¿Realmente el POUM fue la mano zurda del fascismo durante la guerra civil española?.

El POUM era un partido relativamente histórico o, al menos, veterano y que disponía de cierta fortaleza en Catalunya y contaba con militancia. El salir de “su planeta” pienso que les hizo perder la perspectiva que mantenían del lugar que conocían, su casa, Catalunya. Fuera de ahí ya no supieron establecer una táctica de apoyo necesario al gobierno republicano. No pienso que su papel fuera la colaboración acordada con el enemigo, ni que hubieran decidido guerrear aliados a los fascistas. Pese a declararse marxistas debió haber un momento en que pensaron que estar en la capital podía ser adecuado para sus aspiraciones independentistas, u otro motivo, o el odio que sentían hacia el PCE, pero hicieron una lectura tan oportunista y fuera de lugar que les costó muy cara. En la actualidad, como al trotskismo, burguesía, progres e izquierdistas le ponen de maravilloso hacia arriba.


 Pienso que no supieron entender que la guerra lo trastocó todo y que si ibas a la capital era para implicarte en la defensa contra el fascismo. Decía Lenin, en su obra “Marxismo y reformismo” hablando del reformismo, que “…incluso cuando es totalmente sincero, se transforma de hecho en un instrumento de la burguesía…”. Salvando la distancia entre ambos asuntos la situación es muy similar y así lo considero porque se sentían perdedores ganara quien ganara. Al finalizar la guerra fueron fusilados, condenados y exiliados, como todos, sin embargo, mientras duró esta, sus actos idealistas alejados de la realidad objetiva, la guerra, le condujeron a ello, a la colaboración con el fascismo, a ser su mano izquierda, y eso es lo que cuenta y lo que queda en la historia. No era su intención pero, aun no siéndolo, favorecían al fascismo.

8. Después de la victoria de los fascistas, ¿Hubo alguien que siguió luchando contra la dictadura en algún lugar de España?.

Alguien no. Fueron varios miles y los lugares fueron cambiando con el paso del tiempo. Se movían entre montes y zonas abruptas y boscosas, obviamente. Esta pregunta puede ser consultada en cualquier documento, enciclopedia, Internet, etc que hable sobre ello y se ha escrito mucho, bien documentado, incluso por la Guardia Civil con cifras bastante exactas, nombres y apellidos y desde muertos en combate, apresados, condenados por su colaboración con ellos, gentes de pueblos cercanos, conocidos, etc. De hecho el todavía legítimo gobierno de Negrín creó la primera agrupación guerrillera que combatía ya antes de terminada la guerra, si bien fue disuelta antes de la derrota definitiva. En un principio, y en muchos de los casos, estas partidas las integraron combatientes que se negaron a rendirse y entregar las armas y que adoptaron por ello la decisión de “echarse al monte” (expresión proveniente del francés y que guarda relación con la palabra “maquis”). De tal forma, que eran grupos políticos heterogéneos compuestos por comunistas, anarquistas y socialistas, principalmente. Los enfrentamientos políticos quedaron relegados porque se trataba de sobrevivir, aunque ya eran conocidos, en algunos casos, como guerrilleros de la resistencia antifranquista. 

Maquis guerrilla antifranquista

 Con el comienzo de la Gran Guerra contra el nazi-fascismo, cientos de miles de republicanos que estaban en Francia se unieron a los partisanos, a la resistencia francesa. Algún maqui logró cruzar y también se unió, aunque la mayoría permaneció en el territorio de la “nueva” España. Al parecer, fue el PCE el que se encargó de organizar a los maquis y a los guerrilleros franceses e incluso combatieron contra los nazis en la URSS. Finalizada la Gran Guerra, se diseñó por parte de los comunistas una entrada masiva de guerrilleros para continuar combatiendo contra el fascismo franquista y se decidió que sería por el Valle de Arán, cerca de los Pirineos, pero la operación fracasó y lograron pasar partidas y grupos desconectados unos de otros. Incluso tenían un nombre oficial, si no recuerdo mal, la AGE o Agrupación Guerrillera Española. Les resultó difícil realizar acciones militares de cierta envergadura y, poco a poco, se fueron apagando hasta que en 1948, Carrillo desde Moscú, a la sazón secretario general del PCE, comunicó oficialmente que la guerrilla antifranquista dejaba sus actividades militares. A partir de ese momento el PCE les retiró el apoyo y unos no se enteraron, otros fueron abatidos, capturados y fusilados y otros, sin medios, no pudieron llegar a Francia. Se convirtieron en almas en pena que vagaban por los montes teniendo a veces que robar o viviendo de la caridad y perseguidos por la Guardia Civil. Se les erigió un monumento, el único en todo el Estado y hasta el año 58 estuvieron activos, en el 63-64, la Guardia Civil abatió a tiros a los dos últimos maquis. Triste final para la gran mayoría de estos hombres que desde muy jóvenes solo conocieron el hambre, las calamidades, la miseria y la guerra. Ni un millón de monumentos harían honor a su memoria.

9. ¿Los "makis" eran terroristas financiados por el comunismo internacional?.

Me vas a permitir una pequeña reflexión que servirá, a la vez, como respuesta a la pregunta. La palabra “terrorista” es relativamente moderna, tal como se conoce ahora. El lenguaje occidental, los idiomas, se van creando en el tiempo como producto de actos, consecuencias, transformaciones, incidencias, formas, etc. y el pensamiento colectivo reproduce todos los factores, o los más relevantes, en los conceptos o términos que se crean. Así, por ejemplo, la observación de una corriente continua de agua, que todos han visto durante un tiempo indeterminado, es el que produce la palabra “río”, para referirse a ese fenómeno. No al contrario. Así, la palabra terrorista o terrorismo venía como consecuencia, o era su explicación, de “sembrar el terror” y sin delimitar en si es este grupo, u el otro, quien lo siembra. La palabra terrorismo ahora, se utiliza invirtiendo el proceso; la palabra, ya creada, la llenamos de novedoso contenido que sin perder el original, la adecuamos a nuestros intereses y es así como nos encontramos que el imperio, los amos, nos dicen y los gobiernos del mundo acatan, que es terrorismo. Entonces, terrorismo no es sembrar el terror en una aldea de Oriente Medio con “nuestro” ejército que arrasa, destruye, asesina, viola y todas las aberraciones que se le ocurran, salvo en el caso de que fuera al contrario que, de producirse, eso sí es “terrorismo”. La transformación de la palabra en cuestión, la creación de una “lista negra” y la inclusión en ella de los integrantes se produce tras el 11 S, la voladura por la CIA, o alguno de sus servicios subordinados, de las “Torres Gemelas”, en New York. Los maquis no eran terroristas. Terroristas fueron quienes se rebelaron contra la legalidad vigente establecida, por la vía militar, aprovechándose de una situación que les era favorable y que, por añadidura, al ser “vencedores” sumieron al país en el terror y el miedo para mantener su nuevo orden.


  
No hace falta ser un lumbreras para saber que si yo empuño las armas, o realizo una acción armada, contra el orden establecido, se me acusa de terrorista. Pero en el caso de este Estado, parece que son de recibo, cada vez con mayor profusión, los “dobles raseros” que dependen, claro está, hacia quien vaya dirigida una acción del tipo que sea, incluso de opinión, de expresión. Los elementos sublevados y quienes los respaldaron, su conservadurismo que pasó a fascismo, la inmensa aportación de capital para sufragar los gastos del enfrentamiento bélico, lo que verdaderamente transluce, al margen de todo tipo de análisis burgueses, izquierdistas y progres, era frenar la expansión del socialismo y sus revoluciones. Incluso la II Gran Guerra llegó como consecuencia de ello, optando por 60 millones de víctimas humanas y la ruina económica, pero que mantuviera la explotación capitalista, a que, incluso siendo menores las pérdidas, triunfara el socialismo. Estudiar u observar las donaciones ultra-millonarias, en millones de dólares de la época, y que se pueden consultar, de particulares, de judíos, norteamericanos y otros, así como el “precio de amigo” de la poderosa TEXACO norteamericana al bando fascista, además de la militar nazi-fascista italo-germana al bando “no terrorista”, avala este hecho. Entonces, como ha sido históricamente, la condición principal para ser “terrorista” es rebelarte contra tu condición de víctima, de derrotado, de pobre, de luchar por los intereses de estos colectivos. La financiación del “comunismo internacional” se asemeja, de nuevo, a una cuestión propagandística. Mientras los “buenos” burgueses, que “tan pobres” se habían quedado tras la guerra mundial, arrimaban sus “monedas” para la reconstrucción del mundo, los “multimillonarios comunistas”, organizados internacionalmente además, repartían dinero a quienes solo buscaban romper la familia, la tradición, la fe y la “felicidad” que había traido tan “bendita guerra” en el Estado español, esa “guerra santa” santificada por el Vaticano y el Papa. Delirante, como poco, aunque sumamente eficaz.

10. Existen partidos comunistas en España, como el PCE(r) o el PCE(m-l), que hablan de la lucha por una III República Popular Española como paso previo hacia una República Socialista. ¿Nos podrías explicar en qué consiste esta teoría?.

En una pregunta anterior hemos tocado algo del tema. La “imaginativa” teoría, mismo la respondes en la propia pregunta aunque, en mi opinión, se asemeja a seguir las instrucciones del “Mapa del tesoro”. Me has realizado alguna pregunta que no puede contestarse desde mi condición de comunista con más razón, pero no solo por ello, sino porque es imposible plantear las luchas en base a poner mayor o menor imaginación a la hora de elegir estas, los “frentes” y como se desarrollan los procesos en los mismos. La comprensión del materialismo dialéctico e histórico y que “traducido al cristiano”, por si esto pudiera leerlo alguien ajeno al pensamiento marxista-leninista, quiere decir que la unidad entre objetivos económicos, político-sociales o culturales, serán consecuencia de una transformación profunda de las relaciones productivas, aunque sean tan básicas como para proveerse de medios o productos para comer, beber agua, tener un techo y garantizar la supervivencia de la especie y siempre la nueva sociedad es superior a la anterior. El triunfo de una República Popular o/y Democrática, y hasta supongamos que esta se ha producido de forma pacífica, significaría, que este paso intermedio, la república de estas características sobra, pues si el avance en todos los terrenos, desde económicos hasta culturales, hubieran surtido semejante efecto en determinadas capas de la población, y esta fuera en cantidad suficiente, a buen seguro que esta población admitiría el socialismo sin problema alguno y eso no está materializando un simple cambio de régimen político, sino la transformación radical y profunda de la sociedad y estaríamos hablando de socialismo, como te indicaba antes. Pero, además, ello significa la unión entre la clase obrera, las asalariadas y populares y la aniquilación de las clases dominantes que mantienen relaciones productivas de apropiarse de la plusvalía de las otras y aquí no cabe paz, ni convivencia, o sería una quimera.



La revolución socialista vendrá de la mano de los ejércitos de quienes se ven obligados a vender su fuerza de trabajo para sobrevivir porque carecen de fortuna, de réditos, y a cuya cabeza se haya su vanguardia, sus representantes naturales, su delegación: el Partido Comunista. Todo lo demás, incluso otras clases sociales explotadas, partidos del pueblo, de jornaleros, etc. se supeditan al mismo y lo demás sobra. Si es de forma pacífica, mejor, porque no se trata de perseguir individuos, sino clases sociales; si optas por la violencia, el pueblo “recogerá el guante” porque ni querrá, pero tampoco podrá, retroceder a no ser que sea derrotado por la violencia superior de sus enemigos. Por tanto, no voy a entrar en valorar que un partido, o veinte, se planteen que primero esto, segundo lo otro y tercero lo de más allá, porque podrás trazarte un objetivo, una estrategia y ¿cuál?: un partido comunista, la revolución, pero más allá de una primera fase, si es que se considera tan necesaria e ineludible para que haya que pasar por ella, la república en este caso, desconoces los factores que desencadenará, las fuerzas que influirán en ello, las nuevas condiciones que se producirán, etc. como para trazarte metas de transformación de todo un nuevo modelo de sociedad, y mucho menos poder afirmar que ello se producirá tal como tu supones o ideas que debe producirse.

11. ¿Puede ayudar a apoyar la independencia de Catalunya y el País Vasco la lucha por una III República Democrática y de los Trabajadores?.

Pues quisiera hacer una aclaración porque veo que se maneja este concepto político con demasiada profusión y marcando una diferenciación que solo existe en la cabeza de quien no se ha preocupado de informarse, y es la distinción que se hace entre una República de carácter Popular y/o Democrática y una República Socialista, porque la diferencia no es tanta o no hasta el extremo que se desprende de tus preguntas. En realidad, estos modelos son muy semejantes entre sí y su modo de producción puede ser socialista. La diferencia podría estribar, aunque no inevitablemente, en el proceso que se haya realizado hasta llegar a ella, proceso que puede variar con el paso del tiempo y encontrarnos que una República Democrático-Popular, o democrática o popular está definiendo a un país socialista y no todos los países socialistas tienen el adjetivo socialista junto al modelo político de república. Así, la República Popular Democrática de Corea puede considerarse socialista y en épocas del socialismo real abundaban las que no se definían como socialistas, siéndolo en realidad. De lo que sí se puede estar seguro es de lo contrario: ninguna república burguesa se referirá jamás a ella como popular o democrática y será federal o república sin más. Para aplicar el término exacto habría que disponer de datos sobre su modo de producción, de si existen, o no, clases sociales, de sí los medios de producción son privados o mixtos, etc., pero, esencialmente, sabemos que ya no se trata de una república con la burguesía como clase dominante. En cuanto a tu pregunta: las demandas nacionalistas de Catalunya y Euskal Herría y la lucha por la república no burguesa, es mera coincidencia que se estén produciendo, procesos completamente diferenciados y separados unos de otros. La lucha por la República, cuando ni siquiera está nada claro el modelo y mucho menos el de la cuestión nacional, no se puede considerar que pudiera influir en el proyecto independentista de estas naciones históricas que, a su vez, mantienen sustanciales diferencias en la forma de acometer sus propios procesos. Así que tenemos la lucha por la República de la que no se sabe ni siquiera distinguir diferencias que hay entre ellas y, lo más importante, tener claro, en base a un estudio económico, político- social, cultural y militar incluso, para aspirar a uno u otro, lo que se ha convertido en otro frente más que no conduce a ninguna parte, pero entretiene, llegado a un punto de simbolismo, de fetichismo inalcanzable, utópico, más que de avance real en tal pretensión. Por otro lado, la lucha por la independencia de Euskal Herría que optó por realizarla de forma violenta, pero que no contempló, no analizó correctamente, la implicación o como afectó la adhesión del Estado español por parte de la UE y que se ha saldado con la derrota militar y política de 2 o 3 generaciones de “gudaris”, unos 500 de ambos géneros, encarcelados, de lo cual esta nación tardará en recuperarse y con el paso del tiempo podemos encontrarnos que sus aspiraciones independentistas “fueron cosa del pasado” o de “nuestros abuelos que estaban locos”.



Por último, el candente tema de la burguesía cartalana que considera que está en condiciones su nación y su economía para acometer el proceso de independencia del Estado español y que, si bien partió de la burguesía el planteamiento, las capas populares van adhiriéndose al objetivo. De las tres cuestiones planteadas parece que la de Catalunya es la que está siguiendo un camino más realista y más ajustado a la realidad fascista de este Estado y digo fascista porque las “modernas” FFAA tienen el juramento constitucional de preservar la unidad territorial del Estado, o sea, “palabra de militar”. De cualquier forma, siempre mantuve la convicción de que el asunto de “la cuestión nacional” sería el “Talón de Aquiles” de esta monarquía fascistoide y usurpadora. Las futuras generaciones, probablemente, llamadas a empuñar las armas por esta cuestión nacional y por mil más internacionales tendrán que dirimir lo que les toque, pero sería más probable la influencia de estas situaciones la que aportaría una transformación del régimen político, que no lo contrario que está borroso y desdibujado. Las clases dominantes confían plenamente en que el paso del tiempo, de generaciones, acabará con aspiraciones del pasado de lo que solo quedará alguna reseña para los “españoles” en los libros de historia y en el tiempo a la altura de la época de los romanos.



12. ¿Cómo son tratados los presos políticos en las cárceles españolas?

En el Estado español existe una vinculación histórica, una ligazón, entre todos los elementos que componen las distintas parcelas de la represión del Estado, así como la separación inexistente del poder ejecutivo, legislativo y judicial, los 3 poderes que componen la gobernabilidad de los Estados modernos, todos ellos unidos por relaciones de parentesco, de amiguismo, de intereses empresariales, partidistas, etc. Un país gobernado por una minoría en el sentido no figurado, sino literal, real. La ligazón adquiere características preocupantes en la cuestión de la represión. El hecho de ser detenido es mucho más que probable que se salde con una pena de prisión, pues nadie pondrá en duda que eres culpable y el último ejemplo en este aspecto lo tenemos en la regularización sobre la justicia gratuita y el derecho “obligatorio” a estar representado por abogado y procurador, esta, figura que lejos de ser eliminada por su inutilidad, se ha afianzado más. Partiendo de este estado de cosas, que sobre el papel de un país de curas y bandoleros, maestros del engaño, queda plasmado con letras de oro pero que una vez que sale del papel es pura mierda, abuso, engaño, saqueo del dinero que no tienes, colaboracionismo claro y manifiesto de juez, fiscal, abogado y un largo etc. que nos asocia de inmediato a la Inquisición modernizada, no faltaba nada más que la o el funcionario de prisiones se sienta parte integrante e imprescindible donde culmina la unida cadena de la represión y que estés en prisión por acusaciones en las que no has podido probar tu inocencia (¿o era al revés de lo que presume el derecho burgués?) y ese funcionario, por lo general, ya se encargará de hacerte “vivir” lo que pasa con quienes dan problemas a quienes garantizan el cumplimiento de la ley, el orden, de velar por las personas “como Dios manda” y no de elementos ”antisociales” que son el cáncer de la convivencia, la resignación y la sumisión, porque esta o este funcionario se cree parte relevante de la cadena represiva. En este estado de cosas es sencillo empatizar con quienes están condenados por delitos, de índole política de cierta gravedad. Soy de los que sospechan, pues esto debe estar en manos de los Servicios de Inteligencia y no se encuentra nada al respecto, salvo la sospecha que te da haber vivido algunas de estas situaciones y el “olfato revolucionario” de años, que existe
-de lo que están al tanto instancias del Estado e incluso organizaciones civiles con más poder del que se las puede suponer en base a formar parte de esas “familias” mencionadas al principio- una política de exterminio tejida con artimañas “legales”, irregularidades e ilegalidades. Tenemos el ejemplo de la aplicación de la nefasta, injusta e inhumana “Doctrina Parot”, que ocurrió hace un par de años quizás, o algo más, sobre una mujer presa, no recuerdo si era de ETA o los GRAPO, que, habiendo cumplido su o sus condenas, el Estado español la iba a hacer entrega de un “bello presente” que se traducía en poca cosa: una veintena más de años de prisión en aplicación de la infame “Doctrina Parot”. El Tribunal de DDHH de Estrasburgo, se pronunció condenando la forma tan particular y “sui géneris” de como la aplicaba el Estado español y esta compañera, con el ruido del rechinar de dientes y de la rabia de la extrema derecha y el fascismo españolista, no fue a prisión. Así que ser preso político en este Estado fascista no es ninguna ganga porque es como adquirir casi todas las papeletas del sorteo de “salir con los pies por delante”, curiosamente, en un país que no tiene en la actualidad pena de muerte y, quizás nunca la tuvo que yo sepa, tampoco cadena perpetua.
 
13. ¿Y las presas?.

Pues considero que en base a esa unidad establecida entre todos los elementos que componen la larga cadena de la represión, en especial todo lo relativo a la represión política disfrazada en la actualidad de delitos comunes en base al argumento de “tanto peso y consistencia” del “porque sí, porque lo digo yo y punto” que se traduce en la negativa a reconocer la existencia de presos políticos en las democracias burguesas, y esa larga cadena, que no lo es por su extensión de organismos sino en lo interminable que te va a parecer con la aplicación de sus métodos “democráticos”, no es necesario padecer de manía persecutoria, paranoia u otra dolencia psicológica, para vislumbrar que en uno de los eslabones, el correspondiente a las fuerzas de seguridad y la “Guardia Civil al servicio histórico del pueblo y los oprimidos”, en el caso de la mujer, se detenga algo más y podemos tener la certeza de el motivo de ese parón: los abusos sexuales, el trato indigno y denigrante, la “puesta en escena” de lo que más puede aborrecer una mujer respecto a verdaderas bestias inhumanas interpretando papeles relacionados con el sexo, podemos asegurar que aquí la mujer no solo ha conseguido la igualdad sino que quizás supere al hombre. Pero como no solo de “certezas” se puede obtener credibilidad ahí están centenares de denuncias interpuestas y resoluciones al respecto de organismos y de organizaciones tan poco sospechosas como la Comisión de DDHH de la ONU o Amnistía Internacional, aportando pruebas, con pelos y señales, de que la tortura es algo corriente y frecuente en el Estado español, que hace caso omiso de todas las resoluciones emitidas por la ONU. Aunque este sea un asunto muy grave y serio, terminaré diciendo, sarcásticamente: “En el Estado español, la tortura y los distintos métodos de practicarla se asemeja a las recetas de cocina familiares y tradicionales, en las que nada hay escrito porque se transmiten de boca en boca y siendo presenciada su elaboración generación tras generación.”


Pero como no solo de “certezas” se puede obtener credibilidad ahí están centenares de denuncias interpuestas y resoluciones al respecto de organismos y de organizaciones tan poco sospechosas como la Comisión de DDHH de la ONU o Amnistía Internacional, aportando pruebas, con pelos y señales, de que la tortura es algo corriente y frecuente en el Estado español, que hace caso omiso de todas las resoluciones emitidas por la ONU. Aunque este sea un asunto muy grave y serio, terminaré diciendo, sarcásticamente: “En el Estado español, la tortura y los distintos métodos de practicarla se asemeja a las recetas de cocina familiares y tradicionales, en las que nada hay escrito porque se transmiten de boca en boca y siendo presenciada su elaboración generación tras generación.”

14.¿Qué papel tendria la mujer en la lucha por la III República Socialista?

En la lucha por la república socialista y siendo así, como ya hemos aclarado sobradamente, estamos hablando del triunfo de la revolución socialista. ¿Y qué papel jugaría la mujer?. Te contestare con una frase de un poeta inglés de la época victoriana y que nació hace poco más de dos siglos, viviendo de 1809 a 1892. Su nombre era Alfred Tennyson y, pese al tiempo transcurrido y la época en que vivió, hizo esta reflexión en la que se anticipó a su tiempo y que recoge, con bastante tino, lo que pensamos los comunistas en relación a la igualdad de género. Nos dice Tennyson: “La causa de la mujer es la del hombre: los dos se levantan o sucumben juntos”. Está claro que esta sociedad, que pertenece a los burgueses, a los capitalistas, si ha encontrado lugar para la mujer de las clases sociales dominantes, pero no considero que haya aportado nada positivo a la mujer trabajadora, explotada, salvo añadirla a los explotados a cambio de algunos avances que la sitúan, única y exclusivamente, a la altura de los hombres de su clase social, pero no falta quien dice que estos avances son “el no va más”. Sin embargo, estas apreciaciones propias de la estupidez y de la ignorancia manifiesta, sienta cátedra y así nos encontramos con que no solamente hay que combatir la desigualdad, a la empresaria, pero además a las o los lumbreras de turno que realizan afirmaciones de este tipo, porque no alcanzan a ver, a percibir, que el problema que se plantea aquí no es el referente a la desigualdad, o al machismo, la violencia de género, etc., que son consecuencias, sino el problema es el que origina estas consecuencias y que es un modelo de relación de género: el patriarcado.



Una sociedad hecha a la medida de los hombres y para los hombres, difícilmente podrá admitir a la mujer en igualdad de condiciones. Pero situémonos, hipotéticamente, en el socialismo, porque hay un aspecto muy importante que clarifica y que consiste en el error frecuente de hacer de la igualdad sinónimo de socialismo. Tanto K. Marx, como Lenin, posteriormente, para recalcarlo, nos dicen que la única igualdad que existe en el socialismo, en la primera etapa de la toma del poder, es la de que los medios de producción pertenecen a todos, son colectivos. En cuanto al resto de desigualdades se irán sentando las bases para su eliminación porque el socialismo, que Marx llama primera fase del comunismo, no es un modelo que se ha desarrollado naciendo de sí mismo, sino que es herencia de otro, de la sociedad de clases y del capitalismo y, en consecuencia, durante mucho tiempo, atendiendo a prioridades según vayan surgiendo, estas desigualdades estarán presentes. Lo que sí favorece el socialismo es el que, al no beneficiar a una parte a costa de otra, estarán, o serán creados, todos los cauces para corregir esos aspectos diferenciadores que no tienen razón de ser, porque no son asuntos que se planteen en base a caprichos o conquistas “arrebatadas” al patrón. No se puede construir un sistema igualitario para el ser humano, sin explotación, sin clases sociales, si no se elimina el origen de la desigualdad de género, el patriarcado, al igual que todo tipo de desigualdades y cuya base se sustenta en la total y absoluta igualdad de oportunidades. De cualquier forma y dada la naturaleza de clase que posee una revolución de carácter socialista, más aún si se trata de que los ejércitos del proletariado conquistasen el poder político por la fuerza de las armas, hombres, mujeres, y toda generación en edad de poder empuñar las armas participaría, sin lugar a dudas, porque las derrotas populares a manos de las clases opresoras enemigas traería unas consecuencias tan trágicas que no se pueden perder los alzamientos armados. Mao Tsé-Tung, acuñó la frase, que no carece de poesía y de belleza: “La mujer es la mitad del cielo”… y lo es verdaderamente, pero no por “galantería” sino por derecho, obligación y necesidad.

15. ¿Qué opinas de PCE(m-l) y JCE(m-l)?. ¿Y de su antiguo FRAP?.

Históricamente, antes de la victoria del reformismo y del revisionismo sobre el maxismo- leninismo tal y como se ajustaba a la interpretación revolucionaria que ha de tener, existía la peculiaridad de que, en base a que los comunistas y otros movimientos obreros no “sentían pánico”, ni temor a ser identificados con la vanguardia revolucionaria que utilizaba la violencia en nombre de las masas contra opresores y sus perros de presa, incluso se han llegado a financiar huelgas generales indefinidas con dinero producto de atracos o sustraído a los capitalistas, toda organización revolucionaria de carácter marxista-leninista, de clase, comunista, disponía dentro de su modelo organizativo, similar en todos ellos, de un brazo armado. Los bolcheviques lo tenían, los maoístas también y así todos, como digo. Es lógico en una doctrina y una militancia asesinada históricamente, en muchas ocasiones, por miles, como en la República China, en Irak… y en cualquier lugar en el que los comunistas tuvieran fuerza e influencia entre el pueblo. No hay combatientes con más convicción, sin escrúpulos en matar, al estar seguros de que es en interés del pueblo. Siempre, hasta ignorantemente, se ha pretendido comparar al comunista con la figura del bandolero, asaltante de caminos y sumamente peligroso si iba armado y, en cierta forma, ha sido así siempre. Los comunistas no han matado pasionalmente, vengativamente o con sadismo, si ha habido que matar se ha hecho de manera planificada, organizada y calculada. Pero es que nadie como ellos, han sabido morir de las formas más criminales y crueles. 



Esta política de la lucha armada no puede calificarse de exitosa en el sentido de que haya influido en las masas de manera favorable para que la conciencia de las mismas se elevara, pero porque se han empleado incalculables sumas de capital en propaganda contra el comunismo. Esta forma de actuar fue producto de una época, la tecnología estaba menos avanzada, así como las tácticas policiales o militares; se trataba de enfrentamientos más de “tú a tú”. El siglo XXI nos ha traído una tecnificación tan colosal e impensable que parece incluso algo infantil enfrentarte con un arma de fuego a un solo policía o un miembro de otras fuerzas. David contra Goliath, pero vencerá Goliath. Como digo, eso fue producto de una época no tan lejana en el tiempo, pero alejadísima de la realidad que nos rodea. Hoy en día es impensable, pero no por una cuestión tecnológica, sino por una mera característica ya del propio movimiento comunista al que no le separa nada tanta facción, salvo las ambiciones pequeño-burguesas personales, pero que luego forma frentes comunes o participa colectivamente con la fuerza de la que se escindieron. Primero fue del PCE, después de los escindidos del PCE y así hasta llegar a la mínima expresión; ¿Qué diferencia insalvable puede existir que no ocurriera en tiempos más antiguos y permanecían como el único partido?. Nos escindimos para formar 100 grupos de 10 militantes cada uno. Yo era un adolescente, o estaba a punto de alcanzar la adolescencia, cuando veía pintadas, que ni entendía, del PCE(m-l) y otros, partidarios de la lucha armada y conocí más adelante al FRAP. Pero algo ha de quedar claro: el PCE(m-l) y sus juventudes, con otra reciente escisión, sería imposible hoy en día que tuvieran vinculación alguna con el FRAP, porque están alejados de aquel partido que eran en los años 70, pero del FRAP es que es una distancia insalvable. No obstante, y aunque nos estén borrando la memoria histórica colectiva como si de un disco duro se tratara, una gran cantidad de héroes comunistas fueron asesinados por los fascistas que eran los padres de los mismos que están ahora como policías o guardias civiles. Sus muertes fueron trágicas, pero también gloriosas, y eso es lo que nos dejaron: ejemplo y coherencia .

16. ¿Aporta algo el PCE(r) a la lucha revolucionaria en España?. Muchos dicen que es solo una secta enferma.

Pues lo cierto, por mi parte, es que he conocido mucho más el PCE(r) durante estos últimos años, a raíz de ser encarcelados por su condición de comunistas y las medidas adoptadas por el juez Garzón, “demócrata de alto postín” y expulsado de las filas burguesas. Las aportaciones del PCE(r), no pueden considerarse más ni menos que las del resto, muy deficitarias, pero sí su método de lucha que ha variado considerablemente respecto a la del resto, al ser perseguido y reprimido con dureza por la acusación y pruebas en las que se fundamentaba la misma, sobre el vínculo existente entre el partido y los GRAPO, y que de haber sido así, y que yo desconozco, ostentan el honor de haber sido el último partido ortodoxo en esta metodología de partido y política y brazo armado, pero en una coyuntura político-social y económica distinta. Al fin y al cabo, los partidos al uso de los que hablamos actuaron durante el tardo franquismo y unos años antes de la muerte del dictador. El PCE(r) mantiene estas características de ilegalidad pero durante el régimen monárquico heredero del franquismo con una situación internacional en la que este Estado es admitido en los foros internacionales como otro más y no como un país separado del resto por su sistema político. Este hecho ha jugado en su contra y en que estén siendo tratados con más rigor y dureza por todos que de haber sido años antes. De cualquier forma, la “vieja guardia”, que en mi opinión debería ser puesta en libertad, están completamente acabados, tanto por la edad media de sus presos como por un modelo de militancia distinto que pone de manifiesto que con ellos han tenido que acabar, pero que transluce que la cobarde alternativa comunista actual, tal y como está enfocada, es un fiasco y está abocada al fracaso absoluto en un periplo que durará años, o no, pero que de seguir esta vía reformista e izquierdista, los comunistas europeos tienen los días contados. Alguien dijo que los comunistas estábamos hechos para militar en la clandestinidad y no en la legalidad.

17. ¿Y el GRAPO?. Dicen que estaban locos...

Respecto a los GRAPO, una organización armada que nunca ha clarificado suficientemente su ideología y su pensamiento, aunque finalmente se definieran como populares y antifascistas, que es no decir nada en realidad, no se sabe de ella demasiado, lo cual es lógico, apareció antes de los 80 e hizo algunas acciones armadas de cierta relevancia. También tiene sus mártires, como el caso de Sevillano, muerto en huelga de hambre, y otros asesinados en tiroteos o por la espalda estando desarmados. Las fuerzas de seguridad no han perdido la ocasión de ensañarse con ellos siempre que les ha sido posible. Por otra parte, y producto del desconocimiento sobre ella, al hallarse en una situación de clandestinidad máxima, hay algunos puntos oscuros en torno a su creación, lo que no impide que sus combatientes pudieran estar al margen de ello.
 
cartel de la banda armada GRAPO
Por ejemplo, pensar que Pío Moa, uno de los elementos “historiadores” de la extrema derecha más reaccionaria, fuera uno de sus creadores da que pensar, porque, ¿cómo puede cambiarse de un extremo del espectro político al contrario, y tan alejadísimos?. Pienso que también deberían ser puestos en libertad aunque, si no me equivoco, ya no son tantos los que hay, pues los últimos datos del Ministerio del Interior sobre la población reclusa “política” daba la cifra de 14 entre el PCE(r) y los GRAPO. De cualquier forma, hay que insistir en que no tienen ningún futuro y que el ensañamiento fue consecuencia, también, de la muerte accidental del empresario Publio Cordón estando secuestrado, lo que les convirtió en blanco de la ira y del odio del sistema, pues este hubo de emplear muchos medios hasta dar con la verdad y habiendo cobrado un rescate a la familia de
500 millones de las antiguas pesetas (unos 3 millones de €).

18.¿Qué crees que se debe hacer en la actualidad para que la gente joven conozca a lucha de los presos políticos en España?: de independentistas, anarquistas, PCE(r), PML(RC)…

Poco puede hacerse. Los jóvenes que militan en organizaciones de izquierdas están condicionados por sus propias organizaciones, tampoco se baten por ello. Quien no lo está entregaría la mitad de los 800 que cobra si se los pidieran para Messi, por poner un ejemplo, pero ni saben, ni les importa. Hay que dejar claro, por otra parte, que la libertad de los presos políticos es más una cuestión de principios, de dignidad y de solidaridad que no de utilidad revolucionaria, que no tienen ninguna. Habría que estudiar y examinar la lectura “revolucionaria” que hicieron en su momento para llevarles a tan trágica situación. Luego, políticamente, no son infalibles ni eminencias revolucionarias. Sin contar que estaban infectadas sus filas de agentes de Inteligencia o policiales. En cuanto a esa muestra de “internacionalismo proletario” pues es difícil contestar, porque en muchos casos están resultando operaciones de marketing “pseudo- revolucionario” y la participación en combates “de verdad” se está traduciendo en viajes turísticos al país al que van, todo esto recogido de informaciones a las que todos podemos acceder, en pro y en contra, y con argumentos tan creíbles de unas como de otras.
Desde luego, la “cosa” no pinta nada bien en ningún aspecto y el comunismo parece, cada vez más, algo interiorizado por el sistema para llegar a los lugares inaccesibles de las redes tejidas con el sacrificio y la sangre de generaciones que tenían interés por la humanidad verdaderamente.
 
Si bien, algo que tuvo el significado del marxismo-leninismo no puede desaparecer de la historia del ser humano que es lo que desearían y queda una certeza, una seguridad, cuando nuevas generaciones se desvinculen de la podredumbre existente que nada aporta y que lo envilece más a cada día que pasa y que lo voy a dejar aquí como sentencia inapelable:

El día que reaparezca el Partido Comunista de los obreros, de los campesinos, del pueblo, de los explotados y de los oprimidos, no habrá reaparecido, porque no se enterará nadie, salvo un grupo de auténticos revolucionarios organizados de manera similar al Partido Bolchevique de Lenin, que crearán los frentes de vínculos con las masas idiotizadas, pero de la existencia del Partido no se tendrá constancia porque no estará su dirección formada por obreros explotados e ignorantes que arrastran el pecado de sus padres, su miseria moral y humana, sino por hijos de obreros o con corazones obreros, formados académicamente, inteligentes, especializados y eminencias, incluso, en sus campos… hasta que la victoria sea inevitable e ineludible y pueden pasar décadas, o siglos, pero mientras se mantenga la explotación del hombre por el hombre el Partido Comunista existirá porque su razón de ser es esta, la erradicación de la explotación.”

Gracias, tovarishch.



Tovarishch Krasnyy Volk. Camarada Lobo Rojo

Camarada Rad

Comunista marxista-leninista

No hay comentarios:

Publicar un comentario