1. ¿Cómo nace la Plataforma Mundial Antiimperialista?
La Plataforma Mundial Antiimperialista (PMA) nace como resultado de la Conferencia de octubre de 2022 en la que se aprueba la Declaración de París, hoy suscrita por unas 80 organizaciones de diversos países. Como precedente, en el mes de mayo del mismo año, también en París, había tenido lugar un encuentro de partidos comunistas y obreros que compartían una posición similar sobre la Operación Militar Especial de Rusia.
2. ¿Qué causa lleva a crear esta plataforma?
La causa determinante de la creación de la Plataforma Mundial Antiimperialista es la incapacidad de los Encuentros Internacionales de Partidos Comunistas y Obreros (EIPCO) para orientar y organizar la lucha de masas contra el imperialismo en el momento crítico en que la Federación Rusa había respondido con una Operación Militar Especial al cerco que la OTAN estaba estrechando contra ella. Esta parálisis fue provocada por el dogmatismo sectario de un importante sector del movimiento comunista internacional encabezado por el KKE de Grecia.
Dicho sector comprende de una manera superficial la relación entre el capitalismo y el imperialismo, confundiéndolos de una manera tal que difumina la responsabilidad de Estados Unidos y de sus aliados como principal fuerza belicista, contrarrevolucionaria y anticomunista. Se opone a priorizar la formación de un frente unido contra el imperialismo occidental que agrupe a todas las fuerzas que le oponen resistencia, particularmente a Rusia, a China y a la República Popular Democrática de Corea. Su actitud ayuda al imperialismo a debilitar la solidaridad de las masas con estas fuerzas y, por consiguiente, a reforzar los opresores.
Ante la imposibilidad de una acción conjunta, como se comprobaría en el EIPCO de octubre de 2022 celebrado en La Habana, los partidos comunistas más clarividentes y audaces, como el Partido de la Democracia Popular de Corea del Sur y el Partido Comunista de Gran Bretaña (Marxista-Leninista), constituyeron la Plataforma Mundial Antiimperialista. Desde entonces, ésta ya ha realizado 9 conferencias en África, América, Asia y Europa.
3. Yo he visto muchos proyectos intentar unificar a distintos sectores antiimperialistas acabando en fracaso. ¿Cómo saber si esta plataforma no acabará igual?
Ninguna iniciativa práctica está garantizada contra el fracaso o contra la derrota por parte de sus enemigos. La fortaleza de la Plataforma Mundial Antiimperialista viene determinada por su oportunidad concreta. Se trata de una organización unitaria encabezada por partidos que comparten el comunismo como objetivo estratégico y el marxismo-leninismo como base teórica. Sin embargo, no solamente nos unen los fines, sino también el medio principal para avanzar hacia ellos. Así fue también la Primera Internacional que luchaba por la emancipación del trabajo a partir de la unidad sindical de los obreros; la Segunda Internacional, a través de la acción política electoral y parlamentaria; y la Tercera Internacional, por medio de la lucha contra el imperialismo y por medio de la solidaridad con el primer Estado socialista victorioso, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.
La Plataforma Mundial Antiimperialista no puede ser todavía una Internacional proletaria, debido a la grave crisis de identidad de clase que sufre el movimiento obrero después de la derrota y repliegue de la gran ofensiva revolucionaria que desplegó en el siglo XX. A pesar de ello, la PMA ha agarrado con firmeza el eslabón principal por el que se irá rompiendo la cadena de la explotación capitalista: esta clave es la opresión que su sistema imperialista ejerce sobre las grandes masas, las más diversas clases sociales y la mayoría de las naciones del planeta, opresión compartida que las obliga a unirse entre sí para subsistir, sumando una fuerza superior a la que proporciona a la oligarquía financiera la centralización en sus manos de todas las riquezas producidas por otros.
Tal es la oportunidad que se nos presenta en la actualidad, y que la PMA se compromete y afana en organizar. El trabajo que nos espera es inmenso y es muy probable que cometamos errores, exagerando unos aspectos y minusvalorando otros. Pero se irán corrigiendo a medida que las fuerzas oprimidas por los imperialistas se encuentren, se critiquen y centralicen su accionar. Y esta confluencia está garantizada por el crecimiento de la labor unificadora de la PMA en unión con la necesidad objetiva que nos da la razón.
Palestina, Venezuela, Donbás y la creciente confrontación entre los mismos imperialistas son los prolegómenos de una Tercera Guerra Mundial que éstos preparan y que las masas antiimperialistas podemos impedir a condición de que preparemos su derrocamiento: la revolución que despeje el camino al socialismo.
4. ¿Por qué el lema “no a la guerra” tiene que ir unido con el rechazo al imperialismo y la OTAN?
El proletariado es la moderna clase productora y toda su vida está ligada a la creación de riqueza material y espiritual, no al dilema imperialista de acapararla o destruirla. Por eso, a la clase obrera le cuesta comprender y asumir por qué hay guerras. El “no a la guerra” es una poderosa consigna que la conmueve y moviliza, como se puso de manifiesto frente a la invasión de Irak en 2003 y, últimamente, frente al genocidio sionista del pueblo palestino. Ciertamente, no basta con denunciar estos crímenes para que dejen de cometerse, sino que hace falta erradicar su causa. Sin embargo, las masas siempre aprenden a actuar contra lo que les parece injusto y es en esta lucha en la que crece su conciencia y su organización, tanto más cuanto más las ayuden las organizaciones revolucionarias. Ahí es donde éstas deben completar la agitación contra las guerras imperialistas con una propaganda que explique las causas más profundas de éstas y, por tanto, su remedio: destruir el imperialismo y la OTAN, lo cual equivale a oponerse a la guerra con la guerra, es verdad, pero una guerra justa, liberadora y revolucionaria.
5. Tenéis a gente de Asia, África, América… ¿Cómo lograr romper las barreras de las fronteras y las realidades sociopolíticas y geopolíticas de cada país buscando un frente común?
En cada país, las preocupaciones de los militantes están centradas en las batallas que libran cotidianamente y que son particulares y específicas: por ejemplo, en América Latina y en Asia Oriental, el opresor es el imperialista yanqui; en Asia Occidental, es el sionista; en África Occidental, es el colonialista francés. Pero, en nuestros tiempos, la información de los acontecimientos más importantes de cada lugar llega al resto del mundo, sobre todo bajo la óptica hegemónica occidental, pero también desde otros puntos de vista. Con la Plataforma Mundial Antiimperialista, hemos podido manifestar nuestra solidaridad con Palestina en Dakar, en Caracas, en Atenas, en Washington, etc. En todos estos lugares, las masas en lucha tienen una elevada conciencia de que el enemigo es común. El obstáculo a vencer no son las fronteras y las diferencias, sino el estado todavía incipiente del Estado Mayor capaz de dirigir la fuerza unificada del antiimperialismo contra la fuerza coludida de los imperialistas.
5. ¿Tras la llegada de las Juntas Militares en el Sahel, se va a conocer cada vez más la realidad política de los países africanos?
Los nuevos gobiernos militares en el Sahel son el producto de la crisis del imperialismo francés que ya no puede dominar y explotar a Burkina Faso, Malí, Níger, etc., a la vieja y más costosa usanza colonial y que, entonces, pasa a invertir en grupos terroristas desestabilizadores. Como consecuencia, se fortalece la burguesía patriótica en detrimento de la burguesía compradora. En definitiva, avanza la revolución democrático-nacional y la tendencia panafricanista. Es, sin duda, un proceso globalmente progresivo en el que participan intelectuales revolucionarios inspirados en los próceres de la lucha de liberación del siglo XX, más o menos influidos por el marxismo, como Thomas Sankara, Amílcar Cabral, Kwame Nkrumah, Nelson Mandela, Patrice Lumumba, Pierre Mulele y muchos otros.
También puede contar con cierta ayuda económica de China y militar de Rusia. Pero son procesos complejos en los que las masas campesinas mayoritarias están étnica y religiosamente divididas y los imperialistas franceses y norteamericanos redoblan su intervencionismo: golpe militar en Guinea Bissau, represión del pueblo por el gobierno de Kenya asociado a la OTAN, reciente asesinato del hijo de Muamar El Gadafi, etc.
La Conferencia de la PMA celebrada en Dakar en 2024 nos permitió conocer un poco más los desafíos políticos de las naciones africanas de boca de sus militantes revolucionarios, abriendo un canal de información para dar a conocer sus luchas a los trabajadores del resto del planeta.
6. ¿Nos podéis decir qué fue el Congreso Mundial contra el fascismo llevado a cabo en Venezuela en septiembre de 2024?
Unión Proletaria no pudo participar en este evento que, según tenemos entendido, pretendía organizar la resistencia internacional al fascismo en un momento en que Venezuela enfrentaba la amenaza de una desestabilización interna a manos de la oposición ultraderechista sostenida por Estados Unidos y la Unión Europea. En cierto modo, podemos decir que el Congreso cosechó un gran éxito práctico en Venezuela, neutralizando a esa oposición, tal como ha reconocido ahora el propio presidente de Estados Unidos Donald Trump, quien, a falta de apoyos dentro del país bolivariano, ha tenido que agredirlo militarmente para hacer avanzar sus intereses.
El fascismo es el perro guardián del imperialismo en casa y habrá que construir la más amplia unidad para combatirlo eficazmente, es decir, con quienes realmente estén dispuestos a vencerlo, y apartando de la dirección de este movimiento democrático a esos políticos cuya sumisión a la patronal, a la UE y a la OTAN sólo sirve para alentar la lacra fascista.
7. ¿La Plataforma visualiza el papel de la mujer en la lucha contra el imperialismo?
Durante la Novena Conferencia de la PMA celebrada en el pasado mes de octubre en Caracas, se realizó un encuentro de mujeres que acordó convertirse en la Primera Conferencia de la Plataforma Mundial Antiimperialista de Mujeres. Hubo más de 100 participantes que representaban a organizaciones de mujeres, activistas de comunas y parlamentarias de América Latina, Asia, África y Europa.
Blanca Eekhout, ex Segunda Vicepresidenta de la Asamblea Nacional de Venezuela y actual presidenta del Instituto Simón Bolívar, enfatizó que “para llevar a cabo la lucha contra el imperialismo, las mujeres deben participar en un rol protagónico. Esta es una tarea fundamental para nosotras. El verdadero feminismo debe ser antiimperialista y anticapitalista, porque históricamente las mujeres fueron las primeras en ser esclavizadas y convertidas en propiedad. La liberación del capitalismo y el imperialismo es, por lo tanto, también la liberación del patriarcado, que nos ha atado a la desigualdad y la injusticia durante siglos, incluso milenios».
Joti Brar, representante del Partido Comunista de Gran Bretaña—Marxista-Leninista (CPGB-ML), destacó que “Venezuela se mantiene firme gracias a sus comunidades de clase obrera, construidas y defendidas por mujeres comprometidas y militantes.”
“Con el lanzamiento de la Plataforma Mundial Antiimperialista de Mujeres -declaró la representante del Partido de la Democracia Popular de Corea del Sur-, nos opondremos al imperialismo y a sus lacayos fascistas, causas fundamentales de las violaciones de los derechos de las mujeres y la destrucción de la dignidad, ... Nos uniremos firmemente en el frente único antiimperialista mundial para lograr la independencia global, la paz duradera y la verdadera igualdad de género. Como una de las dos ruedas que impulsan el carro revolucionario, nosotras, las mujeres, impulsaremos la construcción de un nuevo mundo que valore y respete a las mujeres, y una nueva sociedad centrada en el pueblo mediante nuestra propia fuerza y lucha”.
Y la Declaración Fundacional de la Plataforma Mundial Antiimperialista de Mujeres sostiene que “Bajo la discriminación sistémica, la supervivencia y el desarrollo de las mujeres no pueden garantizarse. (…) La humanidad se encuentra ahora en una encrucijada entre la independencia y la subyugación. Las fuerzas imperialistas, sostenidas por la invasión y el saqueo, están desatando un frenesí bélico para evitar la crisis sin precedentes que azota a la sociedad humana y la conduce hacia una guerra mundial. El imperialismo, culpable de la devastación sin precedentes de la Primera y la Segunda Guerra Mundial, está hoy provocando imprudentemente la Tercera Guerra Mundial. A lo largo de la historia de la humanidad, las clases dominantes siempre han reducido a las mujeres a botín de guerra, trabajadoras y esclavas de guerra en tiempos de guerra. El antiimperialismo y la autodeterminación son el camino hacia la vida y la paz, mientras que el proimperialismo y la subyugación son el camino hacia la muerte y la guerra.”
8. ¿Se debe dar una visión activa de la mujer en el antiimperialismo para profundizar mejor en los roles de género en un contexto bélico?
Charles Fourier, uno de los primeros socialistas de la historia, afirmó que «el grado de civilización que las diferentes sociedades han alcanzado siempre ha sido proporcional al grado de independencia del que han gozado en ella las mujeres». Esta máxima es aún más cierta en la etapa imperialista de la sociedad, que es la última forma antagónica de sociedad, la etapa del paso definitivo de la prehistoria a la verdadera historia en que los seres humanos forjarán su vida de forma plenamente consciente y libre.
Para el momento más inmediato, la Declaración Fundacional de la Plataforma de Mujeres lanza esta convocatoria: “Las mujeres progresistas de todo el mundo deben negarse a cooperar con la propaganda bélica, la producción de armas y las acciones militares imperialistas, y deben ir más allá movilizando a amplias capas de mujeres trabajadoras en la lucha antibélica, antiimperialista y antifascista. Todas las mujeres deben alzarse unidas en la lucha para erradicar el imperialismo y el fascismo.”
La Venezuela acosada y, desde el 3 de enero, violada por los imperialistas sigue resistiendo gracias a una estructura política compuesta por un 62% de mujeres, como informó Tania Díaz, ex Primera Vicepresidenta de la Asamblea Nacional Constituyente y actual Diputada Nacional y Vicepresidenta del Partido Socialista Unido de Venezuela, en el transcurso de la Primera Conferencia de la Plataforma de Mujeres.
Asia Villegas, exministra de la Mujer y la Igualdad de Género y actual diputada de la Asamblea Nacional, añadió: “Las mujeres venezolanas han adoptado el marco estratégico del "socialismo feminista", que contribuye a la construcción del socialismo del siglo XXI. Dentro de este marco político, vamos más allá del mero ejercicio de la soberanía y el derecho a decidir; estamos forjando el camino hacia una sociedad igualitaria. Como actores políticos, las mujeres representan el 42 % de los miembros de la Asamblea Nacional y el 70 % de la participación en actividades políticas comunitarias. Sin embargo, la redistribución del trabajo doméstico sigue siendo un desafío importante, y seguimos luchando por la igualdad sustantiva, no solo la igualdad jurídica formal.”
Yannick Vanonckelen, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Bélgica, recordó que, en la lucha, “las mujeres no son víctimas pasivas. Son luchadoras, resistentes, trabajadoras y activistas. Desde Rosa Luxemburg hasta Lyudmila Pavlichenko, desde la argelina Laya hasta las trabajadoras indocumentadas de hoy, la historia del comunismo es también la historia de las mujeres en lucha”.
La Liga de Mujeres Revolucionarias (LMR) de Kenia ve en la Plataforma Mundial Antiimperialista de Mujeres no solo una organización, sino “un arma de solidaridad, un arma de unidad, un arma de revolución. Unirá las luchas de las campesinas de África con las de las trabajadoras de Asia. Unirá las luchas de las mujeres palestinas que resisten la ocupación sionista con las de las mujeres venezolanas que resisten las sanciones. Unirá las luchas de las mujeres sudanesas en tiempos de hambruna y guerra con las de las mujeres cubanas que resisten el bloqueo. Forjará una poderosa corriente de poder femenino. Forjará una poderosa corriente de resistencia antiimperialista”.
9. ¿El feminismo arropa desde algunas de sus corrientes las políticas bélicas como la que hemos presenciado en Venezuela?
Como señala la Declaración Fundacional, “divide y vencerás” es una de las tácticas básicas de las fuerzas imperialistas: pueblos de los países opresores contra pueblos de los países oprimidos, explotados contra desempleados, trabajadores contra jubilados, blancos contra negros, autóctonos contra inmigrantes, viejos contra jóvenes, hombres contra mujeres, etc. Con esta trampa, son manipuladas personas honestas que se apasionan tanto con sus batallas particulares que pierden de vista el nexo que las une con las demás y con su fundamento de clase. En este momento, por ejemplo, los imperialistas utilizan de manera torticera el reclamo de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres para agredir a la República Islámica de Irán y acrecentar su dominio del petróleo de Asia Occidental. Exageran y ocultan a su conveniencia las situaciones de desigualdad que sufren las mujeres en unos u otros países, mientras normalizan la cosificación mercantil de las mujeres en Europa y Norteamérica, su “jardín civilizado”.
La Declaración Fundacional advierte que éstos “Dividen a mujeres y hombres tanto en los países imperialistas como en las naciones colonizadas, incitando al odio entre ellos y obstruyendo la unidad y la solidaridad. Del mismo modo, las fuerzas imperialistas difaman a los estados socialistas y antiimperialistas como ‘violadores de derechos humanos’ e invocan los llamados ‘derechos de las mujeres’ como pretexto para sanciones, aislamiento y estrangulamiento. El feminismo extremo promovido por algunas mujeres no es más que una forma de ‘machismo femenino’, que distorsiona los problemas sociales convirtiéndolos en conflictos biológicos entre mujeres y hombres, llevando al movimiento de mujeres por una dirección equivocada. Lo mismo ocurre con el machismo, por otro lado. Rechazamos la falsa propaganda llevada a cabo bajo la bandera de los ‘derechos de las mujeres’ por fuerzas imperialistas y oportunistas, y expondremos y aplastaremos su esencia reaccionaria.”
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| Mujer iraní defendiendo la República Islámica de Irán, 2025 Teherán |
En la Primera Conferencia de la PMA de Mujeres, Blanca Eekhout sostuvo que la lucha “no debe librarse a través del llamado 'feminismo' que nos arrebata la bandera de la lucha de clases. Lo que nos divide no es la causa del verdadero feminismo, porque la verdadera y genuina causa del feminismo es la liberación de toda la humanidad”.
Luisa González, Secretaria de Organización del Partido Comunista de Venezuela (PCV), explicó que “Nuestra lucha es simultáneamente una lucha de clases, una lucha antiimperialista y una lucha por la verdadera liberación de las mujeres. Nuestra lucha no es contra los hombres trabajadores, nuestros compañeros de clase, sino contra el sistema que oprime tanto a mujeres como a hombres. El feminismo debe entenderse como un movimiento que reconoce que ambos vivimos bajo la misma opresión y avanzamos juntos hacia la liberación”.
Materi Panagiota, del Grupo de Teoría Revolucionaria (Grecia), analizó que “El feminismo contemporáneo y la lucha por las múltiples ‘identidades de género’ se centran en la identidad individual, desviando la atención de las cuestiones de clase. Al centrarse en lo individual y lo cultural, estas perspectivas socavan la importancia de la explotación económica y de clase (…), creando divisiones artificiales que disuelven y desorientan el movimiento justo cuando la unidad es urgentemente necesaria. Por lo tanto, junto con el objetivo principal de establecer frentes antiimperialistas, también es necesaria la lucha contra las construcciones ideológicas que debilitan el movimiento”.
En definitiva, todas las luchas parciales -feminista, sindical, ecologista, democrática, antibélica, etc.- son justas e indispensables, pero sólo podrán triunfar si se apoyan y unifican contra el enemigo principal que es común a todas ellas: el sistema imperialista mundial comandado por los capitalistas financieros estadounidenses.




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