jueves, 20 de octubre de 2022

Entrevista a Ignacio Reyes García, autor del libro "Canarias en el ideario comunista 1931-1936"


1. ¿Qué fue lo que te motivó a escribir este libro juntando Canarias y el comunismo/socialismo?

El rápido ascenso del movimiento obrero canario durante el primer tercio del siglo XX tuvo una expresión teórica muy significativa desde las filas comunistas. Los penetrantes estudios efectuados por dos intelectuales extraordinarios, el maestro palmero José Miguel Pérez y el ingeniero gomero Guillermo Ascanio, dieron a las luchas populares un horizonte combativo inédito hasta entonces. Sus análisis de la formación social del Archipiélago y la dinámica de la lucha de clases aportaron conocimientos potenciales para guiar una actividad revolucionaria muy inmadura todavía, pero, incluso así, percibida como una amenaza muy severa por el capitalismo colonial. Un indicio claro de esto es la constitución en La Palma de la primera organización fascista del país, ya que en esa isla diversos sindicatos habían vertebrado una activa Federación de Trabajadores, desde la que impulsaron la creación y desarrollo del semanario Espartaco, el órgano de prensa que aglutinó la más destacada coordinación política de las fuerzas transformadoras de Canarias. El compromiso revolucionario de Pérez y Ascanio permite explorar dos aspectos básicos para comprender el tiempo actual: en el ámbito interno, la transición al capitalismo en las colonias y, a escala mundial, la descomposición de las articulaciones sociales y nacionales que ha patrocinado la expansión imperialista. Lastres teóricos y orgánicos muy tenaces que arrastra el movimiento obrero y popular tienen su origen en la frágil comprensión de esas realidades históricas y, por consiguiente, en la precaria generación de recursos, valores y fuerzas democríticos que funden una cultura insumisa que vaya más allá de eventuales erupciones sociales.


2. ¿Durante el siglo XX en España, el Frente Popular tenía en su programa la descolonización de las Islas Canarias?

El derecho de autodeterminación figura en el programa del Partido Comunista de España en Canarias desde su creación en 1933. Un postulado que se mantuvo en las bases del Frente Único Revolucionario (1934) y del Frente Popular (1936). Pero la realidad es que, en la práctica, fue poco más que la lúcida respuesta estratégica concebida por Ascanio para enfrentar la explotación colonial del Archipiélago, condicionada a su vez por la crisis económica y política de un capitalismo internacional atravesado por un conflicto de hegemonía mal resuelto en la Conferencia de Berlín (1884-1885), recrudecido en 1914 y socializado de manera salvaje durante la crisis de sobreproducción de 1929-1931.


Por descontado, ni el comunismo español ni la izquierda hispana en general asumieron nunca unas tesis descolonizadoras que incidían en la pérdida de recursos económicos y personalidad política internacional tras la crisis de 1898. Junto a cierta resistencia ideológica anclada en una concepción integrista de la sociedad y el Estado, dominante en España desde su fundación, tampoco resultaba muy difícil percibir que era el capital extranjero quien venía obteniendo mejores réditos de la ocupación colonial del Archipiélago. Ningún proyecto estatal, ni republicano ni fascista, iba a prescindir por más tiempo de controlar la explotación de la renta de situación que distingue la posición y el movimiento económico de las Islas.


3. ¿Qué es el “etnocidio colonial”?

Se trata del proceso de aniquilación de un pueblo y su cultura como consecuencia de la ocupación de ese territorio por una potencia extranjera. Abarca desde la extinción demográfica más o menos completa, como ocurrió con la población indoantillana, hasta la descomposición de las sociedades indígenas, como sucedió en Canarias, a partir de la neutralización de los recursos materiales y simbólicos que servían a nuestras comunidades para la reproducción de sus condiciones de existencia.

La coacción colonial constituye el eje vertebrador de esa estrategia genocida, que sólo desde el reduccionismo más estrecho se tiende a circunscribir a la violencia física. Porque, antes al contrario, la ocupación europea de Canarias (señorial o realenga) hubiera devenido antieconómica sin la continuidad de cierto contingente de población nativa sobre el que apoyar la sobreexplotación del Archipiélago.

Por eso, la coerción social e ideológica ha representado siempre un factor determinante como instrumento de transculturación, asimilación y desnaturalización. Comenzó con la colonización evangélica durante el siglo XIV, se afincó con la reacción trentina a mediados del XVI y se hizo aún más expansiva con la ofensiva cultural del nacionalcatolicismo franquista, precursor inequívoco del subnacionalismo criollo actual. Pero de la misma forma que la penetración del capitalismo en las relaciones de producción agraria, primero, y la terciarización económica, después, desencadenarían una pérdida devastadora de la cultura productiva indispensable para, cuando menos, oponer alguna resistencia a la extraversión y dependencia coloniales que estrangulan el desarrollo autocentrado del país.


4. ¿Quiénes fueron Ayose y Guize?

Al tiempo de producirse la ocupación normanda de Fuerteventura, la isla parece haber estado dividida en dos bandos socioterritoriales. Ayose ocupaba la jefatura de la mitad meridional (hasta la península de Jandía), mientras Guize gobernaba la otra fracción.

Ambos nombres presentan algunas curiosidades dignas de mención. En lo que se refiere a Ayose (*ayuhsah ‘el (que) llega’ o ‘el inminente’), estamos ante un antropónimo de gran antigüedad, pues figura incluso en fuentes líbicas bajo el enunciado ysh. En cambio, para explicar el modelo Guize hemos de acudir a su correlato femenino, documentado Teguisse (*tegyzăy) en Lanzarote, que, en realidad, ofrece la versión original de un orónimo muy conocido, Yaiza o, en su traducción literal, Montaña de La Cinta. Porque en la escarificación, la incisión o el tatuaje reside el sentido primario de este lexema.

Con la información disponible, hay margen para pensar que la consistente vinculación demográfica entre el sur de Lanzarote y el norte de Fuerteventura de hecho se extendía, bajo la predominancia de una común ascendencia que hoy denominamos tuareg, hasta Jandía, como reconoce la tradición oral en esta zona cuando afirma que su población no pertenece a Fuerteventura.


5. ¿Qué sucedió en abril de 1976 con la Legión española en Fuerteventura?

Cuando sólo llevaban unos pocos meses en la Isla, a la que habían llegado procedentes del Sahara que España había abandonado por ese entonces, dieron comienzo a una larga y sangrienta trayectoria de desmanes con el asesinato del alcalde pedáneo de Guisguey, Pablo Espinel de Vera. Nada extraordinario, si se piensa bien, pues responde al comportamiento habitual en unas fuerzas de ocupación, cuya actividad criminal mantuvo el régimen colonial durante veinte años.


6. ¿Hace falta socialismo para lograr la liberación nacional de un país?

Hay múltiples ejemplos históricos de procesos de independencia que no han guardado ninguna relación con el socialismo. Todo depende de la clase social que consiga organizar la construcción nacional en torno a sus intereses. Ahora bien, una verdadera liberación no puede quedar en un simple reajuste neocolonial bajo otra apariencia política. El problema estriba en que, como cualquier otro proceso sociohistórico, obedece a las condiciones, locales e internacionales, de la lucha de clases. Más allá de postulados y proclamas, la cuestión cardinal consiste en reconducir una estrategia predatoria y parasitaria instigada por poderes externos hacia parámetros y dinámicas tendencialmente autocentrados, dentro de unos márgenes que requieren una fase de transición, conciliación y ejercicio de soberanías que comportan un coste considerable. Pero se supone que ahí reside la funcionalidad de un socialismo que debe gestionar la generación y distribución de rentas a partir de criterios de eficiencia económica y justicia social.


7. ¿Por qué Canarias es una colonia aun siendo una comunidad autónoma dentro de España?

El estatuto jurídico y político de un país no determina la naturaleza de su formación social. En sentido estricto, una colonia se define por la sobreexplotación de las fuerzas productivas respecto de la metrópolis. Y en Canarias, toda la organización económica está fundada y orientada a drenar hacia el exterior la generación de excedentes, bajo un control externo exhaustivo de las condiciones de producción y circulación. Al final, claro, se resume en un problema de soberanía, dentro de los márgenes que permite hoy la mundialización imperialista de la economía, pero pretender que la apariencia domina la esencia va incluso contra las evidencias cotidianas. Sólo hay que advertir, por ejemplo, cómo la medianería política instalada en el parlamento y el gobierno autonómicos, da igual las mayorías, actúa siempre para brindar cobertura legal a la depredación ambiental y la extraversión económica del país.


8. Eres filólogo, ¿cómo ha ayudado la filología a la materia de historia cercana a los pueblos originarios?

Me gusta pensar que la investigación filológica proporciona recursos y escenarios únicos para escuchar nuestras voces ancestrales sin intermediaciones (mejor o peor intencionadas). Cierto que el mayor volumen de información lingüística disponible presenta una factura colonial, pero nuestro trabajo consiste en depurar esos materiales de eventuales adherencias ajenas y dejar que afloren las razones que una vez movilizamos para entender y organizar nuestras vidas.

Desde un punto de vista algo más pragmático, también hemos contribuido a concretar nuestra identidad norteafricana en torno a la milenaria estirpe amaziq. Quedan todavía muchos extremos por dilucidar, pero ya contamos con evidencias suficientes para caracterizar las antiguas hablas isleñas como variedades específicas dentro de ese mosaico humano y cultural tan complejo.


9. ¿Quién fue Tomás Marín de Cubas?

Un médico nacido en el Telde del siglo XVII, cuya contribución al conocimiento de nuestro pasado, reunida tanto en su obra Historia de las Siete Islas de Canaria como en versiones de fuentes anteriores, lo ha convertido en una figura señera de la historiografía isleña, que enriqueció con valiosos informes relativos a las costumbres y la cultura en general de nuestras poblaciones ancestrales.



10. ¿Ha desaparecido la cohesión entre el movimiento comunista español y la lucha anticolonialista de Canarias?

No puede desaparecer lo que no ha existido nunca. Salvo raras adhesiones testimoniales, el movimiento comunista español jamás ha entendido la cuestión colonial de Canarias. Es verdad que a veces se producen pronunciamientos en ese sentido, pero sin otra motivación, por lo general, que recabar votos y dar a sus organizaciones una coloración internacionalista o, como les gusta vender ahora, plurinacional.


11. ¿Qué es la lucha de Chira-Soria?

Una defensa popular muy consecuente de la necesaria soberanía territorial, ambiental y energética del país, que en este caso se concreta en la oposición al proyecto de Central Hidroeléctrica que el gobierno insular pretende colocar en manos del capital especulativo extranjero, representado por Red Eléctrica de España. El estudio, diseño y realización de los sistemas de generación, almacenamiento y distribución de energía en el Archipiélago no puede seguir dependiendo por más tiempo de las estrategias predatorias del capitalismo colonial. Que la medianería política muestre una vez más la subordinación a los intereses extranjeros que define su verdadera función e identidad, debe convencer a la ciudadanía y los movimientos populares en general de la imperiosa exigencia de crecer con horizontes propios más allá de las tutelas partidistas. Porque, vista la débil estructura social y la exigua cultura combativa de la población canaria, las victorias puntuales, de momento, importan menos que la composición de un tejido de alianzas, hábitos y respuestas democríticos que genere a medio y largo plazo auténticas dinámicas y agentes de liberación.


12. ¿Qué significa ser “godo/a”?

El godo es el colonialista procedente de los diversos territorios y países de la península ibérica, es decir, un agente externo cuyo comportamiento económico, político y social sirve a la reproducción del régimen de opresión y explotación que reina en el Archipiélago desde el siglo XV.


13. ¿Quién fue Manuel Alemán?

Un brillante psicólogo de formación cristiana, aunque esto no le impidió, inspirado en la teología de la liberación, realizar un agudo análisis de los problemas sociales e identitarios de la población canaria, que tradujo además de un admirable compromiso ético y profesional durante la segunda mitad del siglo XX. Sus estudios y reflexiones proporcionaron una certera caracterización de los efectos del colonialismo en la idiosincrasia del pueblo canario y su producción cultural. Al respecto, su libro titulado Psicología del hombre canario sigue siendo una referencia fundamental.


Manuel Alemán


14. ¿Quiénes son los “guanches”? Muchos afirman que ya no existen en las Islas Canarias…

Un problema de la lucha anticolonial en Canarias ha sido siempre no disponer de una población con caracteres físicos diferenciados de manera contrastada respecto del invasor europeo en general. Sobre esta base, y por medio también de políticas migratorias destinadas a provocar una recomposición demográfica de las sociedades insulares, el colonialismo ha procurado desdibujar los derechos que la legislación internacional reconoce al primo occupandi de un territorio colonizado.

Pese a todo, los recientes estudios de genética histórica han venido a demostrar que sí existe una continuidad poblacional, dando así cobertura científica a lo que primero fue durante siglos una vivencia social más o menos consciente y, con posterioridad, un movimiento cultural y político que redimensionó la etnicidad como valor esencial para la definición, aún abierta, de la identidad canaria.

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