1. ¿Cómo surgió Super Nova?
Supernova es una revista nacida en 2023, fundada por compañeros que provenían de experiencias políticas diferentes. Con el tiempo hemos buscado alcanzar una homogeneidad a través del marxismo-leninismo y, por tanto, una ruptura clara con la izquierda occidental, tanto en sus componentes radicales como en sus corrientes reformistas y chovinistas. Nuestra revista intenta desarrollar diversos ejes de trabajo: la lucha ideológica mediante la afirmación del socialismo científico; la investigación sobre la nueva organización del trabajo y la correspondiente composición de clase dentro de la metrópoli imperialista; el desarrollo del frente antiimperialista como instrumento de transmisión y articulación de las experiencias de la izquierda proletaria y antiimperialista a escala internacional; el apoyo a los presos políticos revolucionarios y la defensa de su identidad política. Intentamos realizar encuesta y producir un análisis riguroso dentro de la metrópoli imperialista (Francia), situando en el centro la teoría y la práctica marxista-leninista. Ser marxista-leninista significa no ser fetichista, asumir el movimiento comunista internacional con sus intentos, sus victorias y sus derrotas. Significa comprender la capacidad del marxismo-leninismo para adaptarse a diferentes contextos geográficos y sociales.
2. ¿Sigue vigente la interpretación del jacobinismo en la política francesa?
El partido que más retoma el "jacobinismo" es La France Insoumise (LFI). LFI es el principal partido de izquierda en Francia y presenta algunas características interesantes, como haber situado en el centro a los habitantes de los barrios populares mediante una campaña directa contra la violencia policial y el apoyo a la causa palestina. Sin embargo, es necesario comprender qué significa el "jacobinismo" para LFI en 2026: la búsqueda de una política "honesta" y "radical" dentro del marco legal del Estado francés.
3. ¿Qué siente cuando en otros países se señala a Francia como un desastre migratorio debido a los guetos?
La composición de clase de los barrios populares de nuestro país está ligada a la política colonial y neocolonial del Estado imperialista francés. Los ataques contra los sectores obreros "multinacionales" no son una novedad en Francia. Basta recordar las campañas de odio contra los italianos a comienzos del siglo XX, que llegaron a convertirse en auténticos pogromos. Los italianos eran acusados de ser sucios, violentos y de robar el trabajo a los franceses. Hoy, con una violencia aún mayor debido a la fase imperialista, los ataques contra las comunidades árabe y subsahariana se han convertido en una de las principales formas de la economía de guerra del Estado imperialista francés en el frente interno. Estas comunidades representan en gran medida los sectores del proletariado ocupados en los trabajos más precarios de la organización capitalista del trabajo. El problema del proletariado "multinacional" siempre ha sido tratado por gran parte del movimiento comunista francés —uno de los más atrasados de Occidente en el plano teórico, según la Tercera Internacional— de manera superficial, cuando no directamente colonial. En el Congreso de Tours (1920), durante la fundación del partido, se negó la palabra a un joven comunista vietnamita llamado Ho Chi Minh, porque quería incluir en el programa del partido una sección dedicada a los trabajadores "multinacionales" en Francia. Solo algunos años más tarde el partido hizo una autocrítica sobre este punto, aunque mantuvo una posición ambigua respecto a las luchas de liberación nacional contra el imperialismo francés.
4. ¿Se enfrenta a la teoría del gran reemplazo de Renaud Camus?
Es un fascista; eso bastaría para responder a su pregunta. Estas teorías hablan de una supuesta cultura judeocristiana occidental "mítica" que estaría siendo amenazada por una invasión islámica de Occidente... En realidad, constituyen una de las muchas armas ideológicas de la burguesía monopolista para aplastar a una parte del proletariado y fomentar el odio entre sectores de las clases medias y de la aristocracia obrera.
5. ¿Se está perdiendo la esencia táctica del marxismo-leninismo en Francia durante el siglo XXI?
El revisionismo y la izquierda occidental liberal y libertaria han contribuido a convertir el marxismo-leninismo en una corriente marginal en gran parte de Occidente. Esta crisis está ligada a factores objetivos, principalmente a la hegemonía imperialista. Hoy, con la crisis de hegemonía del imperialismo, el marxismo-leninismo y el socialismo científico pueden representar, incluso dentro de la metrópoli imperialista, una verdadera alternativa política para el proletariado. Pero esto solo será posible si somos capaces de ser realmente marxistas-leninistas; es decir, si no caemos en el fetichismo del pasado, sino que consideramos nuestra ideología como una ciencia capaz de interpretar y transformar el presente.
6. ¿Contribuyó la llamada revolución de mayo del 68 a generar un cambio real en Francia en medio de la crisis del capitalismo, o simplemente lo reformó?
No fue una "revolución". Fue un ciclo de lucha de clases en el que se fusionaron elementos económicos y políticos. Durante un breve, brevísimo período, se produjo una manifestación de autonomía proletaria, es decir, una ruptura del compromiso entre la clase trabajadora y el Estado. Posteriormente, la recuperación de ese movimiento y su utilización por determinados sectores de la burguesía monopolista —en el marco de la lucha contra los países socialistas— terminaron por absorber el significado histórico de Mayo del 68.
7. ¿Tiene su revista un objetivo pedagógico y teórico?
Nuestra revista realiza encuesta , produce análisis y, por tanto, desarrolla teoría. Pero la teoría no existe si no se convierte en práctica y en proyecto político. Nuestro objetivo es construir una revista marxista-leninista al servicio del movimiento comunista y de la izquierda proletaria en Francia. Nuestra lucha es por la construcción de un partido marxista-leninista, por la autonomía proletaria y por el desarrollo del frente antiimperialista.
8. ¿Qué opinaís del establecimiento de las juntas militares africanas en el Sahel? Algunos las consideran demasiado tibias y oportunistas por explotar la imagen de Shankara.
Se trata de auténticas experiencias antiimperialistas que sitúan en el centro la soberanía de sus países. El movimiento comunista marxista-leninista africano apoya estas experiencias y las defiende políticamente. Esto no significa que considere a estos procesos como experiencias socialistas. En numerosas ocasiones ha señalado sus límites, tanto en el terreno de la producción como en la forma del Estado. Las defiende como auténticas experiencias antiimperialistas. Y esa es también la posición de Supernova.
9. ¿Considera el uso de la IA como una herramienta más o como algo que debe evitarse?
Los obreros no están en contra de las máquinas, sino contra quienes los obligan a trabajar... La IA representa una forma avanzada de automatización. Es absurdo concebirla como una anticipación del socialismo, pero es todavía más absurdo negarse a utilizarla simplemente porque se desarrolla bajo el capitalismo. En los últimos años, el Partido Comunista de China ha reflexionado sobre el papel de la inteligencia artificial y sobre las transformaciones estructurales que provoca en la organización del trabajo. Ha llegado a elaborar un plan de transición que prevé amplios sectores de la población fuera del empleo, no como ciudadanos "parásitos", sino como parte de una sociedad que afronta una nueva organización del trabajo en la que la sociedad de mercado china se transforma progresivamente en una sociedad socialista. No sabemos si este proceso "armonioso" propuesto por el Partido Comunista de China será realmente posible, sobre todo dentro de las metrópolis imperialistas occidentales. Sin embargo, hay que saber utilizar todos los medios y «gobernar» la modernidad. El instrumento musical nacido de la Revolución rusa fue el theremin: el primer instrumento que se tocaba sin ser tocado... mediante el uso de ondas… el nacimiento de la música electrónica...
10. ¿Quiénes son Lidia y Diego, y por qué se les acusa de glorificar el terrorismo?
Son dos compañeros de la redacción de Supernova, acusados de apología del terrorismo. En Francia, después del 7 de octubre, más de mil personas han sido acusadas de este delito. La acusación consiste en apoyar la lucha del pueblo palestino y su resistencia. En Francia, la apología del terrorismo puede castigarse con penas de hasta siete años de prisión y multas superiores a los 100.000 euros. La acusación de apología del terrorismo representa una de las múltiples armas utilizadas por el Estado imperialista francés para intimidar y aterrorizar a las masas populares, golpeando a militantes políticos, sindicalistas, parlamentarios de La France Insoumise (LFI) y, en general, a todos aquellos ciudadanos que rechazan la narrativa dominante. Nuestros dos compañeros están acusados de apoyar la lucha del pueblo palestino, porque hoy en Francia defender a los palestinos se ha convertido en un delito.
11. ¿Qué opinas sobre la lucha del pueblo corso y el derecho a la autodeterminación de los bretones?
Dentro de la metrópoli imperialista, la cuestión nacional, lejos de desaparecer, adquiere una importancia vital. Sin embargo, es necesario analizar las luchas de liberación nacional desde una perspectiva leninista. Poner al mismo nivel la lucha del pueblo corso contra el Estado francés y la lucha de Francia contra la Unión Europea o contra los Estados Unidos significa, para nosotros, caer en el chovinismo y terminar defendiendo el imperialismo francés. Defender la legítima lucha de los pueblos corso, bretón o vasco por su propio Estado y por la defensa de sus respectivas clases populares, con el proletariado en el centro, es una batalla en la que los marxistas-leninistas deben situarse en primera línea.
12. ¿Es el lumpenproletariado francés le suma de los votos al Frente Nacional de Le Pen?
No. Además, conviene evitar el uso de este término, porque hoy designa una realidad muy distinta de la que describía en el siglo XIX. Partamos de un hecho: el subproletariado existía como un sector ultraminoritario y situado en los márgenes del proletariado. Vivimos, en cambio, en una sociedad en la que se alternan cada vez con mayor rapidez el trabajo y el desempleo, generando una masa creciente de precariedad social. Esta dinámica está presente en las principales metrópolis, tanto de Europa como de Estados Unidos. Las formas de trabajo legal e ilegal conviven hoy mucho más estrechamente. Existen sectores de esta población que miran hacia la derecha y que son utilizados como instrumento en la guerra entre pobres. Si analizamos dónde se concentra el proletariado "sin reservas" (preferimos esta expresión), es decir, en los grandes cinturones periféricos urbanos, observamos que el principal partido no es el de Marine Le Pen, sino La France Insoumise (LFI). La fuerza de la extrema derecha reside sobre todo en las clases medias, en la aristocracia obrera y en la llamada "Francia profunda", especialmente la Francia rural.
13. ¿Es la estructura que ha moldeado al pueblo francés exclusivamente cristiana, como afirmó en su momento Charles de Gaulle?
En realidad, Francia encuentra uno de sus principales elementos identitarios en un laicismo llevado al extremo. Es precisamente sobre la base de ese laicismo burgués radical que promueve leyes de carácter neocolonial y racista. Nosotros somos marxistas-leninistas, pero pensamos que es importante dialogar con los sectores cristianos progresistas, para evitar que la derecha monopolice los movimientos cristianos. En nuestra revista hemos destacado en numerosas ocasiones las corrientes revolucionarias presentes tanto en el mundo cristiano como en el musulmán. Como escribió Karl Marx: «La miseria religiosa es, al mismo tiempo, la expresión de la miseria real y la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, así como el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo. La abolición de la religión como felicidad ilusoria del pueblo es la exigencia de su felicidad real. Exigir que abandone las ilusiones sobre su condición es exigir que abandone una condición que necesita ilusiones. La crítica de la religión es, por tanto, en germen, la crítica de este valle de lágrimas del que la religión es el halo.» Esta es la formulación completa del célebre pasaje que contiene la expresión «la religión es el opio del pueblo». Con frecuencia solo se cita esta última frase, pero en su contexto Marx subraya también que la religión constituye una respuesta al sufrimiento social y una forma de protesta frente a un mundo injusto.



