Faustino Zapico Álvarez es licenciado por la Universidad de Oviedo, y profesor de Geografía e Historia en el IES Cuenca del Nalón, en Llangréu.
1. ¿Qué fue la Huelga de Octubre
de 1934 en Asturias?
La huelga de
octubre en Asturies fue parte de la huelga general revolucionaria
convocada por la Alianza Obrera estatal, que da la orden en el
momento en que se hace pública la incorporación de la CEDA al
gobierno de Lerroux. Esa huelga general fracasa en casi toda España
y hay unos pocos focos que son reprimidos en cuestión de días. En
Asturies, por una serie de circunstancias que explicaré más abajo,
esa huelga no solo triunfa, sino que se convierte en una auténtica
revolución social que dura quince días.
2. ¿Cómo estalló la Revolución
de Asturias de 1934?
Cuando
en 1934 el PSOE decide impulsar las alianzas obreras en todo el
estado, siguiendo la idea original del BOC, se da una situación
complicada: la CNT y otras organizaciones libertarias no querían
saber nada con los socialistas por la participación del PSOE en los
gobiernos del primer bienio republicano (1931-33), y los comunistas
no querían saber nada de estas alianzas al estar inspiradas por el
BOC, que era clasificado como trotskista por el PCE. En esas
condiciones, era difícil el entendimiento, y esa fue la tónica
general en todo el territorio de la República, empezando por
Cataluña, donde se dio la primera AO pero sin el concurso de la CNT,
que era con diferencia la organización obrera más fuerte. Pero en
Asturies se dieron varias circunstancias particulares: era un
territorio muy industrializado, con una clase obrera muy numerosa y
muy concentrada, con un altísimo porcentaje de afiliación sindical
y con presencia significativa de todas las corrientes del movimiento
obrero.

Además, en Asturies la CNT no estaba dirigida por la
corriente cercana a la FAI, si no por los llamados “treintistas”,
más proclives a un entendimiento. Así, el 31 de marzo de 1931 se
firma en Xixón un acuerdo de constitución de la AO en Asturies en
la que se reconoce la necesidad de "la
acción mancomunada de todos los sectores obreros con el exclusivo
objeto de promover y llevar a efecto la revolución social".
Es decir, desde el principio la AO de Asturies se plantea como
objetivo no una huelga general para hacer caer el gobierno Lerroux o
impedir el acceso al mismo de la CEDA, sino la revolución social
para superar el sistema capitalista. Así lo decía en el punto 1 del
pacto: “Las
organizaciones firmantes de este Pacto trabajarán de común acuerdo
hasta conseguir el triunfo de la revolución social en España y
llegar a la conquista del poder político y económico para la clase
trabajadora, cuya concreción inmediata será la República
Socialista Federal”.
Hay
otro factor fundamental para el triunfo de la revolución, además
del de la unidad de las fuerzas obreras y la fuerza de las mismas:
las armas. La parte más importante de la clase obrera asturiana eran
los mineros del carbón, acostumbrados a manejar la dinamita, que
había con abundancia en las minas y que durante meses se estuvo
sustrayendo de forma subrepticia, pero había también dos fábricas
de armas en Asturies: la de La Vega, en el casco urbano de Uviéu, y
la de Trubia.

Hay
también más elementos a analizar: el papel de la prensa obrera,
concretamente del diario Avance,
propiedad del SOMA-UGT, que bajo la dirección de Javier Bueno va a
tener una línea editorial muy favorable al entendimiento entre las
fuerzas obreras; la radicalización de la Juventudes Socialistas, que
en Asturies tenían una fuerza enorme, y la “estrategia de la
tensión” organizada por la AO durante el verano del 34,
dosificando los esfuerzos pero manteniendo una pugna constante con el
gobernador civil, que desemboca en una huelga general el 8 de
septiembre de 1934 para impedir un mitin de Gil Robles en Cuadonga.
La
combinación de todos estos factores acabó constituyendo una
tormenta perfecta, y eso hace que en la noche del 4 al 5 de octubre,
cuando se da la orden de pasar a la acción en Asturies no empieza
una huelga general, sino una revolución social en todos sus
términos.
3. ¿Quiénes son los mineros de
Asturias y que simbolizan en España?
Los mineros de
Asturies fueron durante siglo y medio el sector más avanzado de la
clase obrera asturiana, y durante casi todo ese período también el
más numeroso. Si a Asturies llegó la revolución industrial en
tiempos tempranos -si lo comparamos con otros territorios del estado-
no fue porque hubiera un gran desarrollo comercial previo que
generara una burguesía autóctona con capital acumulado para
invertir en industria, sino porque había -y hay- grandes cantidades
de carbón, básico para el funcionamiento de la industria del
momento. Eso hace que el capital venga de fuera, ya sea de España o
de otras partes de Europa, como Francia o Bélgica. El proceso de
creación de grandes explotaciones mineras, y de industrias altamente
consumidoras de este producto, como la metalúrgica y la siderúrgica,
se focaliza en las comarcas centrales, especialmente las cuencas
altas del Nalón y del Caudal. Son minas subterráneas, de montaña,
y eso añade una peculiaridad. El hábitat tradicional asturiano es
muy disperso -entre Asturies y Galicia tenemos la mitad de los
núcleos de población de toda España- y eso no lo cambia la
minería, al contrario de otros países de Europa. La población
autóctona sigue viviendo en aldeas pequeñas y simplemente pasa de
vivir de la agricultura y la ganadería al trabajo asalariado en la
mina -sin dejar de cultivar la tierra-, y la población inmigrante
que va llegando, sobre todo en los años posteriores a la I Guerra
Mundial, se instala más en las villas semiurbanas, pero tampoco es
raro que se instalen en los pueblos. Eso generó una cohesión social
muy fuerte, porque esa nueva clase obrera no eran familias
desarraigadas fruto del éxodo rural masivo, sino aldeas enteras que
pasaban a trabajar en la mina, con lo cual el proceso de adaptación
es más rápido, y la organización también. De ahí que cuando nace
el sindicalismo minero se obtengan resultados rápido. Los mineros
asturianos fueron los segundos del mundo -después de los de la Rusia
soviética- en conseguir la jornada de 7 horas en el interior de la
mina, ya en 1919.
La capacidad
organizativa y de lucha de los mineros fue emulada por otros
sectores, como los metalúrgicos, y vino acompañada de la
construcción de una red asociativa muy fuerte, desde ateneos a
asociaciones musicales, deportivas y de todo tipo, que generan
comunidades muy sólidas y con gran sentido de la solidaridad de
clase.
La vida en la mina
es muy dura, y más en esta época en la que los accidentes mortales
eran muy comunes, y eso también contribuyó a construir una
identidad colectiva acostumbrada a convivir con el peligro y la
muerte. Eso también puede ayudar a entender por qué en octubre de
1934 salgan la gran mayoría de los mineros a asaltar los cuarteles
de la Guardia Civil y la Guardia de Asalto, dinamita en mano, y en 24
horas se hagan con el control de Les Cuenques.

Respecto a la
segunda parte de la pregunta, qué simbolizan los mineros en España,
quizás no sea yo la persona más adecuada para contestar, puesto que
yo hablo desde dentro. Soy de Mieres, mi padre era minero, mis dos
abuelos también, uno de mis bisabuelos, todos mis tíos y alguno de
mis primos. Vivo en un pueblo de mi concejo, en la cuenca del
Caudal, de 5 habitantes, y desde mi casa veo dos pozos mineros
cerrados hace más de 25 años. Voy a un gimnasio que es propiedad
del SOMA-UGT, y crecí pendiente de las noticias cuando se anunciaba
un accidente mortal en la mina para saber si era el pozo en el que
trabajaban mi padre o mis tíos. La cultura sindical fue tan fuerte
que incluso hoy, cuando solo queda un pozo abierto, queda un sentido
de la acción colectiva que hace que el confinamiento de estos meses
a causa de la COVID-19 se llevara en esta zona con bastante
disciplina y poquísimos quebrantamientos. Yo creo que para muchos
era como una huelga minera de las que duraban dos o tres meses, que
lo que tocaba era encerrarse en casa y esperar.
Los mineros fueron
también muy mitificados dentro y fuera de Asturies, ya que no todo
eran maravillas, desde luego. Había un machismo feroz, y el
alcoholismo causaba estragos, por ejemplo. Pero el hecho de que los
mineros fueran la punta de lanza de la revolución del 34, y
posteriormente protagonicen las primeras grandes huelgas exitosas
contra el franquismo, desde 1962 en adelante, o que las CC.OO. nazcan
precisamente en los pozos mineros asturianos, generó una
idealización de la minería y de los mineros, que en el resto de
Asturies eran respetados (y a veces envidiados) pero en España creo
que mitificados.
 |
| mineros de Asturias en el 22M |
El hecho de que la huelga minera de 2012, el canto
del cisne del sector, mal planificada y organizada, que acabó siendo
un suicidio del SOMA-UGT, culminara con una marcha sobre Madrid en la
que decenas de miles de madrileños salieron a la calle a demostrar
su apoyo, da una idea del capital simbólico que suponían los
mineros asturianos para el movimiento obrero español. También era
consciente de ello el gobierno de Rajoy, y por eso hizo todo lo
posible -y lo logró- para que la huelga no triunfara. Era consciente
de que derrotar a los mineros, por su fuerza simbólica, serviría
para disuadir a otros sectores de lanzarse a la protesta. Los grandes
responsables fueron los sindicatos mineros (SOMA-UGT y CC.OO.), que
no calibraron la fuerza que tenían: hace décadas, cuando había
25.000 mineros, podían hacer temblar un gobierno. En 2012 eran
1.500, y no quisieron tejer alianzas con otros sectores, para no
propiciar una dinámica que ya no controlaran. Así se perdió una
gran oportunidad para la clase obrera, no solo asturiana, sino de
todo el estado.
4. ¿Qué era la consigna de U.H.P
(Unión de Hermanos Proletarios) y cómo es que aún se recuerda?
La consigna UHP
(Unión de Hermanos Proletarios o Uníos Hermanos Proletarios) surge
en los meses previos a la revolución de forma casi casual. La
mayoría de la maquinaria que usaban las minas asturianas era
británica, y en las placas identificativas de la misma, donde se
detallaban sus capacidades, solía aparecer su potencia expresada en
caballos de vapor (Horse Power). Amador Fernández, un dirigente de
la FSA (Federación Socialista Asturiana) y del SOMA-UGT, parece ser
quien rebautizó el término como Hermanos Proletarios y le añadió
la U de Unión o de Uníos para utilizarlo como grito de guerra
unitario en la inminente revolución que se avecinaba. Su uso sería
constante durante todo el proceso revolucionario.

Una
vez fracasada la revolución, sale un libro de un dirigente del BOC,
Narcís Molins i Fábregas, titulado UHP.
La revolució proletària d'Astúries,
que será también traducido al castellano y que contrubuirá a
popularizar el término fuera de Asturies. Cuando empieza la guerra
civil en 1936, la consigna es adoptada por todo el movimiento obrero
en toda España como símbolo de la unidad antifascista, y eso le da
una proyección aún mayor. En todo caso, tiene que quedar claro que
era una consigna, un grito de guerra, no una organización ni una
alianza, como alguno todavía escribe por ahí.
5. ¿Por qué la CNT y UGT forjaron
una unidad obrera en Asturias frente al gobierno de la CEDA?
Porque,
como ya dije antes, en Asturies la CNT (Confederación
Regional del Trabajo de Asturias, León y Palencia)
estaba dirigida por los treintistas. Incluso la FAI asturiana la
formaron los treintistas para que no la montaran los faistas más
duros. La CNT asturiana ya tenía una tradición unitaria fuerte, y
de implicación política. De hecho, destacados dirigentes cenetistas
habían participado en la campaña electoral a cortes constituyentes
de 1931 en apoyo a la candidatura federal-agraria, encabezada por
Eduardo Barriobero, presidente en aquel momento del Partido
Republicano Federal y millitante de la CNT desde su fundación.
Aunque tenían las mismas razones que el resto de la CNT para
desconfiar de los socialistas por su colaboración con Primo de
Rivera (que en Asturies fue especialmente intensa) y su participación
en los gobiernos republicanos del primer bienio, decidieron anteponer
la unidad de clase.
 |
| Eduardo Barriobero |
Por otro lado, aunque la FSA-PSOE y la UGT
asturianas no estaban dirigidas por el sector más a la izquierda, el
caballerista, sino que eran más bien de la corriente prietista,
tenían un equipo dirigente sólido y bien cohesionado, que ofrecía
ciertas garantías de seriedad. Y, como ya comenté antes, la prensa
socialista, el diario Avance,
juega un papel muy importante para favorecer la unidad de todas las
corrientes obreras.
En todo caso, tengo que puntualizar que no se forjó ninguna unidad
obrera “contra el gobierno de la CEDA”. No existía tal gobierno
de la CEDA. Cuando se forja la Alianza Obrera hay un gobierno en
minoría del Partido Radical con otros menores sostenido en las
Cortes por la CEDA, que va poniendo exigencias cada vez mayores a
cambio de sus votos, lo que despierta las alarmas en las
organizaciones obreras, dado su carácter filofascista.
6. ¿Las diferencias de clases eran
tan palpables en Asturias?
No lo eran más
que en otros sitios, y desde luego lo eran menos que en la España
latifundista. La revolución no estalla en Asturies porque la clase
obrera fuera más pobre o la burguesía especialmente obscena en su
dinámica explotadora, sino porque había una clase obrera muy
fuerte, muy organizada y con una clara consciencia de su fuerza, que
pensó que se daban las condiciones para desencadenar una revolución
social. El problema es que esas condiciones sí se daban en Asturies
pero no se daban en el conjunto de la República, tanto por causas
objetivas como subjetivas.
7. ¿Qué papel tuvieron los mineros
asturianos en la Revolución de Asturias de 1934?
Como ya dije
antes, un papel central, por su número, su concentración
geográfica, su organización y su acceso a la dinamita. La
revolución se inicia en Les Cuenques, las comarcas mineras, y de ahí
se extiende a Uviéu y a la mayor parte del territorio asturiano.
Pero desde luego, la revolución no la hicieron los mineros solos.
Asturies tenía decenas de miles de trabajadores del metal, estaban
los obreros de las fábricas de armas, los de los pequeños
talleres... y en algunas zonas también hay una participación activa
de campesinos, no jornaleros como en la España latifundista, sino
arrendatarios y pequeños propietarios, por raro que pueda parecer.
8. ¿Por qué los franquistas y la
derecha española tachan este suceso histórico como “golpe de
estado de la izquierda”?
Porque
necesitan una justificación para el golpe de estado de julio de
1936. Es un “empezaron ellos”, pero es un discurso falso. Ese
argumentario empezó pronto, ya con Salvador de Madariaga, pero
alcanza mayor intensidad después de la muerte de Franco y el
tránsito hacia la Segunda Restauración. Es
un relato necesario para blanquear el franquismo, transmitiendo la
idea de que la izquierda estaba contra la democracia, y que esa
izquierda, al acceder por la vía electoral al gobierno, estaba
preparando el fin de la propia República, con lo que estaría
justificada la insurrección militar de julio de 1936.
Sin embargo, es un
discurso muy torticero. Para empezar porque no tiene en cuenta en
absoluto el contexto europeo, es decir, ese efecto dominó en el que,
ya sea por la vía electoral ya sea por el golpe de estado abierto,
los diferentes estados europeos van deslizándose hacia dictaduras
fascistas o militares con amplio componente reaccionario. La II
República fue un caso extraño en Europa porque cuando llegó, en
1931, todo el continente se deslizaba hacia el fascismo mientras que
en España llegaba la democracia. Ya había dictaduras en Hungría,
Italia, Portugal, Albania, Lituania, Yugoslavia o Polonia (y la misma
España la había tenido entre 1923 y 1931), y en 1933 llega el
fascismo al poder en Alemania por la vía electoral. Esto despertó
las alarmas en todo el movimiento obrero, al ver cómo el SPD y el
KPD alemanes eran barridos en cuestión de meses, pero todo parece
indicar que lo que traumatizó aún más a la izquierda española,
especialmente a la socialista, fue el aplastamiento de la
insurrección de Viena de febrero de 1934, donde los socialistas
austríacos intentaron impedir por la fuerza, aunque tarde y mal, la
implantación de la dictadura abierta del canciller Dollfuss.
 |
| insurrecion de Viena, Febrero de 1934 |
Hay que
tener en cuenta que para el PSOE y la UGT la socialdemocracia
austríaca, el SDAP, era el modelo a seguir, por su fuerza política,
por su modelo de gestión municipal en Viena y porque todavía era un
partido abiertamente marxista, más a la izquierda que sus colegas
alemanes. El aplastamiento en cuestión de días de la insurrección
de Viena cae como una bomba entre los socialistas, que son los que
popularizan la consigna “Antes Viena que Berlín”, es decir:
mejor enfrentarse al fascismo con las armas en la mano como en
Austria, aunque sea para perder, que asistir impotente a la
instauración de la dictadura.
En noviembre de
1933 habían sido las elecciones generales a las Cortes de la
República, y se había formado un gobierno de centroderecha
republicana, presidido por el radical Alejandro Lerroux, pero con el
necesario apoyo parlamentario de la CEDA, que era el grupo
parlamentario más numeroso del Congreso, con 115 diputados de los
473. La CEDA no era propiamente un partido fascista, pero sí
católico-reaccionario y abiertamente inspirado en el Partido Social
Cristiano austríaco. La instauración de la dictadura en Berlín y
Viena es abiertamente aplaudida por Gil Robles, el jefe de la CEDA,
que al mismo tiempo exige a Lerroux entrar en el gobierno si quiere
seguir contando con su apoyo. A lo largo del año 1934 se van
instaurando dictaduras reaccionarias en Estonia, Letonia y Bulgaria.
No era, pues, extraño ver a la CEDA como un enemigo frontal de la
república y suponer que su entrada en el gobierno, aunque fuera de
forma minoritaria, no era sino el caballo de Troya del fascismo o
similares en el país. La huelga general de octubre no es más que el
intento de los socialistas de que el país derive hacia el fin de la
república. Ahora bien, es una huelga general mal planteada, mal
ejecutada y peor dirigida. De ahí su fracaso en la mayor parte del
país en 24 horas.
9. ¿Quién era Aida la Fuente y por
que su cara es representativa de esta revolución?
Aida de la Fuente
era una joven ovetense que tenía 19 años cuando estalla la
revolución. Militaba desde hacía varios años en las Juventudes
Comunistas, y su padre, pintor de carteles y decorados para los
cines, era uno de los fundadores del PCE en Uviéu. Participó desde
el primer momento en la insurrección y el 13 de octubre participó
en los combates con las fuerzas de la Legión y los regulares en la
falda del monte Naranco, defendiendo un nido de ametralladoras. No
está aún del todo claro si murió en combate o si fue fusilada
inmediatamente después de que las tropas gubernamentales tomaran su
posición.
 |
| Aida la Fuente |
Se convirtió
rápidamente en un icono por varias razones: por su juventud, por su
condición de mujer, por su muerte en combate, por su bravura, y por
su militancia comunista. Todas las corrientes políticas presentes en
el 34 tuvieron sus mártires o figuras destacadas (José María
Martínez para la CNT, Belarmino Tomás y Ramón González Peña para
los socialistas, Manuel Grossi para el BOC..) y Aida fue la de los
comunistas. Su nombre fue llevado por un batallón de milicianos
asturianos en la guerra civil, y además durante la transición
política de los años '70 se acentuó su imagen con el enorme éxito
de la canción dedicada a ella por el grupo Nuberu, cuyos miembros
eran militantes del PCE. Es representativa de la revolución de
octubre en parte por su juventud, ya que los jóvenes participaron
masivamente en ella, aunque el perfil más extendido del
revolucionario del 34 fuera más bien el de varón, minero y
socialista.
10. ¿Se intentó expandir esta
revolución asturiana por toda España?
Hay que tener muy
claro que lo que pretende el PSOE-UGT en el conjunto de la República
es una huelga general que haga caer el gobierno Lerroux y bien
convoque nuevas elecciones o redefina sus alianzas parlamentarias.
Pero el problema es que la clase obrera asturiana salió para otra
cosa, que es para la que la habían convocado sus organizaciones:
habían salido para la revolución social. No para derribar un
gobierno, sino un sistema. El problema es que la huelga fracasa
rápidamente, y en amplias zonas ni llega a darse. En la España
agraria casi no se dio porque los campesinos estaban agotados después
del fracaso de una huelga anterior meses atrás en la que habían
estado solos. En Madrid es sofocada rápidamente por su mala
organización. En Cataluña es escasa porque la CNT no participa y
además confluye con el intento de la Generalitat de forzar una
república federal, siendo todo ello reprimido por el ejército.
Únicamente en Vizcaya -y esto se suele mencionar poco- hubo un
intento serio, pero había muchas menos armas y no había la
unanimidad de Asturies, ya que el sindicato peneuvista, STV, muy
fuerte, no quiso sumarse.

A los dos días,
con Les Cuenques en poder de la revolución y entrando en Uviéu,
todo indica que la huelga general (de la revolución ni hablamos) es
un fracaso en el conjunto de la república, pero los dirigentes del
Comité Revolucionario se pasarán días dando noticias falsas para
animar a los combatientes, con la vana esperanza de que el ejemplo
asturiano sirviera para encender los ánimos fuera. No fue así, y la
clase obrera asturiana quedó sola, muy sola, frente a un gobierno
que controlaba un aparato represivo intacto que, una vez apagados los
otros focos, concentró todo su potencial militar contra Asturies.
11. Además de CNT y UGT ¿Hubo más
fuerzas políticas que se adhirieron a la Revolución de Asturias de
1934?
La Alianza Obrera
asturiana estaba formada por la CNT, la UGT, la FSA-PSOE, el BOC, IC
(Izquierda Comunista) y, poco antes del estallido revolucionario, se
incorporó la FCA-PCE, escéptica sobre las posibilidades de triunfo
y reticente en un inicio a compartir alianza con el BOC e IC, a los
que calificaba de trotskistas. Esto, junto con las organizaciones
vinculadas a las anteriores (juventudes respectivas de los partidos y
el sindicato CGTU) constituían la inmensa mayoría del proletariado
organizado asturiano.
Es de destacar que
aunque el republicanismo burgués no participó como tal en la
revolución, sí lo hicieron muchos de sus militantes, como el
exdiputado radical-socialista y médico Carlos Martínez, que montó
un hospital de campaña para socorrer a los heridos, o el abogado y
concejal republicano federal Modesto Tolivar de la Vega, que
participará en el Comité Revolucionario de Grau.
12. ¿Cómo fue el desarrollo de
esta revolución? ¿Cómo acabó siendo aplastada?
Como ya señalé
más arriba, la revolución estalla la noche del 4 al 5 de octubre
con el asalto a los cuarteles. En unos pocos días los
revolucionarios controlaron todas las comarcas centrales de Asturies,
y en las alas, más conservadoras, los militantes de esas zonas se
trasladaron al centro para combatir. En diez días se formó un
Ejército Rojo de 28.000 voluntarios, y los concejos, una vez
destituidas las autoridades locales, pasaron a estar dirigidos por
comités locales electos, algunos incluso de barrio, como el de
L'Argañosa, en Uviéu, que sería conocido como “el soviet de
L'Argañosa”. Pero la ausencia, o insuficiencia, de movimiento en
otras partes de la República determinó que el gobierno pudiera
concentrar todo su potencial represivo contra Asturies.

La revolución
hubo de soportar una ofensiva en cuatro frentes. El primero, desde el
sur, quedó estabilizado en los primeros días en Campumanes (L.lena)
hasta el final. Desde el Este y el Oeste fueron llegando las columnas
gubernamentales y desde el Norte, desde el mar, se procedió a un
desembarco en Xixón ya el 7 de octubre. La rendición se produce el
día 19 cuando, evidenciada la imposibilidad de victoria y a fin de
evitar un baño de sangre, Belarmino Tomás, dirigente del Comité y
del PSOE, negocia la rendición con el general López Ochoa.
13. ¿Cómo acabaron los
revolucionarios asturianos y el movimiento obrero tras esta
experiencia?
Lógicamente,
la represión fue feroz. Estamos hablando de unos 1500 muertos
durante la revolución y, a consecuencia de la misma, de unos cerca
de 30.000 detenidos, en una Asturies que en 1934 tenía 820.000
habitantes. Muchos de los detenidos fueron sometidos a tortura, y
hubo varios asesinatos extrajudiciales, como los llamados “Mártires
de Carbayín”, 24 vecinos de la Cuenca del Nalón, de militancia
variada (incluyendo la derecha) brutalmente asesinados por la Guardia
Civil y los legionarios. La represión desbocada hizo que numerosos
periodistas se desplazaran a Asturies a comprobar tanto si los
supuestos desmanes de los revolucionarios eran verdad como si la
represión gubernamental era tal. Uno de estos periodistas, el
valenciano Luis Higón y Rosell, Luis
de Sirval, fue asesinado
por los legionarios para que no investigara sus crímenes.
Asturies estuvo en
estado de guerra durante mas de un año, con los locales de las
organizaciones obreras clausurados y su prensa prohibida o censurada,
con decenas de ayuntamientos destituidos por el gobierno civil. Las
libertades civiles de la II República no se restauraron plenamente
hasta la victoria del Frente Popular en febrero de 1936.
En el movimiento
obrero asturiano quedó una notable amargura al ver que habían sido
dejados solos en el intento revolucionario, y eso se debió
fundamentalmente a la ceguera y poca claridad de objetivos de los
dirigentes socialistas españoles, que convocaron una huelga general
en la que muchos de ellos no creían y que, dada su escasa
preparación en el conjunto del país, estaba condenada al fracaso
desde el principio.
14. ¿Por qué la izquierda española
y el movimiento comunista español todavía recuerdan la revolución
de Asturias de 1934? Se dice que esta fue la primera revolución
socialista en España.
La revolución del
34 marcó un hito por varias razones. Efectivamente, fue el intento
de revolución social más serio de Europa occidental, y también el
último hasta la fecha. Habrá quien diga que lo fue la revolución
española de 1936, pero esta tiene un componente policlasista, de
frente común contra el fascismo, que la revolución asturiana (o
Comuna, como fue denominada rápidamente para compararla con la
Comuna parisina) no tuvo. La revolución asturiana fue una revolución
obrera de manual, químicamente pura, de ellas que no abundan: la
inmensa mayoría de sus participantes, cuadros y, lo que es más
raro, dirigentes, eran obreros industriales, fundamentalmente mineros
y metalúrgicos. Demostró el valor de la unidad, al ser un proceso
de vanguardia compartida entre las tres corrientes del movimiento
obrero, y demostró la propia fragilidad del estado burgués, que fue
barrido de Asturies en 48 horas. Dio la vuelta al mundo sirvió de
ejemplo de muchas cosas, aunque cada corriente, y eso está por
estudiar con más profundidad, hizo una lectura distinta.
En cuanto al
recuerdo actual, es lógico que al PSOE y la UGT les resulte
incómodo, ya que se parecen muy poco a lo que fueron en su momento.
Los anarquistas también la recuerdan, y con razón, dada su
participación. Quizás quien más contribuyó a darle dimensión
internacional a la revolución del 34 fue el PCE a través de la
Internacional Comunista, y también posteriormente. Resulta curioso,
aunque no criticable, que hoy en día la mayoría de las
conmemoraciones provengan del campo comunista, que era la rama más
minoritaria del movimiento revolucionario. Pero eso en todo caso es
una crítica al PSOE por renegar de su propia historia con tanta
ligereza.
15. ¿Esta revolución tenía alguna
atadura con el Frente Popular en su fundación y victoria electoral
en las elecciones de 1936?
La revolución del
34 y su represión es un factor, aunque no el único, para entender
la formación del Frente Popular. Y es así fundamentalmente por dos
razones.
La primera es la
constatación de la necesidad de la unidad lo más amplia posible
para frenar a la reacción. Esa es la lectura que se va a hacer a
nivel internacional por parte de varios partidos obreros (como el PC
de Italia) y también en la propia España. Se constata que los
socialistas solos no pueden derribar al gobierno. Lo mismo pasa con
la CNT. Mucho menos desencadenar una revolución social. El giro de
la IC en su VII congreso a favor de los frentes populares favoreció
un clima de entendimiento que trascendió a las organizaciones
obreras y se hizo extensivo al republicanismo democrático. Esto ya
es una clave distinta al octubre asturiano, que era una revolución
obrera para derribar el capitalismo, pero se aproxima bastante al
proyecto de buena parte del PSOE de unidad para derribar del gobierno
a Lerroux y a la derecha.

La segunda,
íntimamente relacionada con la primera, es la constatación de la
necesidad de la unidad para sacar a los presos. La represión de la
revolución deja 30.000 presos de todas las tendencias: socialistas,
anarquistas, comunistas, republicanos... La única posibilidad de
sacarlos a la calle es una amnistía, y eso era imposible con un
gobierno con ministros de la CEDA. El Frente Popular incluía en su
programa electoral la amnistía para los presos del 34, y eso fue un
factor fundamental para ganarse el voto de buena parte de las masas
cenetistas, que en las elecciones de 1933 se habían abstenido.
16. ¿Qué fue de Asturias cuando
empezó la Guerra Civil Española?
En Asturies, como
en el resto de la República, hay sectores del ejército que
simpatizan con el golpe. El 19 de julio se subleva el coronel Aranda
en Uviéu, después de haber hecho el día antes promesas de
fidelidad a la República, y consigue capturar la ciudad. En Xixón
también lo intentan desde el cuartel de Simancas, pero son
reprimidos por la reacción popular. En las primeras semanas Asturies
entera queda en manos del gobierno salvo la capital, iniciándose así
un asedio que durará hasta octubre y que finalizará cuando las
columnas gallegas franquistas rompan el cerco republicano, aunque los
intentos de tomar la capital llegarán hasta febrero del 37,
cambiando después la estrategia para intentar cortar el “Pasillo
de Grau”, por el que los suministros franquistas llegaban hasta
Uviéu.
17. ¿Qué fue el Consejo Soberano
de Asturias y León de 1937? Explícanos cuál era su finalidad
Como Uviéu, la
capital, queda en manos de los facciosos, las autoridades
republicanas deciden trasladar la capitalidad de Asturies a Xixón.
Allí se constituye en septiembre de 1936 el Consejo Interprovincial
de Asturias y León, presidido por el gobernador civil, Belarmino
Tomás (sí, el mismo de la revolución del 34) y formado por todas
las organizaciones del Frente Popular más la galaxia libertaria
(CNT, FAI, JJ.LL) y las JSU. Era el típico órgano ejecutivo formado
sobre la marcha por las autoridades republicanas para gestionar cada
territorio sin estatuto de autonomía aprobado. Así, hubo consejos
similares en Aragón o País Valenciano. Funcionó como un auténtico
gobierno autónomo y, entre otras actividades, organizó el
abastecimiento, acuñó moneda y puso orden en la retaguardia.

Ahora bien, en el
verano de 1937, en plena ofensiva franquista sobre Asturies, ocupada
Vizcaya y Cantabria, y sintiéndose abandonado por el gobierno
central, el Consejo decide proclamarse soberano un 17 de agosto, por
mayoría, y asumir el control pleno de las tropas republicanas en
suelo asturiano, poniendo al frente de las mismas al coronel Adolfo
Prada. El Consejo fue el encargado de organizar la resistencia contra
la ofensiva franquista en la memorable batalla de El Mazucu, donde
brilló la astucia militar del dirigente anarquista Higinio
Carrocera, que consiguió retrasar tres semanas lo inevitable. Y fue
también el encargado de organizar la evacuación cuando los
franquistas tomaron Asturies, cosa que el PCE siempre dijo que fue la
razón última para proclamar la soberanía porque Tomás y los que
lo apoyaron eran en realidad derrotistas.
18. ¿Qué fue la ofensiva en
Asturias?
La “ofensiva en
Asturias” no lo sé, entiendo que te refieres a la ofensiva sobre
Asturies en el verano de 1937. Es la última fase de la campaña del
Norte de las tropas franquistas, después de ocupar Vizcaya y
Cantabria, y que consistió en la invasión de Asturies por el
Oriente, iniciándose el 1 de septiembre de 1937. Fueron frenados
durante tres semanas en El Mazucu, como ya comenté, pero la
superioridad de medios de los franquistas era abrumadora (unos 45.000
republicanos frente a 90.000 franquistas). Contaron además con la
inestimable ayuda de la Legión Cóndor, que bombardeaba las ciudades
portuarias de Xixón y Avilés para impedir el abastecimiento.
A partir de la
derrota en El Mazucu, los facciosos fueron avanzando lentamente por
todo el Oriente asturiano hasta que el 15 de octubre el frente se
desplomó y su avance fue mucho más rápido, culminando el 21 de
octubre con la toma de Xixón, último reducto republicano en todo el
Norte peninsular.
19. ¿Hubo maquis en Asturias?
Hay que decir que cuando los franquistas culminan su
victoria en el frente Norte, entre 10.000 y 15.000 combatientes se
emboscan en los montes asturianos, al no tener a dónde huir. Son los
llamados “fugaos”. La mayoría eran socialistas. En unos meses
unos 6.000 acabaron entregándose, y unos 1.200 murieron en combate.
Su número fue disminuyendo drásticamente, especialmente después de
la victoria franquista en 1939, quedando menos de 500 a principios de
los años 40.
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| maquis antifranquistas |
Esa guerrilla
experimenta un reforzamiento a partir de 1944, que es cuando “los
fugaos” empiezan a ver la posibilidad de un alzamiento guerrillero
con la ayuda de los aliados. Aunque esa esperanza se reveló falsa,
durante la segunda mitad de la década de los 40 se sucedieron los
enfrentamientos con la policía, el ejército y la llamada
“contrapartida”, los paramilitares franquistas. De la lucha
guerrillera, que en Asturies duró quince años, hasta 1952, salieron
nombres míticos, como “Los Caxigales”, “Bojer”, “Quintana”,
y tantos otros que se convirtieron en leyendas. Pero el tributo de
sangre fue tremendo. Tanto el pagado por los propios guerrilleros
como por sus familiares y compañeros. El último guerrillero, el
enlace Quilino Polio, minero y militante comunista hasta el fin de
sus días, murió en mayo de este año de 2020 con 92 años.