1.
¿Cómo nace la UCPC (Universitat Comunista del Països Catalans)?
Tal
como tenemos reflejado en nuestro Documento Organizativo, La
Universidad Comunista de los Països Catalans (UCPC) fue fundada en
2007 y las personas que formamos parte de la misma nos hemos impuesto
como trabajo militante la formación política e ideológica al
servicio de la izquierda revolucionaria de nuestro entorno
geográfico. Nos sentimos parte del conjunto del movimiento comunista
internacional, con una tarea concreta en el marco geopolítico de
habla catalana.
Y,
nos constituimos como célula comunista basada y regulada por los
principios leninistas de la democracia, la voluntad de practicar la
disciplina interna como una manifestación de la integración en un
proyecto y la defensa intransigente de la libertad de expresión.
Nuestro
trabajo político lo concebimos como una herramienta imprescindible
para hacer avanzar la lucha por el comunismo y la independencia, para
facilitar que las personas militantes accedan a la comprensión de
las leyes objetivas del desarrollo social de la lucha de clases, y
facilitarlas a tener una visión construida desde las categorías de
totalidad y de conflicto que caracteriza el saber que fundaron Marx y
Engels.
2.
¿De que tratan vuestros cursos de formación política?
Disponemos
de formatos variados en función de las propuestas que nos realizan
los colectivos interesados, ciclos de varias sesiones o el
tratamiento de temas monográficos centrados en análisis de
situaciones concretas. Intentando converger el rigor metodológico
basado en el marxismo, con elementos que puedan ayudar a comprender
las causas, y no solamente los efectos, de las ofensivas del capital.
Podríamos
decir que coexisten dos niveles: la formación ideológica para
ayudar a pensar y la formación política para ayudar a actuar.
Nos
alejamos de Descartes y su "pienso, luego existo" para
situar el pensamiento al servicio de la acción revolucionaria en
defensa del comunismo. Dudando, pensando, analizando y actuando.
Y
si pensar es duro, lo mismo dudar, que Enrique José Varona lo
definía así: "Saber dudar, nada más contrario al ejercicio
normal de nuestras actividades mentales; nos entusiasma lo categórico
y nada nos enamora tanto como un dogma".
3.
¿Cuáles fueron vuestros primeros pasos como la UCPC?
Inicialmente,
por medio de un acuerdo con el Sindicat d'Estudiants dels Països
Catalans (SEPC) iniciamos en una aula de la Universitat Pompeu Fabra,
cedida al SEPC para sus actividades, unas sesiones semanales sobre
Introducción al marxismo, economía política, filosofía y historia
de la lucha de clases. Inicialmente se trataba de clases magistrales
de larga duración. Posteriormente, realizando un balance la nuestras
actividades nos dimos cuenta que sectores fundamentales a los cuales
pensábamos dirigir nuestra propuesta formativa, no irían a un
edificio universitario, quedaba ajeno a sus entornos inmediatos. Y,
como resultado iniciamos una propuesta que, por un lado continuaba
dentro de los recintos universitarios, y por otro lado, la creación
de una "universidad móvil" a imagen de la Escuela Móvil
creada por Domitila Barrios en Bolivia.
Esta
Universidad Móvil se ha extendido por una gran parte de la geografía
de habla catalana, así como en diversas facultades de otras
Universidades catalanas y de Euzkadi (para no alargar la explicación
de nuestras actividades y las temáticas, se pueden visualizar en el
siguiente enlace: https://www.universitat.cat/ucpc/?page_id=4631
)
4.
Muchos dirían que “Universidad” es un término demasiado
academicista ¿Hace falta pasar por el circulo de lo intelectual para
ser comunista?
Una
cosa es la "universitats" como concepto de totalidad, y otra
muy distinta la empleada ya desde el siglo XII para fabricar eruditos
al servicio de las clases dominantes eclesiásticas o laicas, que,
siguiendo esta escuela, hasta hoy, sus contenidos curriculares
pretenden "formar" los querubines de las nuevas clases
dominantes. Pero ante todo hemos querido romper el concepto elitista
de Universidad y para ello incorporar para realizar las actividades
formativas a personas no pertenecientes a este ámbito,
Por
otra parte el concepto de "intelectual" lo entendemos como
"dotado de intelecto", es decir la facultad de pensar, y
qué duda cabe, que las personas expertas en pensar son aquellas que,
con unos ingresos menguados viven, se reproducen y hacen frente a las
adversidades. Y ayudar a pensar es uno de los objetivos de nuestra
tarea militante.
Se
ha puesto de moda, como sumisión a la cultura de la "modernidad",
por parte de la llamada izquierda radical, de poner mucho esmero en
calificar a los ponentes de sus actividades por sus "estudios
universitarios", "masters" etc., en vez de
simplificarlo con tan solo definirlos como militantes por el
comunismo. Y si se elimina este calificativo, es una concesión a la
clase dominante y la falsa apreciación de que tan solo los que han
cursado "grados universitarios" pueden hablar con
propiedad.
Actualmente
las Universidades, en general se orientan a la especialización o
mejor dicho la disgregación del conocimiento, que sería todo lo
contrario del concepto “unicidad”. Por ello no se trata de partir
de un concepto actual, deformado o instrumentalizado, sino de
retornar a su concepción de totalidad desde una perspectiva
universal, pero orientada a una meta, que nos permita interpretar
como está y actúa la sociedad para intervenir en ella para
conseguir y propiciar una orientación de la misma, hacia un tipo
determinado de sociedad, la que aspire y luche por el comunismo.
5.
¿Cuál es vuestra proximidad al estudio de la economía en el
capitalismo?
La
filosofía sin el propósito de actuar fruto de sus reflexiones es
como un paisaje inerte, la economía como análisis economicista o
escolástico es una faceta matemática de variables y objetos, que
solo caracteriza datos o estadios de una situación. A la economía
política le es imprescindible estudiar la evolución de cualquier
situación económica del pasado, presente o previsión de futuro,
pero donde todo bascule entorno a las persones, sus relaciones
sociales de clase y los efectos sobre las mismas.
Obviamente
estudiar una situación económica parte de la obtención de datos,
que en la mayoría de los casos provienen del propio sistema
capitalista que los elabora o divulga, pero deben pasar por la
revisión y el tamiz dialéctico. Los datos no son simplemente lo que
expresan, sino lo que caracterizan como relaciones entre las clases
sociales en un momento dado y el papel o estado en que está situada
la clase obrera dentro de una práctica económica determinada.
Como escribe Lenin,
haciendo mención a la novela de Turguénev, Tierras Vírgenes, “Wer
den “Feind will verstehen, mus im Feindes Lande gehen” (Quien
quiera conocer su enemigo, que vaya al campo enemigo). Hace falta,
pues, conocer, estudiar, analizar contenidos y formas del capitalismo
corporativo del siglo XXI, -el Imperialismo S.A.-, entre ellas el
modelo llamado científico, e intentar dar respuestas desde una
perspectiva de clase a todo el entramado, no solo económico, sino
estrechamente ligado al cultural.
Conocer y estudiar las
propuestas a largo plazo del capitalismo, nos puede permitir
establecer, no solo una resistencia a las agresiones inmediatas, sino
planificar una respuesta también a largo plazo. En este sentido,
estudiar las propuestas del Foro Económico Mundial, sus catecismos
sobre la Industria 4.0; sobre el capitalismo verde; sobre el concepto
de persona humana; sobre su proyecto eugenésico; etc. nos debe
permitir organizar una lucha inmediata relacionada con unos objetivos
fundamentales en la perspectiva comunista.
El capitalismo es malo,
pero no tonto, y el estudio de sus estrategias no debe servir, como
hace parte de la llamada izquierda, para enmendar sus errores en un
pueril intento de decir "nosotros lo haríamos mejor", sino
para destruir sus bases filosóficas, económicas, culturales,
científicas y militares.
6.
En ocasiones nos encontramos en situaciones difíciles como ahora
donde los alquileres aumentan, la inflación sube... ¿Es lo que
tenemos que tragar si o si cada vez que empieza una guerra en un
mundo globalizado?
De
entrada decir que la guerra ha sido, y es, un imperativo constante
impuesto por el capital, ya sea para eliminar o subordinar
competidores en el mismo espacio conceptual-ideológico; o para
adueñarse de personas y cosas en otros espacios. A tenor de ello,
las enormes cantidades dinerarias que se emplean, y que dicen ser la
causa de las inflaciones, responsabilizando de ello a los “enemigos”,
no las consideran “un gasto”, sino “una inversión”, y su
objetivo, la derrota del supuesto enemigo, para después recuperar el
capital invertido.
El
problema no parte de un vector matemático determinado, sino a quien
sirve la política económica y especialmente que clase social la
dirige u orienta en pro de sus intereses.
Si
suben los alquileres o la inflación, y esta se compensa con mayor
remuneración no sería un problema social en sí mismo, entendido en
un país determinado y dejando al margen los efectos en el valor
exterior de la moneda o sus relaciones comerciales externas.
En
épocas de alta inflación la lucha obrera compensaba la carestía de
la vida mediante los mecanismos de la llamada “escala móvil”,
que en España se eliminó a partir de los Pactos de La Moncloa.
Debemos
entrar en la concepción estructural, entendida integralmente, de las
afectaciones económicas y especialmente en si una variable, por
mucho que se modifique o se intente “equilibrar” sirve a los
intereses estratégicos de la lucha de la clase obrera o a su mayor
hegemonía en las decisiones económicas que rigen la sociedad.
7.
¿Por qué “Països Catalans”? El comunismo es internacionalista
y muchos dirían que los terrenos catalano hablantes son regiones de
España...
Y,
otros dicen que España es una región de Europa, y otros que Europa
es el 51 estado de EE.UU, descontando el Distrito Federal.
Seguramente hay algo de cierto en ello si nos atenemos a la
imposición lingüística del inglés desde la escuela primaria, la
casi exclusiva difusión de canciones y bailes norteamericanos, a las
modas y a la comida basura norteamericana,... al conjunto de lo que
denominamos cultura que, para vergüenza de los españoles, y de los
catalanes, está subordinada a la anglosajona.
De
todos modos el término "Països Catalans" fue
principalmente popularizado por los ensayos "Nosaltres, els
valencians", y "Qüestió de noms" , de Joan Fuster, publicados el 1962.
Fuster, por otro lado, definía un concepto territorial de los Països
Catalans estrictamente lingüístico, la lengua del cual sería la
base para proponer su proyecto nacional.
Esta
distinción entre internacionalismo y reivindicación nacional, es
una falsa dicotomía. ¿Si el capitalismo es centralista y el
fascismo mayormente, la uniformidad de España se podría tildar
simplemente de voluntad capitalista fascista?
No
estaría por demás reprender el debate de “El marxismo y la
cuestión nacional” de 1913, que sirvió de pronunciamiento
político sobre el tema para los sóviets, partiendo de una ponencia
elaborada por Stalin.
Cuando
Ortega y Gasset, clamaba como Diputado, en las Cortes de 1932, contra
el Estatuto de Catalunya, diciendo que «el
problema catalán es un problema que no se puede resolver, que sólo
se puede conllevar», hacía
un mal favor a las relaciones entre Catalunya y España, pues cuando
a un conflicto se lo denomina problema, es tanto como decir que su
solución debe ser matemática: sólo una.
"Solución
al problema judío" (Judenproblem) es lo que los altos mandos
del Tercer Reich aplicaron de forma matemática y ya sabemos el
resultado. Mientras que tanto Bruno
Bauer, al igual que
Marx,
escribieron sobre la “cuestión judía” (Judenfrage).
Por
lo tanto una posible definición sería, como lo planteó Stalin,
hablar de la "cuestión catalana"... ya que el concepto
"cuestión" admite varias soluciones, es negociable,
conversable, entendible, y acordable, mientras que un problema, no.
Engels,
hablando de la clase obrera inglesa, planteó que una clase obrera
que niega el derecho de autodeterminación de otra clase obrera que
lo desea, era el caso de la irlandesa, será siempre una clase que no
será libre.
La
cuestión es lo que configura una concepción nacional y el deseo de
autodefinirse y otra es lo que ha de suponen la Alianza
internacionalista – Internacionalismo proletario – que conforme
la lucha de las naciones con dirección proletaria y junto con los
proletarios de otras naciones no proletarias para conseguir una
sociedad comunista en el máximo de lugares del mundo, partiendo de
la libertad de cada pueblo para asociarse o hacer dicha causa común
con otros.
Difícilmente
se puede abordar una cuestión de la autodeterminación si partimos
de definir los espacios como “terrenos”. Terrenos que nos vienen
delimitados por procesos históricos decididos y organizados o
modificados migratoriamente por las clases feudales y posteriormente
las burguesías. Igualmente sería un error situarse en una visión
limitada o simplemente identitaria cultural – lingüística.
Els
Països Catalans, definen una geografía en la cual existía una
legua común, el catalán y sus variantes. Otra cuestión es el grado
de conciencia y voluntad nacional que se puede determinar en cada
zona de dicho espacio geográfico, que es muy distinta.
8.
Sobre los “Països Catalans” ¿Quién fue el islero balear Antoni
María Alcover?
Un
cura extremadamente conservador que en 1906, por iniciativa suya, se
celebró el Primer Congreso Internacional de la Lengua Catalana.
Elaboró el Diccionari català-valencià-balear cuyo subtítulo es:
Una obra comprensiva de la
lengua que se habla en el Principado de Cataluña, el antiguo Reino
de Valencia, reino de las Islas Baleares, en parte del departamento
francés de los Pirineos Orientales, y los valles de Andorra, la
margen oriental de Aragón y la ciudad de Alguer en Cerdeña. Lo
que demuestra que hablar o propiciar simplemente una lengua no
pre-establece un ideario, lo que sirve antitéticamente entre Neruda
o Vargas Llosa, que prodigaron el castellano.
El
historiador valenciano, Benvingut
Oliver i Esteller
, usó un término para
referirse a la comunidad nacional surgida en tiempo de Jaime I. La
denominó como países catalanes. Lo hizo en 1876 en la introducción
del volumen primero de su obra "Historia del derecho en
Cataluña, Mallorca y Valencia. Código de las Costumbres de Tortosa."
Para un
marxista-leninista la concepción nacional no se puede establecer en
un momento en que el capitalismo no estaba mínimamente configurado
como modelo económico, y esencialmente porqué la clase obrera e
incluso los jornaleros del campo, no habían ejercido una acción
social en pro de la defensa de sus intereses de clase.
Si se
pretende establecer una causa nacional en el marco geográfico dels
Països Catalans esta se debería situar a partir de la concepción
contemporánea de las clases sociales ya en el modelo de producción
capitalista.
Que un
jurista e historiador definiera un espacio geográfico, no solamente
por su lengua común, sino por un Derecho con homogeneidad, con
relativa mayor ascendencia romanista, a diferencia de la evolución
del Derecho castellano con fondo más germanista y más tarde
evolucionado a francófono, no hace más que determinar un aspecto de
la existencia para configurar una conciencia nacional, en dicho caso
de un Derecho propio.
Benvingut
Oliver, que además intervino en determinar el Derecho hipotecario de
Cuba y Puerto Rico, compiló y en cierta manera ayudó a mantener el
derecho catalán que los Borbones habían proscrito en la etapa más
cáustica de la eliminación de la cultura y Derecho catalán. De
todo este tema que puede parecer muy abstracto, cabría remarcar una
diferencia significativa que afecta a la cotidianidad, como es el
caso de la separación de bienes en las parejas, norma preestablecida
en el Derecho catalán, a la comunidad de bienes del derecho
castellano, o la minimización de las legítimas hereditarias para
descendientes, o de parte no disponible por el testador, que en
Cataluña es del 25% (1/4) y en Derecho castellano del 66 % (2/3).
Situando dos elementos que también configuran económicamente las
sociedades.
9.
En vuestra web hacéis muchas menciones a personajes históricos
¿Quién fue Pere Quart?
Era un
poeta progresista y anti-franquista. Crítico con el capitalismo, a
pesar de tener un origen de familia burguesa muy acomodada. Una
muestra de que la conciencia también se puede adquirir no siendo de
origen obrero.
10.
¿Mantenéis posiciones próximas con la actual Esquerra
Independentista?
La
aportación que queremos hacer al movimiento catalán por el
comunismo y la independencia (que no es lo mismo que la independencia
y el comunismo, puesto que en política, el orden de los factores si
altera el producto), es aquella que recoge un amplio abanico de
pensamiento basado en el marxismo elaborado en diferentes lugares del
mundo. Por lo tanto, mantenemos que debemos alejarnos tanto del
eurocentrismo que ha encorsetado el marxismo en nombre de Marx, como
de la histórica divergencia que en los Països Catalans ha existido
entre lucha por el comunismo y lucha de liberación nacional.
Estamos
convencid@s que con nuestra tarea contribuimos modestamente a
enmendar esta divergencia, por lo cual nos definimos enfrentados en
términos de clase a los planteamientos del nacionalismo burgués y
pequeñoburgués catalán. Al mismo tiempo que intentamos mantener un
firme debate, basado en el marxismo, hacia los sectores objetivamente
revolucionarios españoles pero que desgraciadamente están
fuertemente influenciados por su propia burguesía, en lo que
respecta a la negación del derecho a la autodeterminación de las
naciones.
Del
mismo modo que la perspectiva internacionalista nos lleva a confluir
con los sectores revolucionarios de los diferentes pueblos de España
en la defensa de aquellas personas y organizaciones que en diferentes
lugares del mundo luchan por su liberación de clase y
nacional, queremos contribuir al necesario debate por
tal que esta confluencia se dé igualmente en lo que
respecta a la lucha por la liberación de clase y nacional dentro de
las fronteras actuales del Estado español.
Nuestra
relación con la llamada Esquerra Independentista es variable, tan
variable como los componentes de esta denominación en la que
conviven progresistas, conservadores, socialdemócratas, socialistas,
y algún que otro comunista.
Si lo
situamos en la defensa de un modelo político con la hegemonía del
proletariado, la divergencia puede ser significativa, según de qué
sector de l’Esquerra independentista se trate, puesto que en su
seno, tienen estas mismas diferencias.