martes, 4 de julio de 2017

Entrevista al FAN (Fundación Andreu Nin) sobre la memoria histórica

Contesta Jose Luis Mateos

1.¿Tiene la FAN alguna relación con los asuntos vinculados a la llamada “memoria histórica”?
Obviamente sí, aunque el concepto de “memoria histórica” es genérico y por tanto impreciso. Es indudable que somos lo que hemos hecho y siendo más estricto diría que no se lucha por la memoria sino con ella. Algún pensador nos recordaría que la memoria es la forma humana del tiempo, una forma humana que tiene diferentes dimensiones bien sean personales, familiares o sociales, además, su amplitud puede ser local, nacional, internacional…

No obstante, no defiendo la idea sobre la instauración de una memoria oficial, pero sí la conveniencia de oponer a la memoria del franquismo la memoria de las víctimas, una impunidad heredada y sepultada tras el relato-memoria oficial de la Transición. No, no me gusta la idea de construir una historia oficial.


2.Has mencionado el tema de la impunidad ¿No crees que con “la que está cayendo”, retrotraernos al pasado no ayuda a cambiar las cosas?
Es que el asunto de la impunidad no es un tema del pasado, es presente, actualidad viva, hablamos de democracia, de Derechos Humanos. Quiero recordar que España es el segundo país del mundo en cuanto a fosas comunes (detrás de Camboya), más de 2.500 y con más de 114.000 víctimas (bueno entre 114.000 y 156.000, según Garzón). Resulta complicado entender los déficits democráticos del régimen de la Transición, la corrupción, la desigualdad, la exclusión social…, sin la vigencia de la impunidad del franquismo. No olvidemos que los grupos sociales que dominaron la sociedad española durante la Dictadura iban a mantener su hegemonía durante el proceso de transición. En este sentido, la impunidad es una construcción política deliberada y alimentada cotidianamente. Acaso el olvido ¿no se convierte también en un instrumento político?

3.Pero el Gobierno –que dice mirar al futuro-,¿No rechaza cualquier intervención de los poderes públicos en esta materia?
Eso no es verdad, ¡es ideología pura! Sigue manteniendo las subvenciones a la Fundación Francisco Franco, la financiación del Valle de los Caídos, los homenajes a “sus” víctimas, a la División Azul, las denominaciones del callejero urbano…, todo ello son formas de intervención de los poderes públicos en favor de los victimarios. Cuando se habla de víctimas, el Gobierno dice “mirar al futuro” a la vez que defiende la Ley de Amnistía y la inaplicación de la insuficiente Ley de Memoria Histórica. 
 
4.¿Por qué mencionas la Ley de Amnistía?
Porque es una ley pre-constitucional, de punto final. Creíamos que sacábamos a nuestras presas y presos cuando en realidad se estaban auto-amnistiando ellos. No es un capricho.

parlamento vota a favor por mayoría por la ley de amnistia

Hacemos nuestras las recomendaciones y resoluciones de Naciones Unidas, es decir, las exigencias de verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición. La Dictadura franquista es responsable de crímenes de lesa humanidad, de genocidio y crímenes de guerra, del delito de torturas y desapariciones forzadas. 
 
5.Entonces… ¿estás por la derogación de la Ley de Amnistía de 1977?
Bueno, sobre este asunto habría que precisar algunas cuestiones. Es cierto que hace un tiempo la polémica giraba en torno al dilema derogación o inaplicación. Hoy existe un relativo consenso para que la Ley de Amnistía no puede ser aplicable a los delitos que hacen referencia a crímenes contra la humanidad, que como sabes, son imprescriptibles y no amnistiables.

6.¿Por qué dices que la Ley de Memoria Histórica es insuficiente?
No es una apreciación subjetiva. En general el movimiento memorialista tiene una actitud sumamente crítica con esa Ley. Su origen está en la búsqueda de esa tercera España, superadora del conflicto entre las “dos Españas”, muy en línea con el discurso transicional, con una relativa equidistancia entre vencedores y vencidos. La Ley no menciona el término impunidad en ninguno de sus apartados, se centra, exclusivamente en el concepto de “memoria”, todo lo más se limita a propuestas de remoción del patrimonio público y urbano, sin duda, muy necesarias pero insuficientes.


Incluso Naciones Unidas plantea su modificación pues no permite la investigación de lo acontecido, ni el acceso de las víctimas a la justicia, ni la reparación por los crímenes cometidos. En cualquier caso, lo primero es exigir su aplicación inmediata y a continuación su modificación hasta declarar la nulidad de los procesos judiciales acometidos por la Dictadura. Una condición inexcusable para un Estado que se define sometido al derecho y al respeto a los derechos humanos..

7¿Se puede medir la impunidad?
Es bueno suponer que la idea de impunidad no es una teoría o un recurso político. Que es una realidad acreditada y dolorosa, muy dolorosa. España como el país de las fosas comunes, de los enterramientos en campos y cunetas, de los bebés robados primero bajo las deleznables teorías del psiquiatra favorito del franquismo, de Vallejo Nájera, para luego reconvertirse en lucrativo negocio. ¿Has pensado qué supone todo esto?, ¿te imaginas la inmensidad de las identidades individuales secuestradas? En fin, no olvidemos los cientos de miles de seres utilizados como fuerza de trabajo esclava, para reconstruir el país y para enriquecimiento de empresas aún hoy existentes. ¿Han sido indemnizadas? No! ¿Y Las víctimas del nazismo? Sí! Más datos: los 500.000 exiliados. Podemos hablar del tardofranquismo, de las torturas, del Tribunal de Orden Público, de los Tribunales Militares. 

manifestación contra la impunidad del franquismo

Barbarie y más barbarie, desde el principio hasta el fin, durante casi 40 años. Ah! La represión también se ejerció de forma específica sobre las mujeres, sobre los homosexuales, sobre los gitanos…No sé si hemos medido la impunidad pero sí la hemos visualizado. Al menos, así lo acredita el Consejo de Derechos Humanos de Naciones Unidas, el Grupo de Trabajo sobre Desapariciones Forzadas e Involuntarias, el Relator Especial sobre la Verdad, Justicia y Reparación, el Informe de Amnistía Internacional sobre España que se titula: “El tiempo pasa y la impunidad permanece”. Curioso ¿no? Terrorismo de Estado, sin duda.

8.Quieres decir que ¿el Gobierno español no asume los posicionamientos de Naciones Unidas?
Así es! El Estado español ha firmado todos los convenios internacionales exigibles y sin embargo, simultáneamente, impide el ejercicio de esos compromisos. Por ejemplo: habla de la vigencia de la Ley de Amnistía de 1977, de que ya existe una Ley de Memoria Histórica, de la prescripción de los delitos, por cierto, imprescriptibles, de que la represión no tuvo un carácter sistémico, de la necesidad de no reabrir heridas, del valor de la Transición española como consagración de una supuesta reconciliación e, incluso, establece la primacía de la Jurisdicción española y niega la concurrencia jurisdiccional para evitar extradiciones solicitadas por la Justicia argentina. Hace consideraciones políticas y rehúye las obligaciones jurídicas, todo para impedir que el franquismo sea juzgado. En fin, un comportamiento indeseable. Es lo que hoy definiríamos como “postureo”.

9.He de decir que los asuntos relacionados con la “memoria histórica” han adquirido una cierta notoriedad pública. ¿A qué se debe?
A iniciativas cívicas y ciudadanas, a la presión social, a la articulación de un movimiento social plural y diverso…, es posible que también hayan surgido preguntas que implican una mayor sensibilidad de la sociedad civil con estos temas. No es el tema estrella del momento político pero…, repito algo a lo que antes hicimos mención: resulta imposible disociar la impunidad con que se mueven las élites, los poderosos, el gran saqueo que vivimos, de la otra impunidad, de la impunidad heredada del franquismo.


La política, la buena política, ha de buscar la relación entre ambas. En cualquier caso, hace unos años parecía imposible que la memoria o la impunidad o la impunidad y la memoria pudiesen formar parte de la Agenda Política y sin embargo, ¡mira por donde! Es para estar satisfechos, pero los descendientes, poco a poco, se van muriendo. Ni que decir tiene que esa tarea corresponde a los nietos.

10.¿Qué opinas del revisionismo al uso, tan querido de la derecha política?
Por una parte es natural que eso ocurra, que haya escritores excéntricos que para legitimar el franquismo recurran a teorías delirantes. Se entusiasman cuando la Academia de Historia no define al franquismo como totalitario o cuando dicen que la guerra civil comenzó en octubre del 34. Recientemente un tal Tardío alude a un supuesto falseamiento de las actas de Cuenca o Zamora en febrero del 36 para afirmar que triunfaron las derechas, ignorando que la izquierda acababa de recuperar la legalidad y que el caciquismo seguía imperando, pero… En fin, una cosa son las identidades y otra la conveniencia política. La derecha política prefiere otro discurso, más autónomo, más en línea con la Transición, con un régimen al que hay que prolongar la vida. Digamos que, indirectamente puede embellecer el franquismo, pero sabe que debe desvincularse de su “placidez”.


Tampoco es bueno que con una supuesta universalidad se afirme, en muchos casos, que toda la sociedad española fue víctima de la Dictadura franquista, ignorando que el franquismo articuló un bloque social dominante, que contó con una relativa base social, la Iglesia, el Ejército, los terratenientes, el poder industrial y financiero e incluso pequeños propietarios. ¡No!, no toda la sociedad española fue víctima de la Dictadura, el franquismo tuvo sus beneficiarios. Por eso hay víctimas y victimarios.

11.¿Desde qué ámbitos trabaja la FAN sobre estos temas?
Pues en línea con las recomendaciones de Naciones Unidas. Eso de Verdad, Justicia y Reparación. Formamos parte de la Plataforma por una Comisión de la Verdad, queremos saber, conocer, descubrir… Una Comisión de la Verdad con un doble o triple carácter, es decir, académico, institucional y social, avalada por Naciones Unidas y que sus informes tengan la trascendencia jurídica necesaria.
También formamos parte de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina, la que llamamos CEAQUA, necesaria para seguir reivindicando el derecho de acceso a la Justicia, algo que la Justicia española sigue impidiendo. Ten en cuenta que la “querella argentina” es el único proceso penal abierto contra el franquismo. Gracias a la “querella” la impunidad está en los aledaños de formar parte de la agenda política de este país, sin la “querella” esto no hubiese sido posible. Hay imputados, cargos políticos del franquismo, policías, jueces, torturadores…, y también demandas de extradición, exhortos solicitando exhumaciones… Todo gracias a la “querella”. Bien, sabemos que el Estado español no respeta la Jurisdicción universal en materia de Derechos Humanos, pero el conflicto sigue y va a continuar. Por otra parte somos conscientes de que el tema de la impunidad no se resuelve allende los mares, es aquí donde tiene que resolverse, y es aquí donde debemos de interponer querellas o demandas por nuestras víctimas, por nuestros desaparecidos. Esto nos plantea un dilema, sobre todo teniendo en cuenta la situación calamitosa de la Justicia española: ¿Confrontarnos de nuevo con ella y obligarla, de nuevo, a retratarse o, esperar la aparición de algún Juez demócrata y sensible? En ambos casos llega la hora de volver a interpelar a la Justicia española, una Justicia como “el perro del hortelano” que ni juzga ni deja juzgar.


Recientemente se ha creado por iniciativa de la CEAQUA y de acuerdo con varios Ayuntamientos del cambio (Pamplona, Vitoria, Rivas, Cádiz, Zaragoza, Barcelona y esperamos que muchos más), la Red de Ciudades por la Memoria y la Justicia. No queremos que esa Red se limite a coordinar, en exclusiva, corporaciones municipales, sino ciudades…, es decir, las querellas en Argentina, las querellas aquí, las querellas en ambos sitios, el apoyo a la querella sin que se querelle la institución, los grupos que apoyen aunque estén en minoría en la corporación municipal…, en fin, un entramado de complicada coordinación pero que habrá que articular para ser eficaces.
Quiero acabar recordando a Carlos Slepoy, nuestro abogado recientemente fallecido, su sensibilidad y compromiso para con las víctimas del franquismo, su conocimiento de la Justicia Universal, su actividad en favor de los Derechos Humanos, sus conocimientos y su experiencia en la persecución de las dictaduras chilena y argentina, sí que es una dolorosa pérdida. La pérdida de una persona necesaria. Le echaremos de menos. 
 
12.¿Qué pensáis del “Valle de los Caídos”?
Más allá de lo que nos pida el cuerpo, es algo de imposible resignificación. Es el mausoleo del franquismo, el monumento fascista por excelencia. La idea de reconvertirlo en lugar de la memoria, de la reconciliación, es una nueva ofensa a las víctimas. Que conste que no soy partidario de liquidar todo el patrimonio heredado de la Dictadura, eso sería borrar las huellas, ocultar sus fechorías, como si no hubiese existido, no, eso no puede ocurrir. Auschwitz sigue existiendo, pero no como lugar de encuentro sino como museo de los horrores de lo que significó el nazismo. Y así debe ser con el “Valle de los Caídos”. De entrada, hay que cumplir las sentencias judiciales, los 30.000 cadáveres de las víctimas que fueron secuestrados por los vencedores, deben ser exhumados. No pueden estar juntos las víctimas y sus verdugos. Lo que hagan con el cadáver de Franco y Primo de Rivera me importa lo mismo que un recurrente pimiento.

13.Por último ¿Y el papel de los Ayuntamientos del cambio? ¿Veis alguna perspectiva política a la situación?
Sí, por supuesto que celebramos el fin de muchos municipio gobernados por el PP y particularmente el de nuestra ciudad, Madrid. Claro que hay diferencia y mucha. ¿Significa esto que compartimos lo que el Ayuntamiento de Madrid haga en este asunto? Pues no necesariamente. Cuando el Ayuntamiento de Madrid plantea la creación del “Comisionado de Memoria Histórica” manifestamos nuestro desacuerdo, tanto con las personas nombradas como con el procedimiento utilizado para su creación. No estamos tan locos como para exigir al Ayuntamiento la erradicación de la impunidad, pero sí que las políticas públicas en esta materia se orienten hacia la verdad, la justicia y la reparación. En la Exposición de Motivos del Comisionado no se menciona la impunidad, no se habla de derechos sino de recuerdo y ni siquiera hace referencia a la Dictadura franquista. Todo lo más, aspira a la aplicación de la Ley de Memoria Histórica en el ámbito territorial de su competencia, lo que implica cambios en las denominaciones del callejero, sobre todo, desaparecen los nombres de los criminales más prominentes. Ah! quiero decir que el Ayuntamiento de Madrid ha decidido no ejercer la acción judicial, no ya en representación de la ciudadanía madrileña represaliada por el franquismo, sino ni tan siquiera por los ediles condenados a muerte y fusilados o por los funcionarios municipales depurados. He de reconocer que algo más de complicidad, sí esperábamos.


También me has preguntado si contemplamos alguna salida en perspectiva. Bueno, pues en este caso no somos ajenos a las inquietudes de la “mayoría social”. Nuestras aspiraciones son las mismas, no creo que debamos esperar a 2020 para cambiar las cosas. Es urgente el entendimiento entre las fuerzas progresistas para echar a Rajoy, si no lo hacemos la podredumbre nos llegará hasta el cuello. No olvidemos que la continuidad de este gobierno implica más y más sufrimiento social, más pobreza y exclusión, en fin, desastre sin cuento. Es suicida cualquier demora, si esperamos a 2020 la mafia puede volver a vencer. Más allá de todos los defectos formales y de contenido de la moción de censura, bienvenida sea.

14.Una última pregunta: ¿eres querellante contra el franquismo?
Sí, por partida doble: Por el asesinato de mi abuelo paterno Gregorio, militante del PSOE y de la UGT(capturado en alta mar tras la caída de Asturias en octubre de 1937 y fusilado el 5 de agosto de 1938 en la isla de San Simón, tenía 39 años) y por mi tío-abuelo materno Gabriel, miembro de la JSU (detenido al rendirse su unidad en la sierra de Madrid, al final de la guerra en marzo de 1939 y fusilado en la cárcel de Talavera el 3 de marzo de 1941, tenía 22 años). Pero bueno, no es nada especial, es el caso de miles y miles de ciudadanos y ciudadanas de este país. Mira quiero recordar una campaña que el movimiento memorialista hicimos en el año 2011, creo, y que decía así:
Como miles y miles de hombres y mujeres mi abuelo no tuvo un juicio justo. El Tribunal Militar que lo juzgó era un Tribunal ilegal y por lo tanto carecía de jurisdicción sobre la población civil. Los defensores del poder legítimamente democrático fueron acusados del delito de “rebelión militar” y de “auxilio a la rebelión”, dos figuras jurídicas igualmente ilegales y de las que eran responsables los militares y civiles que se alzaron en armas. Mi abuelo no pudo elegir abogado, se le negó la posibilidad de presentar testigos y no pudo recurrir la sentencia. ¡Hasta cuando!

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