martes, 17 de febrero de 2026

Entrevista a Oier Pérez Mancisidor, autor del libro "El libro negro del sionismo"

 1. ¿Cómo has llevado tu canal estos últimos años?

Antes de nada, quiero darte las gracias, Óscar, por interesarte nuevamente por mí y volver a entrevistarme para tu blog y tu libro “Preguntas y Respuestas”, que, si te soy sincero, ya he perdido la cuenta de cuántos libros has publicado bajo esta interesante saga de entrevistas.


La última vez que me entrevistaste, llevaba poco tiempo con el canal de YouTube y las distintas cuentas que tengo en redes sociales (Instagram, Facebook, Twitter —hoy X— y TIK TOK). En aquel momento, podría decirse que estaba en proceso de dar sentido ideológico y político al proyecto, de encontrar mi nicho y hacerme un hueco en el mundo virtual de las redes sociales, que a veces se convierte en un auténtico y lúgubre submundo. Desde entonces, el canal ha crecido mucho y, en la práctica, se está convirtiendo en una fuente de formación y conocimiento marxista-leninista, antisionista, antiimperialista y antifascista para los camaradas de todo el mundo. Es todo un orgullo saber que los camaradas se forman con mis vídeos, que aprecian mi contenido y que devoran gustosamente mis libros, lo que evidencia que el trabajo metapolítico comunista que realizo con el canal realmente sirve.

Pero, si he de destacar algo de este periodo, es la regularidad y la mejora constante del canal. Siempre he dicho que hay que desconfiar de todo divulgador de contenido que ofrece de primeras contenido perfecto, con edición profesional y sin ningún problema técnico. Mi experiencia durante estos últimos años es que nunca se deja de crecer y de mejorar, y que los saltos cualitativos son necesarios para demostrar que hay margen de mejora y que, de hecho, se mejora. Esa flexibilidad técnica es lo que ha destacado al canal; basta con echar un vistazo a la trayectoria de Red Planeta para darse cuenta. El canal ha mejorado y seguirá haciéndolo. ¿El secreto? Constancia, paciencia y actitud revolucionaria.


2. Haces mucha difusión de marxismo leninismo, veo muy bueno sacar a los clásicos en un correcto trabajo audio visual ¿Qué es lo más difícil a la hora de explicar adjetivos y contextos de autores del siglo XX?

La labor que todo comunista debe llevar a cabo consiste en combinar el trabajo teórico con el práctico, ya que solo de la correcta combinación y equilibrio de estos dos aspectos del trabajo militante puede avanzar la revolución. No obstante, no siempre se consigue ese equilibrio y se tiende a maximizar e incluso absolutizar uno de los dos aspectos de la militancia comunista. Por un lado, están los academicistas e intelectuales, que tienden a lo “comunistamente correcto” y cuyo único trabajo intelectual consiste en la teorización sobre la teorización de la teorización de la teoría de Karl Marx. La absolutización de la teoría lleva a la completa desconexión de estos comunistas de la realidad material y militante, y, en última instancia, al dogmatismo revisionista y al sectarismo. Esto siempre ha ocurrido en el movimiento comunista internacional, pero en las actuales condiciones, en las que existen las redes sociales, estas actitudes intelectualoides se maximizan, ya que el mundo virtual permite y amplifica la actuación purista comunista y revolucionaria, y hace que sus análisis tan sesudos no tengan que pasar por la dura prueba de la práctica, que tanta alergia les produce. De ahí que se vayan conformando cada vez más grupúsculos comunistas sustentados únicamente en la conexión de esos “militantes” en las redes sociales y en mantenerse puros en el sentido comunista y revolucionario. Esos pequeños refugios ideológicos pueden servir para la formación, pero no hay avance, sino desarrollo de una actitud sectaria que crea una concepción de contraparte hereje comunista indigna de los análisis del círculo purista comunista.

Por otro lado, están los practicistas, que dan primacía a la práctica y la absolutizan. Este tipo de militantes, a los que “les sobra calle”, tratan de imprimir un carácter de urgencia al momento que vivimos para actuar de una vez y comenzar a revertir la situación. Es cierto que debemos actuar, pero ¿qué brújula va a dirigir la práctica? En la mayoría de las ocasiones, el practicismo va acompañado de desprecio hacia la teoría, lo cual es sumamente perjudicial, ya que condena a los militantes practicistas a actuar, como se dice coloquialmente, “como pollos sin cabeza”. Sin teoría, no hay establecimiento de estrategias y tácticas, y sin ellas, solo hay seguidismo del espontaneísmo, que conduce irremediablemente a ir a rebufo de la socialdemocracia clásica o posmoderna y a diluir la ideología comunista revolucionaria en la inofensiva izquierda actualmente existente.


“La teoría deja de tener objeto cuando no se halla vinculada a la práctica revolucionaria, del mismo modo que la práctica es ciega si la teoría revolucionaria no alumbra su camino”, dijo Stalin, y no le faltaba razón. El equilibrio entre teoría y práctica es lo que debe caracterizar a todo cuadro comunista, y a este equilibrio pretende contribuir el canal. Entiendo que no todo el mundo puede permitirse realizar una intensa labor de formación comunista —aunque debería— debido a cuestiones laborales, familiares o personales, pero las herramientas de las que disponemos hoy en día, que exponen el grado de desarrollo de las fuerzas productivas, permiten a todo trabajador elevar su conciencia de clase de una manera que ni los propios próceres del comunismo hubieran soñado. 

En Red Planeta, explico cuestiones teóricas e históricas del comunismo y el antiimperialismo que, en mi opinión, son fundamentales para todo aquel que aspire a trabajar por la revolución proletaria. Sin caer en la pedantería ni en el academicismo, trato de explicar cuestiones que, en mi opinión, son fundamentales para la formación comunista, y la respuesta que recibo es que estoy cumpliendo este objetivo con creces. Obviamente, no es fácil condensar las cuestiones teóricas más importantes del comunismo, y de hecho mis vídeos adolecerán de no recoger o no tratar con suficiente profundidad una u otra cuestión. Por eso mismo, invito a todas las personas que ven mis vídeos y consumen mi contenido en las redes sociales a que no se queden únicamente con lo que digo yo, sino que profundicen después en la ideología comunista. No obstante, pienso humildemente que el canal es una introducción interesante al pensamiento revolucionario marxista-leninista y un primer paso para adentrarse en el “movimiento real que anula y supera el estado de cosas actual”, como lo explicaron Marx y Engels en La Ideología Alemana.


3. ¿Cómo ves la posibilidad de Rufián como nuevo líder de la unidad de la izquierda española?

Antes de empezar a desarrollar mi respuesta, debo aclarar que, como sabrán muchos de mis seguidores, la dicotomía izquierda-derecha me parece completamente superada por la realidad política actual, y que incluso tiene cierto punto eurocéntrico o, al menos, occidentalista, ya que es difícilmente aplicable al contexto político árabe, asiático o postsoviético. La dicotomía izquierda-derecha es la dicotomía del «ring político» liberal y occidentalista, en el que se simplifican las categorías políticas e ideológicas para que la gente pueda clasificar sin mayor esfuerzo a las distintas agrupaciones políticas que participan en el parlamentarismo democrático-burgués. Dicho esto, puedo comenzar a contestarte.

Sin rodeos. Me parece una broma que Gabriel Rufián aspire a liderar la izquierda en España o, al menos, a liderar el proceso de constitución de un frente amplio al que algunos llaman «frente democrático» o «frente antifascista». Cada vez que se plantean propuestas de unidad de la izquierda, es una nueva admisión de la incapacidad de autocrítica de la izquierda española, tanto en sus variantes más nacionales como independentistas, que prefiere aludir a la cuestión cuantitativa en lugar de a la cualitativa. Me explico. Precisamente, lo que le falta a la izquierda española no es unidad, sino racionalidad política y conexión con las clases trabajadoras. Estos elementos izquierdistas tienen alergia a la autocrítica, por lo que prefieren hablar de «unidad de la izquierda para detener el fascismo» antes que revisar sus planteamientos políticos e ideológicos, en los que la cuestión del trabajo y la realidad material del pueblo trabajador brillan por su ausencia, mientras que las cuestiones superestructurales, estéticas e identitarias se convierten en el faro de la praxis política de estos elementos. 

En Francia, Chile y otros muchos países se ha visto claramente que el problema del espectro político de izquierdas no es la falta de unidad, sino que es mucho más profundo y tiene que ver con la configuración ideológica de estas izquierdas y con el cambio de su base social, que ha pasado de representar teóricamente a los trabajadores a representar a las mal llamadas clases medias urbanas, que sufren el proceso de proletarización y se aferran a los distintos identitarismos creados por el actual realismo capitalista para aplacar sus ansias clasistas interiores. Además, tal y como está configurado el juego político en España, es casi imposible crear una fuerza política de izquierdas unitaria, ya que las agrupaciones políticas nacionalistas e independentistas la rechazarán, lo que pone de manifiesto las claras prioridades de unas y otras organizaciones. De hecho, dentro del partido al que pertenece Gabriel Rufián, Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), también han empezado a criticar a Rufián por ir por libre y plantear cuestiones que entran en conflicto con la hoja de ruta independentista catalana de ERC.

Lo mejor que pueden hacer estas izquierdas no es unirse, sino extinguirse, ya que el propio desarrollo político está propiciando la lenta y agónica desaparición de estas organizaciones izquierdistas, que ya han cumplido su ciclo histórico.


4. Veo que desde lo de Palestina están surgiendo más grupos políticos, socialistas que quieren superar la izquierda española liberal progresistas, corrientes socialdemocrátcas... ¿Surgiendo otras organizaciones políticas no hace que esto sea como “La vida de Brian”?

La creación de nuevas organizaciones y partidos políticos, ya sea a la izquierda de lo que oficialmente se considera extrema izquierda o en el Movimiento Comunista Español (MCE), es una constante a lo largo de la historia del movimiento comunista; no es una consecuencia directa de la ofensiva palestina del 7 de octubre, sino, a lo sumo, una consecuencia colateral. Pero, si algo hemos de reconocer al Diluvio de Al-Aqsa que protagonizó la Resistencia Palestina, es que cambió el mundo. Los palestinos han arrancado el velo democrático de los países capitalistas, han demostrado que el orden multipolar es, en realidad, un aumento de la competencia entre potencias rivales en la geopolítica, y que la causa palestina se ha convertido en un verdadero catalizador que ha empujado a las nuevas generaciones a la movilización y, de ahí, a la organización consciente. 

Volviendo a tu pregunta, creo que es necesario superar de una vez el “Síndrome de La vida de Brian”, ya que tendemos a pensar que la actual fragmentación del movimiento comunista es como la parodia que hacen los Monty Python en la película. Sin embargo, la actual situación de disgregación organizativa del movimiento comunista se debe a muchos otros factores que darían para toda una tesis académica. En cualquier caso, una causa histórica muy importante es el comienzo de un nuevo ciclo revolucionario que debe superar obligatoriamente al ciclo revolucionario de octubre. Este nuevo ciclo es todavía un germen del futuro comunista, y en la actualidad los comunistas están disgregados en diez mil organizaciones o prefieren no militar en ninguna por la fatiga ideológica y psicológica que supone el corporativismo de muchos partidos. No obstante, esta disgregación organizativa no es del todo negativa, ya que debe ser temporal y, mientras tanto, va acompañada de una rica revitalización de la teoría revolucionaria que, al pasar a lo concreto, debe traducirse en práctica revolucionaria. Estoy convencido de que, tarde o temprano, esta práctica dará pie a la unión en la lucha.

Porque, si no, ¿en qué partido o organización deben militar los comunistas actualmente? ¿Existe la vanguardia del proletariado en España? La comparación de la realidad actual del MCE con “La Vida de Brian” conlleva la contestación de estas preguntas, y si nos ponemos a meditar sobre ellas, nos daremos cuenta de que aún no hay respuestas.


5. ¿De que trata tu libro “El Libro Negro del Sionismo”?

Como indica el título, mi último libro trata sobre el sionismo y es un arma para luchar contra él y ayudar al pueblo palestino en su lucha teórica e ideológica antisionista. Existen infinidad de libros que tratan la historia de Palestina y de los palestinos, del judaísmo y de los judíos, e incluso del sionismo; sin embargo, me di cuenta de que no existía un libro que recopilara todas estas cuestiones y que, además, sirviera para ayudar a la causa palestina. Un libro que recoge aspectos históricos, políticos y teóricos también puede concebirse como una herramienta que puede ayudar a desplegar una praxis revolucionaria, en este caso, antisionista, y así es como he concebido mi libro. 

Tendemos a pensar que el Estado de Israel, que no es más que el centro del sionismo, solo se impone mediante el uso de la fuerza y la bestialidad, pero esto es completamente erróneo, ya que, si bien la violencia sionista ha sido una constante sufrida por los palestinos, como podemos apreciar en la Nakba, la Naksa y las barbaridades cometidas por el ejército israelí desde el 7 de octubre de 2023, los sionistas también han conseguido imponerse gracias a la manipulación, la tergiversación e incluso la invención de la historia de Palestina y de los judíos. Los millones de dólares invertidos por el sionismo para eliminar la identidad nacional palestina de los libros de historia, dotarse de supuestos derechos históricos-divinos para colonizar esas tierras y victimizarse constantemente ante la comunidad internacional invocando una de las mayores desgracias del siglo pasado, como lo fue el Holocausto, demuestran que el sionismo cuenta con una maquinaria propagandística bien engrasada y que funciona a la perfección. Esta misma propaganda ha conseguido alterar por completo la realidad histórica, llegando a asegurar que los palestinos son los invasores y repitiendo el mantra de que los árabes musulmanes invadieron Eretz Israel, mientras presentan a los colonos israelíes y a los judíos de todo el mundo como un pueblo importantísimo, el pueblo elegido por Dios y los indígenenas de esas tierras que fueron expulsados de sus tierra primero por los babilonios y después por los romanos. Desgraciadamente, la mayoría de la gente está indefensa ante la poderosa influencia de la maquinaria sionista y acaba asimilando todas estas mentiras. Lo peor de todo es que acaba aceptando o normalizando un proceso de colonización de sustitución que lleva irremediablemente a la limpieza étnica y al genocidio.

Hay que combatir la maquinaria propagandística sionista que opera a nivel internacional y, para ello, es necesario atacar los pilares del ideario sionista. El Libro Negro del Sionismo ataca precisamente el corazón de la ideología sionista al exponer que los judíos no constituyen una comunidad política, sino religiosa, y que, por tanto, no son semitas ni tienen derechos sobre las tierras palestinas. También expone que las primeras víctimas del sionismo fueron precisamente los judíos, que tuvieron que soportar la nacionalización del judaísmo, a lo que me refiero como sionización, una secularización forzada y creada a imagen y semejanza de los nacionalismos étnicos de Europa del Este, y una expresión de clase de los judíos askenazíes apartados por los nacionalistas étnicos de estos países, que eran judeófobos. Esto último es sumamente importante, ya que la comparación de las acciones israelíes con las de los nazis o las de los colonialistas europeos en las colonias no es ninguna casualidad, pues el sionismo es precisamente producto de la época del imperialismo y fue creado como reflejo negativo de los nacionalismos étnicos que excluyeron a los judíos.

En él se aclaran términos básicos pero importantes como “semita”, “judío”, “sionista”, “Reino de Israel” (que no es el actual Estado de Israel), “Reino de Judá” (que no es el Estado judío), “antisionista” y “antisemita”... Se expone el carácter nacionalista étnico del sionismo, se repasa la historia del sionismo para demostrar la oscuridad que subyace en esta ideología y movimiento político, y se explica la vinculación histórica de los sionistas con los judeófobos, mal llamados antisemitas, que les ha llevado a crear el Estado de Israel en 1948 y a su actual consolidación gracias a la dialéctica existente entre el sionismo internacional y su centro, el Estado de Israel. Más que una obra teórica o histórica, es un libro de combate que pretende que el lector se convierta en un militante más de la causa palestina y contribuya a la lucha antisionista, que también es antiimperialista.


 6. ¿Crees que la solidaridad con Palestina hará que surjan también elementos oportunistas?

De hecho, ya han surgido elementos oportunistas en torno a la causa palestina, y hemos visto cómo los propios dirigentes políticos del actual gobierno de coalición y sus aliados han intentado monopolizar el movimiento propalestino o, al menos, imprimirle su sello ideológico socialdemócrata, izquierdista y progre. Eso sí el pueblo trabajador español debe estar orgulloso de su actitud antisionista e internacionalista, que le ha llevado a apoyar al pueblo palestino. Esta marea propalestina ha sido tan potente que ha obligado a los medios de comunicación y a los políticos a cambiar su discurso sobre Palestina. Han pasado de hablar de bebés decapitados y violaciones a hablar de genocidio. Esto no se debe a una actitud solidaria y humanista de la clase dirigente, sino a la presión popular del pueblo trabajador, movilizado en torno a la bandera palestina, que hoy es una de las simbolizaciones más poderosas del internacionalismo. Si con la mínima y claramente insuficiente presión popular a favor de Palestina se ha conseguido condicionar a los medios de comunicación y al gobierno, imaginad de qué seríamos capaces si el movimiento propalestino adoptara una actitud antiimperialista revolucionaria y relacionara la causa palestina con la nuestra.

La aparición de elementos oportunistas y el intento de cooptación del movimiento propalestino por parte del Gobierno de coalición y sus acólitos izquierdistas es, tal vez, uno de los ejemplos más claros del potencial que tiene la causa palestina para movilizar, radicalizar y organizar a la clase trabajadora. Pedro Sánchez y los suyos, haciendo un claro “control de daños”, prefirieron no posicionarse en contra de este movimiento y optaron por incidir en él desde las posiciones oficialistas, condenando a Hamás, defendiendo la solución de dos Estados y el derecho de Israel a defenderse. Esto, a su vez, ha demostrado el paradójico entrelazamiento de las contradicciones internas de la izquierda mainstream internacional, ya que la defensa del pueblo palestino ha sido una de las reivindicaciones más típicas de esta izquierda. Sin embargo, cuando el pueblo palestino, sufriendo un genocidio, decide escalar la lucha por la liberación nacional a un nivel cualitativamente superior, esta reivindicación choca con la estética y el postureo izquierdista, ya que la rebasa por completo, rebasando también la moderación, la oficialidad y la actitud no revolucionaria de esta clase de izquierda, que queda así en un limbo en la cuestión palestina. 

El movimiento propalestino, en el que también están presentes comunistas consecuentes, antiimperialistas y antisionistas, aún no tiene la fuerza necesaria para señalar a los oportunistas que han tratado de desviar el movimiento propalestino, pero estoy convencido de que llegará el día en que estos elementos no se atreverán a influir en él porque serán señalados como los sionistas disfrazados que son.


7. Con el surgimiento de Nucleo Nacional ¿Se debe fundamental profundizar en la memoria histórica antifranquista y antifascista?

No han sido pocos los que se han llevado las manos a la cabeza con la irrupción de Núcleo Nacional (NN) en el panorama político español y han empezado a gritar «alerta antifascista», pero un comunista, en teoría, es un elemento consciente dotado de las herramientas analíticas necesarias para profundizar en este tipo de sucesos, por lo que debe ir más allá de la mera prédica abstracta antifascista. Aunque parezca increíble, el que más se beneficia de la aparición de NN no son los nazifascistas que puedan existir en España ni la facción burguesa más nacionalista, chovinista y reaccionaria, sino el PSOE y el progresismo español. 

Me explico. Desde hace varios años, la democracia burguesa internacional estaba sufriendo un proceso de desacreditación popular debido a la consolidación de un bipartidismo adaptado a las particularidades de cada país. Esto no hacía más que aumentar la abstención, la radicalización de la clase trabajadora y la aparición de espacios políticos fuera del marco parlamentario oficial. A esto hay que sumar los duros golpes de la fase neoliberal del capitalismo y de la sociedad de consumo. En este sentido, se amplió la participación política mediante la reforma del bipartidismo o su eliminación, como ha sucedido en distintos países. Para ello auparon a distintas fuerzas políticas derechistas e izquierdistas, nuevas y populistas, acompañadas de una creciente polarización política en las distintas sociedades nacionales. Esa polarización no ha supuesto una agudización de la lucha de clases, sino una guerra de ideas y agendas socioculturales impuestas desde arriba en la que la ciudadanía se ha visto inmersa por completo. Las elecciones y la disputa política son hoy mucho más interesantes que con los históricos bipartidismos, pero esa polarización generada desde arriba ha llevado a las distintas sociedades a niveles muy extremos, como podemos ver en EE. UU. o en España, donde se ha normalizado un ambiente nostálgico-guerracivilista estético y no real. 

En este sentido, la invocación de fantasmas como el comunismo y el fascismo ha sido una constante por parte de las distintas fuerzas políticas para ganar base popular y social. La derecha habla de un marxismo cultural inexistente, mientras que la izquierda se vuelve antifascista sin fascismo. Todo esto forma parte de la sociedad del espectáculo de la que habló Guy Debord y de los simulacros de Jean Baudrillard, en la que la realidad ya no es tal, sino que lo que vemos es una representación de la misma basada en imágenes que dan pie a una performance política adaptada a las circunstancias de cada país. Ahora bien, todo este espectáculo puede generar las condiciones materiales para que lo que invocan, como el hecho de que surja un partido como NN, realmente suceda. Pero, si lo pensamos bien, la aparición de estos nazis es realmente lo que el PSOE y toda la izquierda oficial necesitan para decir: “¡El fascismo resurge en España!” y continuar con el rol-playing a nivel nacional que están llevando a cabo. ¿Por qué permiten la legalización de NN y su conversión en partido político? ¿Por qué permiten exaltaciones abiertamente fascistas de Falange y compañía? Si la izquierda sistémica es tan antifascista, no debería permitir nada de esto, pero lo hace porque le interesa para que esa performance pueda existir.

Me da la sensación de que exponer esto significa quitar hierro al asunto, es decir, no darle importancia al fascismo y a la aparición de los NN, pero, en mi opinión, es justo lo contrario. Si el término fascismo hoy no tiene ningún significado es precisamente por la dilatación de su significado y por la creación de un “todofascismo” para hablar de cualquier clase de derecha nacionalista y populista. Esto no solo despoja al fascismo de su verdadero significado, sino que también romantiza la democracia burguesa, ya que si la represión, el ultranacionalismo y el reaccionarismo son automáticamente fascismo, se insinúa que la democracia burguesa no puede ser nada de eso, cuando en realidad tiene un largo historial criminal, represor y racista. Y para que no quede ninguna duda. Por supuesto que se debe combatir a los fascistas por todos los medios, pero no siguiendo la estela antifascista de la izquierda sistémica y de quienes hoy tratan de subirse al carro para destacar en política. El fascismo se confronta ligándolo a la causa antimilitarista y antiimperialista; todas ellas por separado son estériles.


8. Tras los sucesos de Torre Pacheco con purgas racistas a causa de un bulo ¿Se vuelve indispensable hablar del control de la inmigración o de la solidaridad con personas racializadas e inmigrantes?

La cuestión migratoria es una de las más importantes del MCE, ya que abarca la otredad racista, los límites del Estado del bienestar, el modelo neoliberal migratorio, la necesidad de superexplotación capitalista, el intercambio desigual a nivel internacional, etc. Los sucesos de Torre Pacheco fueron un verdadero catalizador, como lo fueron otros a nivel internacional, que han intentado que las nuevas derechas populistas cobren fuerza, como vimos en el Reino Unido, Francia e Italia. La cuestión de la inmigración divide a toda sociedad en dos y puede servir de acicate para una extrema polarización política y social que demande una mayor represión en el interior de una nación y la llegada al poder de gobiernos cada vez más reaccionarios.

El mal tratamiento binario de esta cuestión genera también una binariedad social, es decir, la creación de dos grandes campos en el debate sobre la inmigración. Al hablar de inmigración, se habla o bien de regularización masiva acompañada de “ningún ser humano es ilegal”, o de deportaciones acompañadas de “remigración ya”. Estas dos propuestas para abordar la cuestión de la inmigración son las de dos facciones burguesas que expresan distintas formas de gestionar el capitalismo. Un comunista debe mantener una independencia de clase respecto a la inmigración, lo que implica analizar esta cuestión sin caer en uno de estos dos campos, que favorecen a una de las dos facciones. Ambas propuestas son reformistas, por lo que, si un comunista las defiende, deja entrever que aspira a llegar al poder mediante la vía parlamentaria y aplicar un reformismo servil a una de las dos facciones burguesas. Un comunista no aspira a gestionar el Estado democrático-burgués, sino a destruirlo para crear sobre sus cenizas un Estado proletario y popular. Por eso mismo, la cuestión de la inmigración debe plantearse desde coordenadas comunistas relacionadas con el desarrollo de la política internacional.

Hoy en día, los comunistas no tenemos la capacidad de cambiar el estado de las cosas a nivel nacional, y mucho menos a nivel internacional, por lo que nuestra incidencia sobre la inmigración a gran escala es nula. Sin embargo, esto no significa que no podamos hacer nada, ya que sí que podemos actuar. En esta situación, debemos ser conscientes de que nuestros análisis y nuestra retórica son muy importantes, ya que contribuyen al debate político y mediático. Es importante entender que, en la actual fase capitalista, la cuestión migratoria hay que entenderla desde una lógica mercantil, en la que se importa mano de obra barata para que la clase burguesa pueda presionar a la mano de obra nativa mediante el ejército industrial de reserva, fomentando una competencia de características étnico-culturales y religiosas en las filas del proletariado, lo que también da como resultado el disciplinamiento de los trabajadores. Por tanto, es crucial que nuestra crítica se dirija al modelo migratorio y no a la criminalización del inmigrante. A su vez, se deben entender los efectos que puede tener este modelo migratorio en una nación con un estado del bienestar cada vez más precarizado, que no se preocupa lo más mínimo por la dignidad de los trabajadores inmigrantes. Ignorar los roces nacionales internos que esto puede provocar es hacer trampas al solitario, y esto lo sabe todo comunista, incluso el más comunistamente correcto. 

Una labor revolucionaria y comunista sobre la inmigración debe pasar por la organización de los inmigrantes, lo que implica estrechar los lazos de la clase trabajadora de un país, ya que la misión revolucionaria del inmigrante ya no es tomar el poder en su país, sino en éste. ¿Hay acaso una forma más completa y revolucionaria de integración que ésta? Para evitar la presión burguesa sobre la clase trabajadora mediante el ejército industrial de reserva, se debe ayudar a los inmigrantes a organizarse y sindicalizarse para que su fuerza de trabajo tenga el mismo valor que la de un nativo. Para impedir el estigma islamófobo o racista, es necesario incluir a los inmigrantes en las distintas organizaciones populares y hacerles partícipes de la construcción de una nueva realidad. ¿Es difícil? Obviamente, sí, pero haríamos un flaco favor a la clase trabajadora si no cumpliéramos con ella, y demostraríamos que no estamos a la altura de la historia.

domingo, 8 de febrero de 2026

Entrevista a "Málaga por Palestina"

 1. ¿Cómo nace Málaga por Palestina?

Málaga por Palestina nace a finales de octubre y principios de noviembre de 2023, como respuesta directa a la intensificación del genocidio sionista contra el pueblo palestino. Surge de una necesidad urgente: crear en Málaga una red activa, organizada y combativa que no mirase hacia otro lado mientras se masacraba a un pueblo entero con total impunidad. El colectivo se forma a partir de encuentros en manifestaciones y concentraciones. Un compañero comenzó a recoger contactos y así se convocó la primera asamblea. En ella confluyeron personas muy diversas: jóvenes y mayores, gente con experiencia militante y personas que participaban por primera vez en un espacio asambleario. Lo que nos unía era claro: hacer todo lo que estuviera en nuestras manos, desde nuestra trinchera que es Málaga, para no normalizar las masacres ni el silencio cómplice. Somos un colectivo autogestionado, asambleario y de base.

Nos organizamos en la Casa Invisible, apostamos por la movilización y acción directa ,entendiendo la solidaridad con Palestina como una práctica política constante. No pedimos sólo el fin del genocidio, si no que estamos comprometidas con la liberación total del pueblo palestino y apoyamos todas sus formas de resistencia. No solo salimos a la calle para mostrar solidaridad con el pueblo palestino: somos muy claros a la hora de señalar a los culpables directos del genocidio y a quienes, desde aquí, lo hacen posible. Denunciamos a la entidad sionista de Israel como responsable del genocidio, pero también señalamos a sus aliados y cómplices, entre ellos el Estado español. Somos profundamente críticos con el gobierno del PSOE y Sumar, que tras discursos y palabras vacías siguen manteniendo relaciones diplomáticas, comerciales y militares con Israel. Mientras hablan de derechos humanos, continúan permitiendo el tránsito de armas, contratos con empresas israelíes y acuerdos que sostienen la maquinaria de guerra. La neutralidad no existe ante un genocidio. Y quien no rompe con el sionismo, lo está sosteniendo.


2. ¿La ciudad de Málaga se ha volcado en la solidaridad con Palestina?

Sí, cada vez más. Como colectivo hemos visto crecer la empatía y la conciencia política en la ciudad. Durante la acampada que llevamos a cabo en la Biblioteca General de la Universidad de Málaga, comprobamos un apoyo popular que incluso nos sorprendió, ya que Málaga no contaba históricamente con un ambiente tan combativo como otras ciudades o universidades como Madrid, Barcelona o Granada. Aun así, el pueblo malagueño ha estado en pie de lucha contra el sionismo. Hoy podemos decir que Málaga ha roto el relato oficial y que una parte importante de la ciudad se posiciona de forma clara contra el sionismo y el genocidio, por mucho que le pese a nuestro alcalde.


3. ¿Por qué vuestro colectivo ha estado presente en la lucha por la vivienda en Málaga?

Porque como colectivo antiimperialista y anticapitalista entendemos que el enemigo es el mismo. Mientras en Gaza siguen matando y destruyendo, aquí nuestros responsables políticos blanquean el genocidio y venden la ciudad al capital. Juanma Moreno y Paco de la Torre están entregando Málaga al sionismo y a los fondos buitre. Un ejemplo claro es la antigua sede de Málaga Acoge, cedida al fondo buitre White, no para mejorar la vida del barrio, sino para colonizarlo: pisos turísticos, alquileres imposibles, barrios vaciados de vecinas y vecinos.

Esto no es progreso, es expulsión planificada. Y no termina ahí. Las autoridades portuarias de Málaga han contratado a Magal Solutions, una empresa directamente vinculada a la industria militar israelí, para la vigilancia del puerto, incluso durante el genocidio en Gaza y pese al supuesto embargo. Es dinero público financiando a quienes diseñan muros, sistemas de control y tecnologías de guerra usadas contra el pueblo palestino. Esto no es neutralidad: es complicidad. Y como demostramos el pasado 16 de enero junto a las compañeras de Un Techo por Derecho, el capital, el sionismo y el imperialismo no pasarán sin respuesta.


4. ¿De qué va el documental "Las naranjas de Jaffa"?

Las naranjas de Jaffa muestra cómo el proyecto sionista no solo roba tierra, sino también memoria, cultura e identidad. A través de la historia de las naranjas de Jaffa ,cultivadas históricamente por campesinos palestinos, se explica cómo Israel se apropia de productos, símbolos y relatos palestinos, borrando su origen y presentándolos como propios. El documental expone el colonialismo en su forma más completa: expulsar al pueblo palestino y luego apropiarse de su trabajo, su tierra y su historia, vendiéndolos al mundo como si nunca hubieran existido.


5. ¿Por qué el sionismo ayuda a la gentrificación de los barrios populares?

Porque el sionismo y el capitalismo comparten la misma lógica colonial. Lo que ocurre en Palestina con la limpieza étnica y el robo de tierras tiene su reflejo en ciudades como Málaga. Fondos vinculados al capital sionista e internacional invierten en barrios populares no para habitarlos, sino para vaciarles de vida: especulación inmobiliaria, turistificación y expulsión de la población trabajadora. El caso del fondo buitre White o la contratación de empresas israelíes de seguridad no son hechos aislados, forman parte de un mismo modelo de colonización económica. La colonización no siempre llega con tanques; muchas veces llega con inversiones, contratos y discursos de “modernización”. Estamos viendo a much@s artistas solidarizándose con Gaza.


6. ¿Cómo está ayudando el arte y la cultura a visibilizar la situación de Palestina?

El arte y la cultura son herramientas clave para romper el silencio y disputar el relato. Que Palestina esté presente en conciertos, exposiciones, teatros o festivales es fundamental para que el genocidio no se normalice. Dicho esto, somos críticos con la idea de un arte neutral. El arte siempre es político, y en un contexto de genocidio no posicionarse también es tomar partido. Seguimos echando de menos que muchos más artistas utilicen sus plataformas para denunciar la injusticia. Por eso aplaudimos a quienes, desde el primer momento, han cedido sus espacios, sus redes y hasta sus carreras para denunciar el genocidio sionista


7. ¿Por qué la pesca es tan importante para las y los gazatíes?

La pesca es una de las principales fuentes de vida en Gaza. Miles de familias dependen directamente del mar para sobrevivir. Y precisamente por eso , la ocupación le ataca de forma sistemática. Las y los pescadores gazatíes sufren restricciones militares incluso en su propio mar: zonas limitadas, ataques, detenciones y confiscación de embarcaciones. Es una estrategia deliberada para destruir la autosuficiencia del pueblo palestino y empujarlo al hambre y al desplazamiento. Esto forma parte del mismo proyecto de limpieza étnica.


8. ¿Qué es el barco Overseas Santorini?

El Overseas Santorini es un barco vinculado al transporte de material con destino al Estado de Israel en pleno genocidio contra Gaza. Cuando supimos que desde nuestros puertos se estaban facilitando estos envíos, lo denunciamos públicamente de inmediato. Desde Málaga por Palestina nos movilizamos hasta Algeciras para organizar y convocar una manifestación contra el uso de nuestras costas como plataforma logística del genocidio. No vamos a permitir que nuestros puertos, nuestras ciudades y nuestros recursos se pongan al servicio de la masacre.


9. ¿Qué es el barco Handala y qué papel ha tenido en la flotilla?

El Handala es uno de los barcos de la Flotilla de la Libertad, una iniciativa internacional que desafía el bloqueo ilegal a Gaza y denuncia el apartheid y el genocidio israelí. Desde Málaga por Palestina apoyamos y participamos activamente en la movilización cuando el Handala llegó a Málaga.

Estuvimos en las calles, acompañando su llegada y mostrando que esta ciudad también forma parte de la resistencia internacional contra el sionismo. La flotilla representa solidaridad real, desobediencia civil y compromiso político frente a la hipocresía de los gobiernos.



domingo, 25 de enero de 2026

Entrevista a Edgar Gómez Guill, autor de "La construcción del discurso sobre la guerra de Siria"

Doctorando en Comunicación: "La construcción del discurso sobre la guerra de Siria" || Profesor de Ciencias Sociales y Lengua Inglesa.



1. ¿Por qué te interesaste tanto por los conflictos internacionales?


El conflicto es inevitable e inherente al ser humano. El problema es cómo se gestiona. El mundo es conflictivo y las naciones entran en disputa cuando tienen intereses contrapuestos. Desde una perspectiva humanista esto es realmente interesante, porque la conflictividad permite comprender mejor cómo funciona el ser humano. 


Los conflictos internacionales empezaron a interesarme especialmente a partir de comprender que la política exterior de los países sirve para entender gran parte de la forma en la que funcionan internamente. Además, siempre he tenido especial fijación en las dinámicas de poder y en la manera en la que las naciones avanzan o retroceden. Considero que los conflictos son la materia prima de esa evolución.



2. Siendo experto en este campo ¿Cuál dirías que es el mayor responsable de la situación bélica que vivimos a escala bélica? Israel, Rusia, USA, China...


La escalada bélica internacional que estamos viviendo en el mundo postpandemia tiene un claro protagonista: los Estados Unidos de América. Independientemente de quién gobierne la Casa Blanca la agenda expansiva es clara, al menos hasta finales de la segunda década del siglo XXI. Ahora, EEUU se encuentra en un momento de transición que a mi juicio es muy peligroso: parece no querer aceptar que ya no son el hegemón indiscutible del mundo de después de la Guerra Fría mientras intenta imponerse unilateralmente en áreas que considera de su influencia. Es una visión cortoplacista y descontextualizada del mundo que coquetea con una guerra global que sería devastadora. Como decía Gramsci, es en esos momentos de transición, en esos claroscuros, donde surgen los monstruos. Por suerte, China, la única civilización que parece poder plantar cara a Occidente, entiende el mundo y se percibe a sí misma de forma muy distinta, lo que supone un muro de contención que alivia. 


En un análisis más historiográfico se debería incluir también al Reino Unido por las implicaciones que ha tenido la expansión de su imperio en los siglos XIX i XX y por las nefastas consecuencias que ha tenido en muchas de las zonas que conquistó. Asimismo, tampoco se puede obviar el papel del colonialismo francés en África, especialmente en el Sahel, donde existen numerosos conflictos olvidados por la prensa occidental con unas implicaciones insospechadas para, por ejemplo, la estabilidad de Europa. Por último, tenemos a Israel, que actúa como punta de lanza de los intereses estadounidenses en su región. Su papel resulta fundamental de cara al futuro cercano puesto que, por lo que parece, no es un perro atado tan en corto como parecía. Muchas veces da la impresión de que la agenda de Washington se marca desde Tel Aviv. Parece que el sionismo internacional no se constriñe únicamente al conflicto palestino-israelí y eso es una amenaza global que suele pasarse por alto. 



3. Te has centrado en estudiar la guerra de Siria ¿Alguna opinión del régimen de All Assad?


No me gusta el concepto “régimen”; es tendencioso. Los Assad dominaron Siria durante más de 50 años con éxitos y fracasos. Consiguieron aglutinar un mosaico étnico-cultural-religioso en una zona complicadísima de gestionar de forma satisfactoria durante gran parte de su gobierno. Cristianos, drusos, kurdos, asirios, alawitas, chiís, sunís, etc. pudieron convivir de forma más o menos armónica durante grandes fases de su gobierno. Es cierto que parte de la estrategia para conseguirlo pasó por la represión de aquellos grupos que querían imponerse sobre los demás, especialmente algunas de las ramas suníes que circulaban por Siria en la década de los 80, como la Hermandad Musulmana. Los sucesos de Hama en 1982 dan buena cuenta de ello. Tampoco es mentira que las estructuras del gobierno habían quedado anticuadas y desactualizadas en algunos aspectos, así como que la corrupción era notable en algunas capas del mismo. No ha de obviarse, asimismo, que Siria ha enfrentado una crisis en el campo y una sequía sin precedentes que se ve profundamente acentuada por la ocupación de los Altos del Golán (una de las zonas más fértiles del país) por parte de Israel y el control que Turquía ejerce en las aguas del Éufrates. Eso resta soberanía alimenticia e hídrica a Siria, lo cual la condena geográficamente hablando. Si no se tiene en cuenta esto, es imposible entender qué hay detrás de las mal llamadas Primaveras Árabes y de las particularidades del caso sirio a este respecto.



No obstante, el tiempo ha acabado dando la razón a aquellos que defendían que la caída de Assad propiciaría la caída del estado sirio en su conjunto, dado que también fue esencial para contener la pretendida influencia extranjera, especialmente la de Turquía, Arabia Saudí, Qatar, Israel y Estados Unidos. Con la caída de los Assad, Siria ha perdido gran parte de su soberanía como estado, y la poca que mantiene ha quedado en manos de antiguos combatientes de Al Qaeda o Estado Islámico. 


El mosaico se ha partido por la mitad, y ahora tenemos a grupos e individuos yihadistas campando a sus anchas por Siria y por los palacios presidenciales de medio mundo mientras masacran a las minorías que no se ajustan a sus creencias. Es una fractura en el sistema de valores que avanza el colapso civilizatorio de aquello que se ha conocido como “Occidente”. 



4. ¿Al Julani ha vendido la soberanía de Siria a las potencias extranjeras?


Al Julani ha sido un instrumento de las potencias extranjeras que querían derrocar a Al Assad a toda costa. A partir de ahí, podríamos convenir en que, efectivamente, el exlíder de la filial Al Qaeda en Siria ha aceptado las condiciones que potencias como EEUU, Turquía o Israel le han impuesto para poder ascender al poder. A este respecto, cabe destacar la limpieza étnica llevada a cabo contra las minorías alawitas, drusas y kurdas en áreas de influencia de las potencias mencionadas. 


Son masacres permitidas e incluso perpetradas por aquellas potencias que están mucho más cómodas con un yihadista en el poder que les baila el agua que con un gobierno que no se dejaba amedrentar por agendas externas. Es el colmo de nunca acabar: lo que hoy es un “freedom fighter” mañana es un “terrorista”, y lo que hoy es un “terrorista”, mañana es un “freedom fighter”. Es la batalla del relato, y debemos estar prevenidos ante ello.



5. ¿Consideras que los medios de comunicación occidentales y ONGS han sido objetivos por las causas de la guerra en Siria?


Rotundamente no. La objetividad periodística no existe. Y en cierto sentido ni siquiera es deseable. Un medio debe de ser honesto, riguroso y profesional, pero ni el proceso de construcción de la noticia ni las circunstancias ideológicas, económicas y financieras de los medios o de los propios periodistas permiten la objetividad en ese campo. Con las ONGs pasa un poco lo mismo, aunque desconozco su funcionamiento por norma general. En los momentos álgidos del conflicto sirio se puede observar cómo organizaciones como los Cascos Blancos o Human Rights Watch juegan un papel propagandístico a favor de la caída del gobierno clarísimo, muy alejado del supuesto rol que deberían tener.


A mí me obsesiona especialmente el hecho de que los medios generen propaganda que incite a propagar y perpetuar la guerra; creo en una forma de comunicar diferente: que no deshumaniza, que contextualiza y que invierte esfuerzos en exponer las causas estructurales y culturales de la violencia visible. Creo que solo así el periodismo puede cumplir con un rol positivo, tanto en Siria como en todos los conflictos, bélicos y no bélicos. Durante mi tesis estudié mucho una propuesta periodística de cobertura de conflictos que me llamó poderosamente la atención en este sentido: el Periodismo de Paz, surgido en la década de 1960. Aún con sus fallas y defectos teóricos creo que es un buen punto de partida para que el periodismo cumpla la función social que nunca debió abandonar: la de ser más propositivo que destructivo. Los relatos deben de tejer alianzas, no construir barreras. Y no lo digo en abstracto: el materialismo dialéctico ayuda a ello y Marx fue una especie de protoanalista del discurso que defendía que los conceptos deben tener un origen material para ajustarse a la verdad.



6. ¿Cómo fue llevar a cabo tu tesis sobre la guerra de Siria?


Ha sido toda una odisea. Cuatro años de un trabajo muy duro combinado con una jornada completa en el instituto en el que trabajo. No es algo que recomendaría a cualquiera; creo que deben de cumplirse una serie de requisitos para no perder fuelle durante los años que investigas, destacando especialmente que te apasione aquello que estudias. Pero en mi caso el camino ha merecido mucho la pena; me ha entusiasmado todo lo que he ido descubriendo y he aprendido muchas cosas que quiero aplicar en futuras investigaciones. 


Además, he tenido que enfrentar problemas derivados de las restricciones que la Unión Europea impuso a los medios de comunicación rusos, dado que RT English fue una de las plataformas que analicé para el trabajo. Por suerte, pude visitar países de la región de Oriente Medio, como Irán, la misma Siria o el Líbano, en los que pude recabar toda esa información que estaba prohibida en nuestro territorio. 


Ha sido un cúmulo de emociones fuertes que he tenido que manejar de la forma más equilibrada posible para no desviar el foco y conseguir el objetivo principal: aprender.




7. ¿Por que muchos simpatizantes del Ejército Libre Sirio niegan que tras la caída de Bashar al-Assad existen persecución a alauitas, cristianos, las mujer siria está perdiendo derechos...?


Porque desconocen la realidad de lo que pasa sobre el terreno, porque aceptan asépticamente los relatos que les son impuestos y porque no sufren las consecuencias de lo que defienden. Básicamente se alinean a ciegas con la postura maniquea que desde el inicio del conflicto asumió que todo lo que estaba en el bando contrario de Assad era algo bueno o, como mínimo, deseable porque se enfrentaba a la “opresión del tirano”. Era todo una farsa. Existían zonas grises que nadie supo explotar y que quedaron olvidadas, creo que de forma premeditada, por gran parte de la prensa que cubrió el conflicto, a veces de forma muy sutil, como he podido descubrir en mi investigación. Según la ONU, la guerra de Siria es la peor catástrofe humanitaria tras la Segunda Guerra Mundial; eso no hubiera sido así si los relatos entorno al conflicto no hubieran polarizado tanto a los actores. 


Muchos de los simpatizantes que mencionas se están rasgando ahora las vestiduras con la caída de las SDF y la persecución contra los kurdos, con quienes simpatizaban desde el inicio del conflicto en consonancia con los intereses de los EEUU en la zona. Curioso. Y sintomático. Los kurdos estaban amparados por el gobierno de Assad, y tras la pérdida de su protección no han obtenido la ayuda que se esperaba para poder aguantar. Roma no pagaba traidores, Washington, tampoco.  


Con los alauitas y los drusos, más de lo mismo. Así como con los cristianos, quienes habían gozado de una protección difícilmente comparable con cualquier otro país de la región. Ahora las cosas han cambiado y, como dije antes, el mosaico cultural está roto. El conflicto sirio se ha cerrado en falso, y eso puede ser devastador. 



8. ¿Por que la Siria baazista era fundamental para la Resistencia Palestina?


Siria era, junto con Irán y Hezbollah, el último eslabón de la cadena de resistencia en Oriente Medio ante la agenda sionista compartida entre EEUU e Israel. Al descabezar a Hezbollah dieron el primer paso, tumbando al gobierno de Assad, el segundo y ahora todo apunta a que el sionismo internacional volcará todos sus esfuerzos en Irán para derrocar a los Ayatolás. Pero la nación persa es otra cosa, y Washington y Tel Aviv deben equilibrar muy bien qué hacen allí, porque pueden salir tocados de muerte. 


En este contexto, como siempre, los primeros en sufrir las consecuencias son aquellos que tienen menos capacidad para defenderse, y los palestinos son una buena muestra de ello.


viernes, 9 de enero de 2026

Entrevista a Resistenza Popolare

 1. ¿Cómo surgió su grupo, Resistenza Popolare?

Resistenza Popolare se fundó en febrero de 2024 como una escisión mayoritaria del Partido Comunista (secretario Alberto Lombardo) debido a serias diferencias políticas sobre la dirección estratégica a seguir, así como a la falta de respeto por el centralismo democrático, pero también como una respuesta organizada al agravamiento de la crisis social, democrática e internacional y a la normalización de políticas reaccionarias y belicistas. La organización puente que creamos, deliberadamente no un partido, tenía dos objetivos fundamentales: aunar fuerzas para reconstruir un Partido Comunista eficiente y actualizado, y trabajar por la construcción de un frente amplio que uniera a las organizaciones y militantes comunistas, antifascistas y antiimperialistas que consideraban insuficiente la fragmentación existente. La reconstrucción de una subjetividad popular requirió la capacidad de combinar el conflicto social, la soberanía democrática y una oposición clara e inequívoca a las estructuras imperialistas de la OTAN, la UE y el totalitarismo "liberal", es decir, el complejo de fuerzas atribuible a la falsa alternancia entre centroderecha y centroizquierda.


2. ¿Cuáles fueron sus primeros pasos como grupo político?

Los primeros pasos fueron el desarrollo de un marco teórico y organizativo mínimo, pero claro, democrático y público, que abordaba cuestiones concretas como la guerra, la represión, el trabajo, los derechos sociales, la oposición a la autonomía diferenciada y el apoyo a la causa palestina y a las luchas de los pueblos del Donbáss, reconociendo el valor progresista de los BRICS y, en particular, el papel desempeñado por la República Popular China. Desde el principio, nos centramos en la participación ciudadana, la coordinación militante y la construcción de vínculos con otros grupos opositores. Establecimos relaciones políticas con otras organizaciones comunistas y antiimperialistas desde las primeras semanas y lanzamos el proyecto Prospettiva Unitaria a los seis meses de su fundación. Este proyecto condujo posteriormente al proceso de fusión en el Congreso con el Movimiento por la Rinascita Comunista (Movimiento por el Renacimiento Comunista). Las actividades de educación política y comunicación también han sido fundamentales.


3. ¿Cómo véis la situación en Italia tras el ascenso de Meloni a la presidencia?

El gobierno de Meloni representa una fase de aceleración autoritaria y neoliberal, plenamente coherente con las restricciones de la UE y la OTAN, así como con las políticas de gobiernos anteriores, tanto tecnocráticos como de centroizquierda. La retórica soberanista encubre políticas de recorte de derechos, aumento de la represión, subordinación estratégica a EE. UU. y una drástica caída del poder adquisitivo medio, que afecta especialmente a la clase trabajadora.


4. ¿Es Meloni fascista o populista de extrema derecha?

Giorgia Meloni no gobierna como un régimen fascista en el sentido histórico, sino que representa una derecha radical y nacional-conservadora plenamente integrada en el orden neoliberal y atlántico. La referencia simbólica al posfascismo sirve más para movilizar la identidad y crear bases de apoyo para contrarrestar a una "izquierda de la OTAN" igualmente vergonzosa, que para un verdadero proyecto de disrupción institucional. La cuestión central no es la etiqueta, sino la función política: asegurar los intereses del capital, la guerra y la supresión de los derechos sociales.


5. ¿Las medidas que Meloni está implementando violan la Constitución italiana?

Muchas de las medidas del gobierno de Meloni contradicen el espíritu y, en algunos casos, la letra de la Constitución, especialmente en lo que respecta al trabajo, el derecho de huelga, la igualdad, el rechazo a la guerra e incluso los derechos civiles. En este sentido, cabe citar no solo los intentos (hasta ahora bloqueados por el poder judicial) de crear campos de concentración modernos en Albania, a los que se pudiera enviar a los migrantes, sino sobre todo el Decreto de Seguridad: este permite a los servicios secretos y a las fuerzas del orden construir y dirigir organizaciones terroristas para fomentar nuevas estrategias de tensión, como ocurrió (ilegalmente) en la década de 1970 tras el atentado de Piazza Fontana en Milán el 12 de diciembre de 1969.

El totalitarismo «liberal», cada vez más en crisis de hegemonía, tiende a un autoritarismo cada vez mayor. El uso extensivo de decretos de emergencia y el debilitamiento de los organismos intermedios reducen evidentemente la soberanía popular. Más que una desviación personal del gobierno, se trata de un giro autoritario coherente con los vínculos entre la UE y la OTAN, que está exponiendo las contradicciones e hipocresías de la llamada «democracia liberal» en todo Occidente. Si la centroizquierda (la «izquierda de la OTAN») estuviera en el gobierno, no esperaríamos mucho más.


6. ¿Por qué los estibadores italianos hicieron huelga en solidaridad con Palestina?

Los estibadores se declararon en huelga porque reconocen el tránsito de armas y material bélico como una complicidad concreta en el genocidio del pueblo palestino. Se trata de una opción de internacionalismo de clase, arraigada en la tradición del movimiento obrero italiano, que se niega a ser un engranaje de la guerra imperialista, con un gesto que une la lucha contra la guerra y la defensa de la dignidad del trabajo. En general, las protestas de solidaridad con el pueblo palestino lograron romper el muro de silencio y secretismo del régimen mediante la masiva participación popular en la huelga general del 3 de octubre. Este éxito se logró principalmente gracias a la convergencia de numerosos sindicatos de base y la CGIL, sobre la que también ejercimos una considerable presión. Un segmento significativo del centroizquierda se vio prácticamente obligado por la opinión pública a abandonar su equidistancia entre sionistas y Hamás y a apoyar la causa palestina, a pesar de haberlo hecho de forma limitada e instrumental en un contexto anti-Meloni. Sin embargo, esto tuvo consecuencias positivas al obligar a la CGIL a adoptar una postura tan firme.


7. ¿Por qué existe una conciencia de clase tan fuerte entre los trabajadores portuarios?

Entre los trabajadores portuarios —un sector logístico estratégico— la conciencia de clase es históricamente fuerte porque el trabajo es colectivo, está concentrado y está directamente integrado en los flujos del capitalismo global. Aquí, la explotación, la nocividad y la precariedad son inmediatamente visibles y generan una solidaridad concreta. Además, pervive una tradición de sindicalismo confrontativo e internacionalista, que vincula las condiciones materiales con la responsabilidad política, como lo demuestran las movilizaciones contra la guerra. A pesar de la gran fragmentación, que dificulta la construcción de una propuesta política alternativa, es importante recordar el gran compromiso y la labor de los numerosos sindicatos de base y organizaciones comunistas y antiimperialistas, que han contribuido a difundir mensajes de conflicto radical con una propaganda cada vez más generalizada que resuena entre los trabajadores, cada vez más cansados ​​y desilusionados con los límites de la democracia liberal, así como con el gobierno actual.


8. ¿Qué es el Movimiento por la Renacimiento Comunista?

El Movimiento por el Renacimiento Comunista (MpRC) es una organización política italiana fundada oficialmente en Roma en una gran asamblea pública celebrada el 11 de noviembre de 2023 en el Centro Social Intifada. Este contexto y lugar de nacimiento no fueron elegidos al azar, sino con la clara intención de representar, incluso simbólicamente, su connotación popular y antiimperialista, claramente internacionalista, del lado de la resistencia de los pueblos que luchan por sus derechos, soberanía y autodeterminación. El Movimiento se fundó con el objetivo de unir a los comunistas dispersos por toda Italia, un país donde la división y la fragmentación dentro de la izquierda clasista son un fenómeno prolongado y dramático, y para el cual los diversos intentos, a menudo generosos, de superar y reconciliar a la llamada "diáspora comunista" han resultado insuficientes hasta la fecha. El objetivo es, por tanto, la unidad de los comunistas basada en un enfoque marxista y leninista común y, en última instancia, la organización de una fuerza política capaz de servir de referencia para la lucha de clases en el país y para el movimiento obrero en su conjunto. Para lograrlo, desterrando toda forma de eclecticismo, dogmatismo y sectarismo, el Movimiento ha incorporado, a lo largo de varios años de trabajo político, diversas experiencias comunistas, tanto a nivel nacional como local. Esto ha dado lugar a unidades renovadas (como Cumpanis), asociaciones políticas (como Interstampa) y movimientos políticos (como el Movimiento por la Unidad de los Comunistas), todos activos en sus respectivos territorios y con una orientación coherente en líneas marxistas y leninistas. Junto con el movimiento político Resistenza Popolare, ha iniciado, en igualdad de condiciones, el proceso que culminará en la celebración del congreso fundacional del Partido Comunista de Unidad Popular en Roma el 25 de enero de 2026.


9. ¿Cómo influyó el eurocomunismo en la política italiana y en el movimiento obrero?

El eurocomunismo, impulsado por el Secretariado de Berlinguer en la década de 1970 en paralelo a la política concertativa del compromiso histórico (¡sic!), marcó un punto de inflexión histórico en la adaptación del PCI al orden liberal-democrático occidental, rompiendo gradualmente con el movimiento comunista internacional y los principios fundamentales del marxismo-leninismo. Si bien inicialmente amplió el apoyo electoral, a la larga debilitó la autonomía de clase del movimiento obrero. De hecho, ese camino allanó el camino para la disolución del PCI y la subordinación de la izquierda a las estructuras capitalistas y proeuropeas vigentes. El símbolo de esa época fue la nominación de Altiero Spinelli, autor del tan cacareado Manifiesto de Ventotene para una Europa Democrática y Progresista, como candidato "independiente" al Parlamento Europeo. Sabemos desde hace 30 años que este individuo y sus asociados fueron financiados y apoyados por la CIA, pero el poder del totalitarismo "liberal" es tal que la izquierda de la OTAN sigue considerándolo su deidad tutelar, explotando lamentablemente también la imagen de Berlinguer en este sentido.


10. En Génova se celebró una gran manifestación en solidaridad con Palestina. ¿Se está convirtiendo Palestina en un punto de inflexión para la movilización antiimperialista?

Sí, la lucha por la liberación de Palestina ha sido un poderoso catalizador para la movilización antiimperialista, ya que expone la naturaleza violenta e hipócrita del orden occidental, que condena la "invasión rusa" de Ucrania, pero ha justificado y sido cómplice en todos los sentidos de los crímenes del sionismo israelí. En Génova, como en otros lugares, la solidaridad no es solo humanitaria, sino también política, contra la guerra, el colonialismo y la OTAN. Palestina une la lucha contra el imperialismo externo y sus consecuencias represivas internas, aunque esta conexión no siempre se comprenda con claridad ni se haga explícita, ni siquiera entre las grandes comunidades migrantes.


11. ¿De qué trata el libro de Fosco Giannini, "Manual Popular para la Construcción del Partido Comunista"?

El "Manual Popular para la Construcción del Partido Comunista" es una colección de ensayos y artículos de Fosco Giannini, publicados principalmente en diversas revistas a lo largo de cinco años, entre 2021 y 2024. En conjunto, ofrecen una contribución política y teórica coherente al proyecto de unir a los comunistas en Italia, reorganizándolos en una única formación política capaz de afrontar los retos del presente.

Se abordan diversos temas: la ilusión imperialista del "fin de la historia" tras la autodisolución de la Unión Soviética; la inmediata "insurrección" antiimperialista global que también dio origen a la coalición BRICS+; el impulso deliberado del frente imperialista liderado por Estados Unidos hacia la Tercera Guerra Mundial, con la UE dramáticamente subordinada; las políticas antiobreras y antidemocráticas de Bruselas y el BCE; la OTAN como principal enemigo mundial de la paz y un ejército extranjero de ocupación en Italia; La profunda crisis del actual y disperso movimiento comunista italiano; y la necesidad, en nuestro país, de unidad comunista y de la construcción de un partido comunista capaz de afrontar los tiempos y el actual conflicto de clases, también como piedra angular de un frente popular y de masas más amplio contra las guerras imperialistas y por la salida de Italia de la OTAN y la UE. Estos temas, abordados con gran libertad intelectual y un espíritu antidogmático, pretenden contribuir significativamente al resurgimiento del pensamiento y la práctica comunistas, así como a la revolución en nuestro país.


12. ¿Qué es la CGIL (Confederación General Italiana del Trabajo)?

La CGIL es la principal confederación sindical italiana, fundada en 1944 e históricamente vinculada al movimiento obrero y a la izquierda. Representa a millones de trabajadores de diversos sectores y ha desempeñado un papel central en las conquistas sociales de la posguerra. Sin embargo, como casi siempre ocurre con los sindicatos, nunca ha sido una organización revolucionaria, sino que siempre se ha limitado a una perspectiva reformista. Si bien sirvió como importante campo de entrenamiento para incitar a millones de trabajadores al conflicto durante la Primera República (1946-1994), en estrecha afinidad y colaboración con el PCI, al igual que este último, a partir de la década de 1970 inició un cambio político-cultural que lo llevó a perder las categorías fundamentales del marxismo —como lo demostró, por ejemplo, la fallida movilización por la derogación de la "escalera" en las décadas de 1980 y 1990— y a transitar con firmeza hacia una tendencia a la acción concertada y la compatibilidad con el sistema capitalista, e incluso, en ocasiones, con el neoliberalismo.

Durante los últimos treinta años, hemos visto cómo se ha mantenido como una herramienta controlada por las organizaciones sucesoras del PCI (PDS, DS, PD), que tienden a entablar un mayor conflicto contra los gobiernos de centroderecha y luego aceptan compromisos de menor nivel durante los gobiernos de centroizquierda. Un claro ejemplo de ello es la diferencia en su respuesta a los intentos de eliminar el Artículo 18 del Estatuto de los Trabajadores en 2003 (gobierno de Berlusconi) y el exitoso ataque del gobierno de Renzi (2015, Ley de Empleo). Cabe destacar también que los secretarios generales de la CGIL suelen ser recompensados ​​con un escaño parlamentario al final de su mandato, tras ser nominados por el PD.


13. ¿Apoyan los sindicatos reformistas en Italia la retórica belicista de la Unión Europea? Se ha visto a miembros de la CGIL ondeando banderas ucranianas...

En general, sí: la dirección de los sindicatos confederales, y lamentablemente a menudo incluso algunos sindicatos de base, ha aceptado el marco político de la UE y la OTAN, justificando la guerra como una "defensa de los valores europeos" y una lucha contra "el fascista Putin". Las imágenes de banderas ucranianas en las manifestaciones de la CGIL apuntan a esta subordinación ideológica y a la "amnesia" de la masacre de Odessa perpetrada por escuadrones nazi-fascistas ucranianos. Esta no es una decisión de las bases, sino de una burocracia integrada en el sistema, que ha abandonado el internacionalismo de clase y las categorías fundamentales del marxismo-leninismo.


14. ¿Qué es el Partido Comunista de Unidad Popular?

El Partido Comunista de Unidad Popular es un proyecto político en construcción que surge de la necesidad de reconstruir el campo comunista sobre bases clasistas, antiimperialistas y constitucionales. Su objetivo es superar el sectarismo y el oportunismo, reconstruyendo un partido arraigado en los trabajadores y en los conflictos sociales. Sus referentes ideológicos son el marxismo y el leninismo, interpretados a la luz de las condiciones históricas actuales y las lecciones históricas del siglo pasado, contra la guerra, el imperialismo, el neoliberalismo y el atlantismo.