lunes, 2 de noviembre de 2020

Entrevista a Círculo Patriótico de Estudios Chilenos e Indoamericanos

 

1. ¿Cómo nace Circulo Patriótico Chileno?

Nace alrededor del año 2018, pero se estructura formalmente y se presenta ante el público en el 2019, cuando una red de universitarios y profesionales de todo el país, críticos del modelo neoliberal implantado en Chile, comienza a organizarse por medios digitales, compartiendo material, debatiendo y concertando diversas reuniones presenciales.


En ese tiempo, pudimos corroborar que los planteamientos de Patria Popular siempre fueron trabajados y expuestos por diversos movimientos obreros y socialistas dentro de la historia de Chile (y el mundo), los cuales iban más allá de la falsa concepción idealista-reaccionaria de patria sentimental (chovinismo), pues versaban sobre la construcción material popular colectiva de los (as) trabajadores, para defenderse del imperialismo capitalista (que toma forma salvaje en el neoliberalismo chileno), y a su vez, permite entablar profundos lazos de alianza y amistad con todos los pueblos libres.


2. ¿Cuáles son vuestros principios?

No hemos desarrollado una declaración de principios escrita (por el momento, pues no nos hemos declarado un movimiento sino un Centro de Estudios), pero se entienden tácitamente en nuestros objetivos propuestos, los cuáles son: Recuperar los conceptos de Patria y Nación dentro de las filas proletarias, ya que la patria, es la construcción material tangible que los pueblos deben forjar, contra la estructura oligárquica histórica que ha sumido a los pueblos del orbe, en un semicolonialismo, barnizado con neoliberalismo. La patria de los pueblos, no es la patria de la oligarquía. Colaborando y aportando con todas nuestras capacidades y energías para la unificación histórica de la clase popular, en un destacamento avanzado de lucha proletaria y patriota antiimperialista, contra la globalización y por la soberanía de Chile, la emancipación del continente, forjando alianzas y amistad con otros pueblos patriotas.


3. ¿Habéis participado en las revueltas de Chile contra la constitución de Pinochet y Piñera?

Sí, participamos en todas formas posibles y desde el 18 de Octubre mismo, en las calles y llamando al pueblo a movilizarse en todas nuestras vitrinas de convocatoria. Apoyamos la revuelta desde todas las publicaciones, incluyendo la Revista Herejía, y aprendiendo las experiencias del espontaneísmo y sus efectos azarosos (los cuales podrían corregirse desde la existencia de una vanguardia proletaria con capacidad de unificar a la gran mayoría de la clase popular, dirigiendo la revolución en un trayecto concreto).


4. ¿Qué conclusión tenéis de que en Chile se firme una nueva constitución?

Es esperable, dado que la historia de Chile, está marcada por una profunda contradicción entre explotados y explotadores, entre pueblo y oligarquía. Eso tiene como consecuencia una crisis de legitimidad y representatividad política, donde la sociedad civil, desprecia y desconfía de las instituciones en general, reaccionando por instinto contra éstas (con estallidos como los de octubre de 2019).

La nueva Constitución está lejos de ser el fin del proceso histórico por la emancipación del pueblo, pero si marca una especie de simbolismo, debido a que, nunca en Chile se había sufragado para cambiar la Constitución. El pueblo vuelve a tomar la política en sus manos, ya que una de las victorias culturales del pinochetismo, fue despolitizar a la población, la cual por miedo o por propaganda (hacer política como algo intrínsecamente “malo”), dejó los asuntos públicos en manos de partidos burgueses y comerciantes de la politiquería.


5. Sobre la constitución pinochetista ¿De dónde viene dicha constitución?

La Constitución de Pinochet se promulga bajo el alero de la dictadura militar; fue elaborada por una comisión arbitraria llamada “Ortuzar” (no democrática, no elegida popularmente), la cual trabajó entre cuatro paredes, con miembros adeptos al régimen, los cuales plasmaron dentro de las bases de la institucionalidad y los derechos fundamentos, principios neoliberales (precisamente dentro de los numerales del Artículo 19); como la no intervención del Estado en la actividad económica privada, la desarticulación del Estado empresario, la concesión de la riqueza minera, la exclusión del derecho a vivienda digna (transformando el asunto de la vivienda hoy en día, en un negocio hipotecario y dominado por la banca), así como también comercializando la educación, la salud o las pensiones. Digamos que la constitución es una cadena que resguarda los pilares del modelo.


6. ¿La constitución de 1980 está basada en la constitución chilena de 1925?

No estrictamente, aunque toma cierta morfología del constitucionalismo tradicional, como el Estado unitario central, y cuestiones valóricas basadas en el iusnaturalismo cristiano, venidas desde la época portaliana con la Constitución oligárquica de 1833. Lo cierto es que ninguna de estas constituciones nació del seno del pueblo (verdadero soberano), siempre se ha impuesto curiosamente una democracia vertical, impuesta con el poder de las armas.


7. ¿Hubieron reformas constitucionales con la constitución de 1980?

Hubo varias, pero resultaron parches insuficientes en una constitución que caía por su propio peso, y que en ningún caso, transformaron su esencia neoliberal. Lo que nos volvió a comprobar, que el reformismo burgués es insuficiente para estructurar un modelo que requiere surgir desde el seno popular, y con capacidad de resolver los verdaderos intereses de la clase trabajadora.


8. ¿Cuál diríais que ha sido el estallido que a hecho cuestionar en Chile su propia carta magna?

Numerosas razones venidas desde el modelo de explotación, corrupción y robo institucional, plasmados en la Constitución; donde se ha precarizado el trabajo, comercializado la educación, la salud, las viviendas e incluso el sistema de justicia. Es sabido en Chile, que alguien con mucho dinero, puede evadir fácilmente las penas de cárcel.

Además de la crisis de representatividad político-histórica, donde la política se transformó en un negocio capitalista más, saliendo a la luz gigantescos casos de corrupción. Todo ese descontento general, provocó un profundo desprecio a todos los símbolos del armazón neoliberal, incluyendo la Constitución.


9. ¿Cuál es vuestra posición con la lucha del pueblo mapuche?

Es una lucha justa y fundamentada por la historia. El pueblo mapuche ha sido perseguido por la oligarquía chilena, la cual incluso pregonó su exterminio a finales del siglo XIX, reduciendo las comunidades a reservas, pero no eliminándolas del todo, pues el pueblo mapuche es una comunidad, que ha enfrentado con valor la opresión, pero por sobre todo, ha enfrentado en los últimos tiempos, a las grandes forestales, las celulosas, que en alianza con latifundios y autoridades pro-capitalistas, pretenden implantar la explotación desmedida en terrenos de la Araucanía.

Lo de la guerra de guerrillas, es un invento del gobierno para justificar la militarización de la zona y la persecución a comunidades mapuche. El pueblo mapuche no exige independencia nacional separatista, sino recuperación legítima de tierras, usando las vías institucionales. Tierras usurpadas por la oligarquía latifundista, y también por los monopolistas, que fácilmente pueden adquirir miles de hectáreas.


10. ¿El fascismo de Chile se organizado contra estas revueltas?

Si, las fuerzas de la reacción –que pueden considerarse neofascistas- con su paranoia típica de locura alejada de toda realidad, han creado enemigos fantasmas propios de la guerra fría. Ellos, sin visualizar las enormes contradicciones sociales históricas de clase, que nos permiten entender los acontecimientos, creen que todo se trata de conspiraciones, de sociedades secretas, de marxistas malévolos preocupados de dominar el mundo, del castrochavismo siniestro, y cuanto desvarío existe para buscar detener todo proceso revolucionario, respaldando el mantenimiento del sistema actual, y protegiendo a los explotadores de siempre. Han buscado promover el miedo y la ignorancia.


11. ¿Cuáles han sido los pilares de que estas revueltas al final triunfarán?

Ningún triunfo es seguro en lo pronto. Aún no están todas las condiciones sociales dadas para el triunfo final de la clase popular, pues falta todavía conciencia patriótica de clase en las filas trabajadoras, y falta una fuerza política vanguardista proletaria, con capacidad de unir a toda la clase popular en una fuerza organizada de combate. Por ser una mera respuesta intestinal instantánea contra el neoliberalismo, abundan corrientes idealistas y esponteneístas como las anarquistas, reformistas y las liberales “progres”, plagadas de buenas intenciones quizás, pero sin metodología para cambiar de raíz la estructura sistémica actual, lo que permite que reaparezcan las alimañas de la vieja política burguesa (experimentados en las maniobras de la poliquería), para parasitar del nuevo proceso, trabajando para salvar el régimen capitalista.

Pero algo es seguro; el descontento popular y el continuo desarrollo de la re-politización constante no desaparecerá siquiera con una nueva constitución (por ello decíamos que esta no representa un final, sino el paso de un proceso); la oposición contradictoria entre la casta política y la ciudadanía se agudizará a tal punto que los estallidos sociales serán más habituales y continuos. Sabemos que en ese hábitat de politización y aumento de la conciencia de clase, será más probable construir una verdadera fuerza política de masa, auténticamente anti-sistema, con capacidad de ejercer poder político y deshacerse de las viejas estructuras. El poder popular será la carta maestra.


12. ¿Qué opinión tenéis respecto al feminismo y la lucha de la mujer trabajadora?

Existen muchas vertientes de feminismo, y tenemos bastante afinidad con el llamado feminismo socialista o de clase, no así con las corrientes liberales y burguesas del feminismo (que plantean posiciones profundamente reaccionarias, individualistas e interclasistas, como la supuesta unidad entre mujeres proletarias y burguesas). El feminismo como bandera y fuerza espontaneísta ha tenido mucha fuerza mediática, pero nos hemos percatado de que, la violencia contra la mujer e innumerables abusos no han desaparecido, pese a todo este movimiento; lo que nuevamente nos lleva a corroborar que el reformismo, el legalismo y el idealismo, no bastan para cambiar las cosas, sino la desarticulación completa del capitalismo. De ahí que la reivindicación de la mujer obrera se produzca verdadera dentro del socialismo y su proyecto de comunidad, donde se extirpan prejuicios moralistas y estructuras de dominio irracionales, tanto en el corto y el largo plazo.


13. ¿Cómo diríais que se ha implicado el movimiento estudiantil?

El movimiento estudiantil fue la llama que encendió la mecha del problema histórico antes mencionado. Todas las condiciones estaban fagocitando un estallido de grandes proporciones; y en esas circunstancias, el aumento descabellado del precio del pasaje, junto a la rebelión estudiantil secundaria, se propagaron como fuego en pasto seco.


14. ¿Cómo se recordara en Chile el 18 de Octubre de 2019?

Será recordado como un despertar, como un recordatorio de que el pueblo enfurecido, puede arrinconar cualquier tiranía, o casta política corrupta. Pero también como un aprendizaje, de que la revuelta espontánea no basta, así como tampoco el romanticismo protestatario, sino la acción política organizada, planificada y concreta, para ejecutar efectivamente el poder popular.

La historia es una gran maestra, de la cual debemos aprender sus lecciones, y el estallido resulta una gran lección que debemos asimilar y también enseñar.


15. Chile tendrá nueva constitución ¿Y ahora qué?

Aún la batalla no ha terminado, pues sigue la elección de constituyentes, donde viejos partidarios de la política corrupta pretenden candidatearse, así como también falta un plebiscito de salida, donde el pueblo debe aprobar la eventual nueva Constitución. El camino tiene trampas, pero también atajos que nos favorecen (nunca la oligarquía renunciará a sus privilegios sin oponer resistencia). En esa constitución, debemos procurar, que queden plasmadas las bases de institucionalidad y los derechos fundamentales acordes a nuestro planteamiento, para ellos presentaremos prontamente un proyecto como Círculo, de cómo deberían abordarse ciertas cuestiones estructurales y cuáles deberían ser los derechos fundamentales garantizados. Pero como dijimos; la Constitución no es el fin, sino la desarticulación del capitalismo liberal, para ello, seguiremos trabajando en la construcción de una vanguardia proletaria y patriota que pueda enfrentar con eficiencia la rearticulación de un sistema diferente.


16. ¿Por que los pinochistas y sus simpatizantes están ahora soltando espuma con Chile? Que si Chile va a ser Venezuela, que inflación de la moneda...

Porque las fuerzas reaccionarias, no entienden de transformaciones, ni de historia, ni de las evidentes diferencias entre la realidad venezolana (y lo que allá permitió el triunfo de Chávez), y la realidad chilena, que es radicalmente opuesta en todo sentido. Nosotros somos materialistas, y sabemos que nada es igual, y que depende de los revolucionarios verdaderos comprender la realidad material de su acontecer respectivo, para operar, y transformar. Pero el reaccionario pinochetista, piensa que todo es igual en todas partes, cree que las cosas son inmutables, eternas, no ve contradicciones y de ahí que busque explicar los fenómenos con intervencionismos foráneos, o haciendo comparativas falaces que no se condicen con el ahora.


17. ¿Estáis solidarizados con la lucha indígena de Latino América?

Totalmente, aunque comprendemos que las luchas indígenas varían dependiendo de la zona. Por ejemplo; la lucha del pueblo mapuche probablemente sea muy distinta a la lucha de la comunidad Aymara o Quechua en Bolivia, o del pueblo Awá en la selva amazónica. Son tan diversas las corrientes ideológicas del indigenismo, que las hay colaboracionistas, independentistas, separatistas, tribalistas, legalistas, ecologistas etc. Lo cierto, es que estamos por el respeto y la subsistencia de todos los pueblos de América, los cuales son por sí mismos, un rango distintivo de nuestra riqueza multicultural, y debemos preocuparnos deconstruir una civilización continental, totalmente enemiga de la explotación, el prejuicio infame y el abuso, llegando a un orden del entendimiento basado en la razón y los lazos de comunidad y pluralidad. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario